DENNIS COOPER

Publicado: enero 20, 2009 en Dennis Cooper, literatura

“Dennis Cooper, dios le ayude, es un escritor nato”, William Burroughs (1914-1997). Transformista del lenguaje, creador alucinado e inconformista por sistema.”

 

Cruzando las barreras de los escrúpulos, intentando (y logrando) alcanzar el deseo adolescente hasta sus últimas consecuencias, sin necesidades aparentes de por medio, la prosa de Cooper es hiriente, impactante y realista. El escritor californiano ha creado escuela, describiendo un mundo de aterrador nihilismo, donde el amor se mezcla a menudo con la violencia y la confusión de quien no sabe exactamente qué quiere, pero, mientras tanto, deja que los demás lo busquen en su interior (entiéndase como tal desde la propia psique a las entrañas) de la misma manera como el interesado lo hace. Sin subterfugios ni metáforas, son mostrados el sexo y la vida desde una perspectiva abierta a todo tipo de patologías que el resto del mundo intenta olvidar en su subconsciente. El otro lado de la pubertad, describiendo pensamientos que derivan en acciones aborrecibles o excitantes, depende del lector, que no buscan epatar, simplemente mostrarse en su abanico de posibilidades.

De pasado Punk, amenazado por algunas facciones de la comunidad gay, Cooper se ha erigido ya en un referente de la mejor literatura (subversiva) de finales del siglo veinte y principios del veintiuno. Conocido en estas latitudes por sus magistrales novelas del ciclo “George Miles”, es también poeta y dramaturgo, entre otras cosas.

 

 

Ahora estás viviendo en Paris. ¿Cómo ves a América desde Europa?

“¿Te refieres a si ha cambiado mi forma de sentir con respecto a EEUU?”.

.

“Bueno, ya sabes, la situación en los EEUU es horrible ahora mismo… (Risas) Están con las elecciones, y la manera en que lo llevan es enfermiza y asusta un poco. Pero esto es absolutamente diferente, así que puede haber un millón de cosas que vea de otra manera”.

En tus primeros poemas solías mencionar bastante a John John Kennedy. ¿Por qué?

“De joven le tenía como idealizado, me hacía una idea de cómo era. Salía siempre en los medios, pero no cuando niño, en realidad me empecé a interesar por él cuando fue adolescente, porque parecía alguien muy desgraciado. No sé, un pobre niño rico, y supongo que de alguna manera me compadecía de él. Aunque más tarde me di cuenta de que no era como yo creía. En realidad era un gilipollas y yo pensaba que ese trataba de un tipo sensible… Pero bueno, supongo que estaba colgado de él”…

¿Crees que su padre, John Fitzgerald Kennedy, fue el gran mártir americano del siglo veinte? Una especie de símbolo para la gente.

“Bueno, no lo creo. Sí, ahora su imagen es magnífica, pero… No sé, estoy tratando de pensar en otra persona… Sí, supongo que si hablamos de presidentes, sí que lo fue. Como Obama ahora, del que dicen que es el nuevo Kennedy”…

Exacto. ¿Y Obama te gusta?

“Sí, claro. Comparado con los demás, por supuesto que sí”.

El menos malo…

“Eso es”. (Risas)

Tu padre fue amigo de Nixon. ¿Cómo recuerdas ese período tan convulsionante de la historia americana? Ya sabes, Vietnam, el escándalo Watergate, el ocaso de los hippies, todos los cambios que hubo en la música…

“No sé, tengo sentimientos contradictorios. Obviamente fue un período terrible, aunque ahora no lo parezca tanto con Bush en el poder y todo eso, porque al menos a Nixon lo pillaron y fue castigado, pero todo aquel conservadurismo que se instauró de alguna manera ayudó a que surgieran el Punk y muchas cosas interesantes. A mí me interesaban más los punks que los hippies. De todas formas la música y la literatura de los sesentas me parece soberbia. No sé, yo era muy joven entonces, y muy radical. Odiaba a todo el mundo”.

Hablando ya de tu obra. ¿Qué sientes cuando piensas en las novelas que conforman el ciclo “George Miles”?

“Pues no sé (Risas). Me llevó diez años escribirlas… Pero no sé, no sé a qué te refieres. Me siento feliz con respecto a ello. Me alegra que tengan vida propia y que la gente siga descubriéndolas, pero aparte de eso no sé qué más decir”…

De alguna manera con aquellas novelas diste pie a una especie de movimiento literario, porque después llegaron escritores como Ellis o luego Chuck Palahniuk que continuaban aquello. Aún así, para mí eres el mejor de todos esos escritores, porque Palahniuk, por ejemplo, parece buscar siempre epatar. No me parece alguien auténtico, solo pretende impresionar al lector, mientras que la violencia de tus novelas son una radiografía de tus propios personajes.

“Sí, te entiendo perfectamente. Lo que yo quería era comprender la violencia, la violencia verdadera, y retratarla con toda su fuerza, que fuera chocante y perturbadora. Sin embargo, para Palahniuk se trata sólo de un divertimento, viene de un lugar diferente. Me gusta su material antiguo, pero ya te digo, él no habla sobre la violencia. Su violencia es más bien…. No sé… Venimos de lugares diferentes, yo experimenté la violencia real y es algo que llevo muy dentro, y para Palahniuk o este tipo de escritores es más bien como una especie de fascinación que no creo que les obsesione en realidad como a mí”.  

¿Es la violencia un arma que utilizan algunos individuos, como tus personajes a veces, para controlar a sus congéneres?

“Sí, la violencia y también las drogas. Hay gente que usa la violencia de esa manera, y gente que usa las drogas de esa manera, o el amor, o el sexo… o el arte, porque algunos personajes son también artistas. Y no sé si en mis novelas tienen realmente éxito o si consiguen lo que se proponen, pero”…

Hubo un cantante que dijo que la única manera de conocer de verdad a una persona era matándola. ¿Podríamos conectar eso con algunos de tus personajes?

“Por supuesto. Es algo muy sencillo. Ya sabrás que estudié a muchos asesinos en serie cuando preparaba mi novela ‘Cycles’, y eso era algo muy común en ellos, así que por eso lo usé. Esa idea de que la única manera de conocer a alguien es matándolo. Hay una lógica terrible en eso, y es por ello que es una idea que nos estremece; porque si es verdad entonces todos tenemos que luchar contra eso, y es interesante reflexionar acerca de por qué tendríamos que luchar”…

¿Tienes miedo de algún fan obsesivo? He leído que un lector te envío su cabello, orina, excrementos…

“No, pero aquello fue…. Bueno, sí, un poco extraño (Risas), pero nunca he tenido miedo. En los noventa estuve amenazado de muerte, y no fue por parte de ningún fan, sino por gente que odiaba mi obra. Así que nunca he tenido problemas con la gente a la que le gusta lo que hago. Recibo, por ejemplo, mails muy apasionados, pero no he tenido la sensación de ser el objetivo de ningún fanático. Sí que hay gente que me escribe diciéndome que son George Miles y que deberíamos conocernos, ese tipo de cosas. Creen que son como los personajes de mis libros y que yo debo salvarles o ayudarles. Nunca me han amenazado. Más bien quieren que les ayude”. (Risas).

En general la crítica siempre te menciona como el heredero de William Burroughs. Ya sé que lo de Burroughs te puede resultar un poco molesto (Risas mutuas), pero para mí las únicas novelas suyas que pueden estar reflejadas de alguna manera en tu trabajo son “Queer” y “Yonqui”. Ahí puedo ver alguna relación con tu material, pero no en el resto de la obra de Burroughs…

“La verdad es que no leí ‘Queer’ y ‘Yonqui’ hasta hace como tres años, (Risas) y entonces ya era demasiado tarde para que me influenciara. Me encanta la obra de Burroughs, y creo que el libro que más cosas tiene en común con los míos es “Los Chicos Salvajes”, pero en todo caso es un parecido muy lejano. Veo muchas diferencias. No sé… Cuando la gente dice que soy como Genet, puedo entender por qué lo dicen, aunque no sea como él. Sin embargo, con Burroughs… Claro que hay todas esas similitudes: los chicos, las drogas, el sexo”…

Lo típico.

“Exacto, pero es porque es americano, y no hay nadie más en América con quien puedan relacionarme. Así que siempre sale Burroughs”.

Los protagonistas de tus obras son casi siempre adolescentes. ¿Qué piensas de la adolescencia? Porque suele ser como la pérdida de la ingenuidad, de la inocencia…

“Por supuesto que es así, pero creo que los adolescentes saben mucho. Creo que saben mucho más que yo, y les tengo un respeto enorme, porque están en esa frontera entre la niñez y la edad adulta que es tan confusa. En realidad creo que la madurez tiene más que ver con la debilidad y el fracaso, pero los adolescentes están constantemente aprendiendo cosas nuevas, y tienen ambiciones, y grandes ideales, y sueños… Creo que ahí está la verdad, y por eso siempre trato de escuchar lo que tienen que decir, porque puedo aprender mucho de ellos, de su sabiduría”.

¿Cuál es tu apreciación del cuerpo humano? ¿Solo algo material? Para tus personajes parece ser algo material pero también un camino hacia el paraíso.

“Sí. Mis personajes no tienen un Dios, no son religiosos, así que lo único que les importa es la gente. No tienen ese ansia por encontrar a Dios, son muy pragmáticos. Sólo piensan en aquello que les importa de verdad, ya sea el amor, o el sexo, y quieren entender por qué otras personas tienen poder… Así que el cuerpo es para ellos como un juguete. Eso en lo que se refiere a mis personajes, porque para mí el cuerpo es sólo lo que sustenta a la cabeza”.

Tu libro “My loose thread” (“Un cabo suelto”) está inspirado en la tragedia de Columbine.

“No, no”… (Risas)

¿No?

“No. Habla de Columbine, pero está basado en Kip Kinkel, un asesino”…

¿Cuál fue su historia?

Kip Kinkel fue, creo, el último de estos “asesinos de instituto”. Ha habido como diez de ellos. Columbine fue el primero, pero después ha habido un montón más, y creo que Kip fue el último. Lo que me atrajo de él fue que… A ver, cuando todo esto comenzó a suceder los medios americanos se comportaron de una manera muy estúpida; que si era por Marilyn Manson, o por ‘Matrix’, o por “The basketball diaries”, o los vídeo juegos… Evitaban reflexionar acerca de por qué esos chicos estaban tan furiosos. Y Kip Kinkel me llamó la atención porque no encajaba en ninguno de esos perfiles, no le gustaba ese tipo de música, ni los videojuegos, ni le gustaba ‘Matrix’… De hecho escuchaba música clásica. Pero una chica le rechazó, y mató a sus propios padres, y después fue a su instituto y mató a unos cuantos chavales. Así que me gustó porque no era como los demás, y además hay mucha documentación sobre su caso. Su confesión estaba entre esa documentación, y es una de las cosas más increíbles que haya escuchado. Fue esa confesión lo que inspiró el libro”.

Era un “outsider”.

“Pero no era ningún “pintas”, era un chico solitario y más bien apocado”.

Cualquiera puede matar… Los medios siempre se empeñan en buscar causas en la música, en las películas, pero va más allá, ¿no? Sin embargo los medios parecen simplificar demasiado estas cosas…

“Exacto. Además los medios americanos son lo peor del mundo, y siguen empeorando día a día. (Risas) No tienen respeto por los adolescentes. Todo el mundo tiene que ser sexy, y si no eres sexy no tienes nada que hacer. Y no quieren afrontar el problema, así que dicen ‘de acuerdo, sois adultos, así que os aplicaremos la pena de muerte’. Es algo terrible. Y siguen sin querer buscar las causas de por qué esos chicos hacen lo que hacen. En fin, muy típico”…

¿Qué te pareció la manera en que afrontó Gus Van Sant la tragedia de Columbine en “Elephant”?

“Es una película interesante, pero me produce cierta reticencia. Yo estaba trabajando por aquel entonces en algo parecido, y no me sentaron demasiado bien algunas cosas de ese film. Tomó decisiones que a mí no me parecieron acertadas. De todas formas, es una gran película”…

¿Y conoces el resto de su filmografía? En ciertos aspectos es parecido a ti, como en su primera película, “Bad Night”.

“Bueno, he tenido alguna relación con Gus y creo que tenemos muchas cosas en común. Pero él es un hippie, es un idealista, y está metidos en la movida beat, le gusta Allen Ginsberg y todo eso… Es mucho más idealista que yo. ‘Paranoid Park’ me ha parecido su mejor película. Me ha gustado muchísimo”.

¿Prefieres a escritores como Rimbaud o Baudelaire antes que a Ginsberg?

“Sí, me siento mucho más conectado con los escritores franceses. La verdad es que no me interesa demasiado la literatura americana, y el movimiento beat no me va mucho. Respeto a Kerouac, Ginsberg y demás, pero nunca sentí un verdadero flechazo por ellos. Yo andaba más interesado en la forma de pensar de los europeos”.

Lo preguntaba porque siempre que uno habla con determinada gente de literatura, pues te suelen colocar a Ginsberg y compañía en lo más alto, y me parece bien, pero yo considero que Baudelaire, por ejemplo, es mucho mejor escritor, y más interesante y complejo.

“Estoy totalmente de acuerdo”.

¿Cuáles son tus directores de cine favoritos?

“Mi director de cine favorito, que además es mi artista favorito en general, es Bresson, le considero mi mayor influencia. Me resulta difícil explicar el por qué, pero digamos que su cine es muy intenso y que cambió mi vida. Así que él es mi favorito. Pero si te tengo que nombrar a cualquier otro, pues… Madre mía, es que hay tantos… Te nombraría a Terrence Mallick, Harmony Korine, David Lynch”…

¿Y John Waters? Tengo entendido que os lleváis bien.

“Bueno, claro, adoro a John, pero él es como mi amigo. Y me gusta mucho ‘Serial Mom Killer’. Es una película fantástica”.

Sí, con L7 tocando…

“Eso es”.

¿Qué opinas de Darby Crash, el líder de los Germs? Para mí se parece a algunos personajes de tus novelas. Por ejemplo a John, el punk de “Closer”.

“Bueno, él creció en la misma escena que yo, así que para mí no era ningún ente abstracto, porque le conocía y sabía quién era. Pero esa especie de leyenda sobre Darby Crash es más bien una idea muy romántica de su persona. En realidad ese chico era un desastre, y un imbécil. Hizo cosas interesantes, y los Germs son geniales, pero él era un borracho. Era un borrachuzo impresentable (Risas). Así que tal vez el Darby Crash mitológico sí que tenga algo que ver con algunos de los personajes de mis novelas, pero no el verdadero Darby Crash”.

¿Consideras a Darby Crash una de las últimas leyendas válidas del Punk? Años después el Punk Rock se convirtió en un movimiento masivo, con Green Day y todo ese tipo de grupos…

“Mmm, pues no sé. Es que aún puedes encontrar a gente haciendo cosas muy extremas. Porque entonces estaba él pero en el otro lado estaban otros grupos que continuaron e hicieron cosas muy interesantes, y fue algo diferente. Darby representaba todo ese rollo de la autodestrucción… Pero no, no creo que sea como tú dices. Aún sigue habiendo verdaderos punks por ahí fuera”…

Estuviste en Inglaterra a finales de los 70s. ¿Cómo eran entonces la sociedad inglesa y el movimiento Punk?

“Bueno, en realidad fui sólo a pasar un verano, en 1976, o 75, no lo recuerdo bien. Y claro, fue el momento preciso en el que todo aquello estaba sucediendo. Fue muy emocionante. La movida en Nueva York ya había comenzado con Blondie, Talking Heads, Television y todos esos grupos, y en Inglaterra la cosa estaba despegando , aunque se diga que el Punk Rock se inventó allí, en realidad ocurrió un poco después que en EEUU. Pero allí era todo nuevo, y salían bandas como los Clash, o los Stranglers. Estuvo muy bien, porque podías sentir que algo estaba a punto de explotar. Eran tiempos duros para Inglaterra, de mucha depresión, de mucho alcoholismo, y allí estaban todos esos chavales que se decían ‘¡eh, podemos dedicarnos a esto!’”

¿Qué me dices de las reuniones de grupos como los Sex Pistols, Stooges y demás?

“Que sólo se trata de dinero”.

Claro, es triste ver cómo han convertido la energía y la rabia de antaño en un simple negocio.

“Cierto, aunque por otro lado uno se pregunta ‘¿y por qué no van a ganar dinero cuando el resto del mundo lo está haciendo?’ Pero al mismo tiempo te enteras de que hasta Jesus & Mary Chain van a volver a tocar juntos y es un shock tremendo. Pero es lo que te decía, tal vez necesiten el dinero y… ¿por qué no? Eso sí, yo no quiero verlos. Vi a los Stooges en la televisión y fue muy deprimente”.

Estuve en un concierto suyo hace años y me pareció genial, estupendo, pero después el disco que han grabado es basura. Por cierto, ¿los viste tocando para Madonna?

“No, no he visto esa actuación. Yo escuchaba a los Stooges en 1969, así que la verdad es que no quiero ver eso”. (Risas)

Se dice que los Stooges y la Velvet Underground cambiaron el rumbo de la música a finales de los sesenta. ¿Estás de acuerdo?

“Claro, la Velvet lo cambiaron todo, son probablemente una banda clave, y los Stooges fueron muy importantes también. Hubieron otras bandas esenciales entonces, pero éstas fueron dos de las más grandes”.

¿Qué piensas sobre Iggy en concreto?

“Bueno, era absolutamente increíble. El material de los primeros Stooges es fantástico, e incluso su primera etapa en solitario. Pero sobre todo aquellos primeros Stooges eran una locura, y él era un cantante impresionante, tan sexual y tan peligroso. Iggy es genial, y ahí sigue”.

Una de las obras literarias cumbres del movimiento Punk es “Please, Kill Me” ¿Qué te parece?

“Oh, es magnífico. Adoro ese libro”.

Le pregunté esto mismo a Daniel Rey, y no parecía muy contento. Según él sólo se reflejan las cosas negativas o escandalosas, el sexo, las drogas…

“Sí, pero es divertido”. (Risas)

Por supuesto, es muy entretenido.

“No me pareció el libro definitivo sobre el Punk, porque hay otros libros sobre el tema que me gustan más, pero me pareció divertidísimo, aunque no me lo tomara demasiado en serio”.

Editaste una revista llamada “Little Caesar” sobre literatura y Punk. ¿Cómo surgió y qué tipo de revista era?

“Pues, como te he contado antes, había ido a Inglaterra, y volví muy emocionado. Además, la escena de L.A. estaba empezando. Yo me había puesto a escribir poesía, y no paraba de leer y estaba muy metido en la escena Punk, así que decidí fusionar ambas cosas y crear un magazine literario con espíritu Punk. Pero no se ocupaba sólo de literatura, sino también de música. Entrevistamos a gente como Johnny Rotten. También fue una forma de crear una especie de pandilla con la gente que me interesaba y a la que quería conocer… Publicamos trabajos de gente joven… Fue genial, y parece que a todo el mundo le gustaba”.

Patti Smith y Richard Hell han editado libros. ¿Los consideras buenos escritores?

“¿Que si me parecen buenos escritores?”

Sí. A mí, por ejemplo, Richard Hell me parece alguien honesto con lo que escribe, sin embargo Patti Smith, aunque me parece una buena escritora de canciones, no me resulta auténtica. No me creo todo eso que dice de la paz y demás.

“Bueno, la verdad es que… Cómo te diría… cuando era joven leí su poesía allá en los setentas… Pero no sé, me da un poco igual… Hace poco hubo una especie de gran retrospectiva de Patti Smith por aquí… ¿Y Richard Hell? Me parece un gran escritor. Publiqué un libro suyo con mi editorial en EEUU. Pero es que él era ya escritor antes de dedicarse a la música”.

Cierto, antes de Television. Aparte de tu vinculación personal en el Punk, has llegado a hacer entrevistas a músicos. Dos que rechazaron ser entrevistados por ti fueron Marilyn Manson y Trent Reznor. ¿Qué pasó?

“Pues verás, la verdad es que nunca he hablado con ellos. Solía escribir para Spin Magazine, que era una buena revista hace tiempo, no como ahora. Me podían decir, quieres escribir un reportaje sobre Courtney Love o quien fuera…y me preguntaron si quería escribir un reportaje sobre Trent Reznor, y les dije que sí, pero Trent se negó a que yo hiciera el reportaje. La explicación que me dieron es que, por lo visto, temía que yo fuera a dejarle como alguien bobo, porque mi trabajo es tan intenso que él pensó que haría algo así. Y bueno, yo no tenía pensado hacerlo. Si pensase que era un bobo lo habría dicho, pero no tenía nada contra él, porque la verdad es que no me interesa demasiado. Y con Manson sucedió lo mismo. Quería a alguien más amable para hacer el artículo”. (Risas)

¿Y te gusta la música de Nine Inch Nails o de Marilyn Manson?

“No particularmente” (Risas).

Nine Inch Nails es uno de mis grupos favoritos, no Marilyn Manson… Pero puedo entenderte, porque Nine Inch Nail son intensos, pero no de la misma manera que un Johnny Thunders. Quizá no sean tan reales en esos términos…

“Bueno, a mí me encantaba Alice Cooper cuando era joven, y comprendo por qué le gusta a la gente, pero es demasiado suave para mí. Para eso escucho a Whitehouse, cosas extremas de verdad”.

Prefiero mil veces antes a Alice Cooper que a Marilyn Manson…

“¡Yo también! Era mucho más divertido”.

Y mejor, desde luego. Alex James, de Blur, fue otro músico que se sintió intimidado por ti. (En la novela “Guide” (“Guía”) Alex James es drogado y violado)

(Risas). “Es que es complicado… Me habían dicho varias veces que a los del grupo les gustaban mis libros, así que accedí a escribir algo sobre ellos, pero lo cierto es que al único al que le gustaba mi trabajo era Graham Coxon. Y Alex James es un tipo muy leído, pero no le van las cosas demasiado extremas, así que supongo que no le gustaban mis libros. De todas formas, cuando escribí sobre ellos pensé que a Alex le parecería divertido, porque se supone que es un tío inteligente, que no es ningún idiota, pero no debió hacerle mucha gracia. Eso generó una cierta controversia, y a alguien se le ocurrió que sería interesante que él me entrevistara a mí para una revista y me explicara qué es lo que no le había gustado o me preguntara acerca de por qué escribí lo que escribí. El caso es que él estaba decidido a hacerlo, pero algo debió ocurrir y se echó para atrás, y la cosa se canceló. Eso dio pie a algunos artículos en el Melody Maker en los que se decía que Alex me tenía miedo, lo que no hizo sino empeorar la situación. Por lo que sé incluso a día de hoy sigue molesto conmigo. Alguien le preguntó en una entrevista acerca de un libro mío que acababa de salir y montó en cólera. Casi da por terminada la entrevista”…

¿Sigues teniendo relación con Spin? ¿Haces entrevistas de vez en cuando a músicos?

“Ya no. Lo estuve haciendo durante cinco o seis años, pero se acabó”.

¿Cuál fue tu mejor experiencia de esa etapa?

(Duda unos segundos) “Creo que tal vez mi favorito fue Steve Malkmus, porque además me encantaba su música. Y resultó que a él le gustaban mis libros, así que fue muy agradable charlar con él. Ha habido gente muy interesante, pero si lo medimos en términos de lo placentero que resultó el encuentro, entonces probablemente fue él mi favorito”.

La canción “Numb”, de U2, está basada en una de tus novelas.

“Sí. The Edge le comentó a alguien que yo conozco que esa canción está basada en ‘Frisk’. La verdad es que nunca he hablado con ellos, pero eso es lo que me han comentado”…

¿Y te gusta ese tema?

“No está mal”…

Para terminar me gustaría saber tus planes actuales.

“Pues, como sabrás, ahora estoy con esto del teatro. Ahora hay una obra llamada “Jerk” que acaba de estrenarse aquí en Francia, y van a salir de gira así que estaré liado con eso. También acabo de terminar un libro, que está a punto de editarse, y quizá dirija una película porno. Alguien me ha ofrecido dirigir una película porno, que es algo que siempre he querido hacer, por lo que es muy posible que lo haga”.

 Publicada en junio del 2008, Popular1

 

comentarios
  1. Rodrigo Bustamante dice:

    Excelente entrevista, en donde se realizan preguntas variadas de manera directa e intimista.
    Una forma de conocer un poco mejor al escritor y la persona de Dennis Cooper.
    Recomendable para todos los publicos

  2. ana dice:

    Gran entrevista….Natural como si estuviéramos participando en la charla sentados
    en un café.

  3. Hace poco leí Contacto y me gustó aunque a veces es un libro muy duro. En un futuro ( esperemos no muy lejano ) le echaré un vistazo a Guía

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