THE MARS VOLTA

Publicado: enero 20, 2009 en Mars Volta, Música

“Somos como una mutación bastarda producto de la pasión que sentimos por el Punk y el Rock Progresivo”

 

The Mars Volta editan “The Bedlam In Goliath”, álbum que ha estado a punto de acabar en la nada. Tres espíritus revoltosos convirtieron lo que se prometía divertido juego en auténtica agonía. De maldiciones y leyendas, asiéndose a lo extraterrenal, los Afro Twins en apuros.

 

The Mars Volta no han inventado la pólvora, ni revolucionado la música y, seguramente, su impacto en el público alternativo irá menguando poco a poco, aunque siempre mantendrán una fiel legión de seguidores, los mismos que prefieren un enteógeno a la cocaína y demás estimulantes. Pero, a pesar de todos estos preceptos, The Mars Volta son absolutamente magistrales, y únicos, a su manera. Omar Rodríguez-López, Cedric Bixler-Zavala y compañía han conseguido que una mezcla que a priori podría parecer indigesta resulte excitante y adictiva. Cada vez que pinchamos la aguja o pulsamos el play con uno de sus obras, nos sumergimos en un viaje tan delirante y delicioso como perderse el día de los difuntos por un pueblo mexicano, con todas las contradicciones inherentes a un lugar contaminado por el cristianismo que mantiene aún sus viejas tradiciones y supersticiones. Así son The Mars Volta, una banda que mezcla por igual Hardcore, ritmos cubanos y Free-Jazz, todo ello sustentando en el Rock progresivo, y unos textos de puro realismo mágico. Mientras otros artistas intentaron preludiar la banda sonora del futuro a través de Sci-Fi y el ruido de las fábricas, nuestros amigos han preferido mirar al pasado, investigar en las raíces y crear magia, atávica, extraña, alucinada, obviando todo tipo de tendencia y refugiándose en su propia cosmogonía.

Hace poco, en una entrevista, Joe Boyd, el productor de Nick Drake, entre otros, dijo que se sentía tan fascinado hacia la World music porque, a su parecer, en la actualidad no se encuentra la excitación y calidad de la música popular de los sesenta y setenta. En esas declaraciones puede atisbarse la razón de ser de una propuesta como la de los Afro Twins, que están cada día más interesados en los mitos y las creencias paganas, trazando el camino de vuelta al lugar donde todo nació, o eso parece, África. Y en África y Oriente Medio se puede situar estilísticamente su nuevo disco, el maldito “The Bedlam In Goliath”, retornando a lo conceptual tras la dispersión temática, en cierta medida, de “Amputechture”. La historia, de nuevo, es propia del peor sueño posible en la más odiosa resaca. Omar, en un viaje por Jerusalén, compra una especie de Ouija, llamada Sootsayer y se la regala a Cedric. Todo el grupo empieza a jugar con el tablero y lo que viene después parece sacado de cualquier cuento sobrenatural de Horacio Quiroga. Espíritus caprichosos, de trágico empaque, y una grabación marcada de manera aciaga, volviendo más excéntricos o locos (todavía) a unos tipos que parecen hacer del más difícil todavía, el triple salto mortal, su manera habitual de componer, aún sin una evolución drástica desde “De-Loused In The Comatorium”, su ópera prima. Y es que cualquiera de sus piezas tiene impregnado un sonido propio, totalmente alejado de los postulados de At The Drive-In. Sin mostrar nada nuevo, The Mars Volta suenan a The Mars Volta. Una verdad básica e irrefutable. Sí, han perdido el factor sorpresa y no han superado (ni creo que lo hagan) la cima alcanzada en “Frances The Mute”, algo tan obvio como poco importante si sabemos apreciar que su propuesta sigue funcionando, y de qué manera.

 “The Bedlam In Goliath” es su álbum más frenético hasta la fecha, un trabajo que deja sin aliento ni descanso, casi “Punk” si no fuera porque cada canción está llena de multitud de matices e instrumentación. Han quedado fuera los textos bilingües, las partes más de cuelgue progresivo, y reducido las aportaciones free jazz y los ritmos latinos.  También han grabado cinco versiones  como caras b y temas extras de las diferentes ediciones especiales de algunos países, versiones de Circle Jerks, Pink Floyd, Siouxsie and the Banshees, Nick Drake y The Sugarcubes que muestran su amplitud de gustos.

Para hablar de su cuarta obra en estudio, entre otras cosas, quedamos con Cedric, en un lujoso, céntrico hotel madrileño. Sabiendo que son bilingües, el cuestionario se hizo en español. Le pregunté al vocalista si prefería realizar la entrevista en castellano o en la lengua de William Burroughs , y en un nada dubitativo español (que posteriormente utilizaría brevemente en alguna respuesta) con ligero acento latinoamericano, me dijo que mejor en inglés, porque así podría dar mejores respuestas y no liarse. OK, todo perfecto y preparado para charlar sobre lo divino y humano. Durante toda la conversación, de fondo, se oía la cantarina voz de Omar, respondiendo en español las preguntas de un periodista en otra habitación. Cara a cara Cedric es un tipo tranquilo y amable, que disfruta intercambiando opiniones de los más variados temas, como cuando doy al off de la grabadora y me comenta, a raíz de un par de preguntas, su predilección por Arthur Lee y Love antes que The Doors, o su experiencia con el inefable dirty rapper Blowfly. En cambio Omar, con quien pude cruzar unas pocas palabras, el verdadero cerebro musical del grupo, parece alguien más inquieto, aunque igual de agradable que su compañero. A continuación, las palabras del frontman de “The Mars Volta”.

¿Cuál es el sentido de “The Bedland In Goliath”? He leído la historia sobre una ouija comprada en Israel por Omar Rodríguez-López.

“Sí. En mitad de todo nos pusimos a hacer el tonto con el tablero. Más o menos cuando perdimos a nuestro batería, surgieron problemas y empezamos a tener muy mala suerte. Pero sentíamos esa curiosidad, como cuando pasas cerca del lugar de un accidente y te detienes a mirar. Es una fascinación morbosa. Todo el que se compra una tabla de ouija quiere en parte creer en todo eso, aunque también piensas ‘esto es una chorrada, pero es divertido’. Así que todos los mensajes que recibimos de la tabla los usé como si fuera escritura automática, y además estaban los poemas que venían con la tabla, que no se los he acreditado a nadie porque es como una de esos antiguos Blues tradicionales, así que me tomé la licencia artística de ponerlos a mi nombre. Y mientras más jugábamos con el tablero nos dimos cuenta de que Goliath era parte del poema que encontramos. Tres personas en una, estaba Ilyena tratando de conseguir hombres, y la madre. Así, según yo lo interpreté, los poemas encerraban un gran trauma provocado por ese triángulo amoroso. Básicamente lo que viene a decir es que cuando esta gente murió, su esencia y sus espíritus quedaron atrapados en el tablero y fue con ellos con quienes contactamos. Fuimos a muchos sitios para llevarles regalos y calmar su ansia, y cuando empezamos a tener una racha de mala suerte tratamos de librarnos de aquello, pero la mala suerte continuaba. Nuestro ingeniero tuvo una crisis nerviosa, lo que casi nos obliga a empezar de nuevo, porque él era el que estaba al tanto de todo y nosotros tenemos una forma muy caótica de grabar. Fue una muy mala racha, parecía como si el disco no quisiera nacer. Un alumbramiento muy doloroso”. (Risas)

Lo de los espíritus, es un proceso como de Diamanda Galas.

“Adoro a Diamanda. Es genial”.

¿Y Jarboe? Hay canciones suyas que parecen aquelarres.

“Sí, somos muy fans de ella también y Swans. ¿Dónde está ahora? ¿En Amphetamine Records?”

Creo que sí, pero no estoy seguro. Este disco, a diferencia del anterior, se puede considerar como conceptual.

“Sí, exacto”.

Jeff Jordan se ha encargado de la portada de los últimos dos trabajos. ¿Cómo es vuestra relación?

“Tuvimos problemas en ‘Ampuchecture’ con los plazos, y con el material que Storm (Thorgeson) nos había pasado. A ver… Por ejemplo, la portada de ‘Frances The Mute’ no es como fue concebida en un principio. Nosotros cambiamos algunas cosas. Storm no estaría de acuerdo, pero lo cierto es que la razón por la que es tan llamativa es porque todos pusimos nuestro granito de arena. Entonces, para ‘Amputechture’ no nos gustó lo que nos entregó, pero ya apenas teníamos tiempo de cambiar nada. No queríamos quedarnos colgados con lo que él nos había dado, así que empezamos a buscar en revistas y demás y dimos con Jeff Jordan. Es un tipo fantástico. Es como un viejo hippie y sobrevive económicamente porque hay gente muy rica a la que le gusta su obra. Para este disco le contamos la historia que había detrás y él nos hizo una especie de presentación. Fue genial porque así podíamos verlo todo con claridad y decirle ‘así es como tiene que ser’, y él trabaja muy rápido. Había una buena conexión. Le pasamos demos, letras, cualquier cosa que le pudiera inspirar… Nos gusta su… bueno, él lo llama ‘orientalismo’, pero más bien es como lo que hizo Mati Klarwein para el ‘Bitches Brew’ (de Miles Davis), o el ‘Abraxas’ de Santana, que tienen esos elementos de la música americana pero situándola en África, y para mí es de ahí de donde procede la ouija, y también la humanidad en general”.

De Santana. ¿Prefieres su etapa más latina y rockera, la de aquellos primeros discos como “Santana”, “Abraxas” y “Santana III”, o la onda más jazz y espiritual de “Caravanserai” y “Welcome”?

“Me gusta el material posterior. Las colaboraciones con John Mclaughlin y me gusta “Lotus”, que está grabado en directo en Japón y el público está loco. Es una obra maestra. Para aquél entonces ya había evolucionado y se había convertido en una especie de Miles Davis eléctrico. Y no es que ahora sea demasiado importante en mi vida, pero hubo un tiempo en que para mí era como Punk Rock lo que Santana hacía. Ya sabes, Michael Shrieve y esa gente eran geniales”.

Escuchando vuestra música se puede apreciar que os gusta bastante el Rock Progresivo y espacial, grupos como Hawkwind o Gong, ¿no?

“Sí”.

Ya sabes que mucha audiencia indie o alternativa odia el Rock Progresivo. Es un sentimiento parecido al de algunos viejos punk-rockers, que repudiaban ese estilo, y es absurdo porque a muchos les encantaban bandas alemanas como Kraftwerk. Música diferente, sí, pero igual de compleja y densa.

“Bueno, Hawkwind fueron los que escribieron la canción ‘Motorhead’ y no los propios Motorhead. Lemmy estaba en Hawkwind y le expulsaron por sus problemas con el speed o algo parecido. En todo caso esas controversias nos hacen mucha gracia, porque de hecho nosotros somos un producto de ambos estilos. No nos consagramos sólo al Rock Progresivo o sólo al Punk Rock. Somos como una mutación bastarda producto de la pasión que sentimos por el Punk y el Rock Progresivo, por ambas corrientes. Johnny Lydon los escuchaba y llevaba el pelo largo. Así que nadie puede decir que ha nacido con una cresta o algo por el estilo. El pasado está ahí, y no pasa nada. Es como estos skaters de ahora, que antes estaban en grupos y llevaban melena, o estaban metidos en el Hip Hop. Todo el mundo atraviesa fases diferentes”.

Estoy de acuerdo. También sois muy místicos ¿Qué opinas de grupos como The Cult o The Doors que se han entregado a una cierta espiritualidad india?

“La verdad es que nunca he sido un gran fan de The Doors. Y la gente me odiará por decir esto, pero siempre vi a Jim Morrison como a un jugador de fútbol que bebe y cambia. Igual que la escena Punk de Los Angeles. Estaba la gente más arty, y luego The Germs. Ya sabes, a los Germs en realidad les gustaban Queen y Yes. Posteriormente llegó toda aquella gente del Orange County, como TSOL…el elemento estúpido, absurdo, por decirlo de alguna manera. Biafra, Flipper, esos eran los verdaderos punks. Eran mucho más arty. Después, a medida que la escena se volvió más tonta me fue interesando menos. Entiendo que a los críos les encante eso, es perfecto para alguien de catorce años, pero empiezas a buscar otro tipo de cosas y te das cuenta de lo jodidos que eran esos sitios de donde provenían aquellos punks. Había mujeres violadas cada dos por tres y la gente llegaba a verlo como algo normal. No sé… ¿has visto el documental ‘American Hardcore’? Cuando el cantante de TSOL habla sobre ello. Está todo el rato hablando de eso pero no hay ni un signo de arrepentimiento por su parte. Se presentó a cierto cargo público, y lo que quiero que sepa la gente que le vota es que este tipo formaba parte de una pandilla como la de ‘La naranja mecánica’. Hay que saber quién es la gente auténtica y quiénes simplemente se están subiendo al carro, aunque todo sea divertido”.

La verdad es que salvo Jello Biafra, que de verdad es alguien honesto…

“Sí”.

El panorama en lo que se refiere al Punk Rock es bastante desolador. Solo hay que ver a los Dead Kennedys actuales o los Sex Pistols, volviendo a tocar por dinero…

“Sí, ver a los Sex Pistols en el show de Leno fue un poco triste… (Risas) Yo habría preferido una reunión de P.I.L. Eso habría sido más interesante”.

¿Te gusta la banda Punk de L.A. Pigmy Love Circus?

“Los conozco, pero nunca los he escuchado”.

Volviendo al disco, de nuevo contáis con John Frusciante. ¿Qué ha aportado esta vez?

“En “Amputechture” Omar era el productor, y yo llegaba al estudio y le veía enseñándole las canciones a John, que se las aprendía en cuarenta minutos, y luego entraba y las grababa. Para este disco John se tenía que aprender todos los solos, para que cuando los estuviera tocando le pudiéramos escuchar por los auriculares. Se aprendió todo lo que Omar le dijo. Y aprender de alguien que no ha ido al conservatorio es mucho más difícil que copiar a alguien que toca a la perfección. Ya sabes, Omar tiene su propio estilo, un estilo que tiene algo de feroz, pero no es premeditado. Y John tuvo que aprender eso para que sus partes encajaran perfectamente. No es algo fácil de hacer”.

Qué piensas de los Red Hot Chili Peppers de hoy en día, porque Frusciante es un genio y sus discos en solitario son brillantes, pero lo que hacen ahora Red Hot Chili Peppers es muy aburrido y excesivamente mainstream. (Risas) Antes eran una de las mejores bandas del mundo, haciendo algo único, como Fishbone o Faith No More o Jane’s Addiction. Tenían agresividad y había algo muy interesante en ellos, pero ahora…

“Bueno, supongo que si no les conociera no me gustarían demasiado, pero sabiendo quiénes son y habiendo crecido con su música… Cada vez que los veía en una entrevista aprendía algo nuevo sobre música. Y eso es con lo que me quiero quedar de Red Hot Chili Peppers. Estaban muy locos, pero eran auténticas bibliotecas musicales andantes. No había mucha gente aparte de ellos que te hablara de Parliament, Funkadelic y The Germs en la misma frase. Cuando eres un crío eso es fantástico. Aprendí más de ellos que de cualquier profesor. Así que el hecho de haberlos podido conocer, y que hayan sido tan amables con nosotros, ha sido como encontrar al hermano que nunca tuvimos. Puedo entender que no quieran hacer siempre lo mismo y que, a una cierta edad, quieran hacer algo más Pop”.

Pero no es un Pop de calidad como el de los Beach Boys o Queen.

“Cierto”.

Es un Pop que se parece a Avril Lavigne.

“Sí (Risas). Entiendo lo que quieres decir, pero hay ciertos factores que… ya sabes, no hay muchos grupos que puedan hacer jams con Dizzee Rascal, o versionear ‘I Wanna Be Your Dog’ o “Search And Destroy’ y que Iggy Pop suba a cantarlas con ellos. Así que igual no presto mucha atención a lo que hacen hoy en día porque sé de lo que fueron capaces en su momento. Ahora hacen lo que hacen y no hay que darle más vueltas, pero han sido una banda única”.

¿Qué te parecía su primer guitarra, Hillel Slovak?

“Bueno, he escuchado sus discos y tampoco es que me llamara la atención demasiado. Cuando estaba en el instituto salió ‘Mother’s Milk’, y ahí tenías a todo el mundo tocando el bajo como los Red Hot. Por aquella época Omar tenía una banda de Punk y yo también. Todos querían ser como los Stone Roses, como Happy Mondays, Jane’s Addiction o los Red Hot, pero nosotros queríamos hacer Punk Rock rudo y camorrista”. (Risas)

Entiendo. Hablando de vuestras letras, se puede apreciar un espíritu cercano a Castaneda, pero a mí también me recuerda a Julio Cortázar.

“Nunca había oído hablar de él”.

Pues creo que te gustaría…

“Bueno, quizá sepa quién es, pero tendría que consultarlo”.

¿A Herman Hesse lo conoces?

“Sí”.

Te lo pregunto porque cierto escritor latino dijo que le encantaba ese tipo de autores, Hesse o Castaneda, pero un día descubrió a Bukowski y dijo “se acabó el misticismo y la fantasía”… (Risas) Ya sabes, hay un tipo de literatura o de música como la vuestra, evasiva, que es genial, pero luego está esa otra temática más social, más sucia, agresiva y urbana.

“¿Te refieres, por ejemplo, a los Arctic Monkeys cantando sobre la realidad cotidiana y cosas así?”

No exactamente… la verdad es que no tengo ni idea, no he prestado atención a esa banda, ¿son así?

“Ese tipo de grupos británicos siempre están muy apegados a lo social”.

Me quiero centrar más en la literatura por ejemplo, en qué prefieres, si lo realista o lo fantástico.

“Bueno, si te refieres a qué tipo de literatura prefiero… pues prefiero las obras que me hagan sentir que no estoy viviendo en este planeta. Es como cuando voy al cine. Voy para escapar de la realidad, del día a día… lo necesito”.

Cuando uno escucha a The Mars Volta es, como te dije antes, una evasión, y hay otras bandas parecidas. Ahora bien, ¿alguna vez os planteareis hacer canciones o álbumes que estén más en contacto con la realidad?

“Bueno, seguro que llegará un momento en el que ya no queramos hacer lo que estamos haciendo ahora, quieres hacer algo diferente. Por ejemplo, yo no quiero ser recordado para los restos como el cantante de At The Drive In. Uno siempre busca crecer, y tal vez en un futuro hagamos eso que dices. Quizá, en el futuro, quizá”. (Risas)

Acerca de las drogas o el tema chamanístico, tú siempre citas a Castaneda. ¿Estás interesado también en autores europeos que escribieron sobre esto como Thomas de Quincey o Baudelaire, desde una perspectiva diferente?

“No controlo mucho a esos autores, pero si te digo la verdad tiendo a no leer demasiado. Primero porque soy un vago, y segundo porque no quiero que me influencien y que acabe escribiendo exactamente como ellos. Cualquiera tiene la habilidad de copiar a cualquiera, pero yo no quiero que seamos Led Zeppelin ni Pink Floyd. Quiero que tengamos nuestro propio sello. La verdad es que lo que más leo son cómics”. (Risas)

Los cómics están muy bien, como Daniel Clowes, un genio.

“Sí, Daniel Clowes, aunque él me recuerda la realidad. Pero hay gente como Grant Morrison que recrea los típicos tipos que crean problemas, o cosas en principio ridículas como gente que es abducida por extraterrestres, o Robert Anton Wilson, cosas así”.

Hace poco salió la película “El búfalo de la noche” de Guillermo Arriaga con la que estáis relacionados por la banda sonora. ¿Quién hizo la música?

“Fue Omar. Lo hizo al mismo tiempo que grabábamos ‘Amputechture’”.

¿Pero la banda sonora es del grupo entero o solo de Omar?

“Cogieron partes de ‘Viscera Eyes’, y ‘Tetragramaton’ y también ‘Asilos Magadalena’, más algunas cosas que grabó Omar para el film. Y me gustó mucho la película. De alguna manera es como “Buffalo 66”, no en el argumento, pero sí en el impacto que tuvo entre la gente joven. Es una de esas historias de amor muy jodidas y creo que cualquiera que haya tenido una historia de amor apreciará también ‘El búfalo de la noche’. Igual hay muchos americanos que no conectan con la película, pero a mí me parece fantástica y estoy muy orgulloso de que formáramos parte de ella. Incluso fuimos al festival de Sundance para el estreno, para escuchar nuestra música. Y una vez allí te das cuenta de cómo funciona el tema de la distribución, cómo hay que ser simpático con los críticos. Es algo feo, algo bastante triste”.

Si The Mars Volta fuese una película o una mezcla de películas ¿cuáles dirías? (Risas)

“Un poquito de ‘Los Olvidados’, un poquito de ‘The Holy Mountain’ de Jodorowsky, también ‘El Topo’, y mucho de ‘Santa Sangre’, mucho. Y un poco de ‘Calígula’”.

¿“Calígula”?

“Sí. No paramos de ver esa película. Creo que no puedes contar una historia sobre la Roma antigua y tratar de ser amable o blando, porque en realidad era una sociedad jodida y bastante anárquica”.

La cinta es muy pornográfica, además…

“Bueno (Risas), así eran las cosas entonces. Era lo habitual en aquella época. Ahora todo es de la especie de silencio, silencio, pero la realidad es ésa. Como te he dicho, la vemos muy a menudo. Me llamó mucho la atención el hecho de que Helen Mirren o Peter O ‘Toole estuvieran en una película con escenas de sexo tan explícitas, pero es que además era una historia muy salvaje. El título de Ilyena va por Helen Mirren, porque ese es su nombre real”.

Leí que Gore Vidal no quiso poner su nombre como guionista tras ver el resultado final.

“Sí (Risas). Me encanta esa película”.

Un aspecto cinematográfico de The Mars Volta son las letras, un poco como “Blade Runner”. Ya sabes, esa mezcla entre español, inglés…

“Sí, creo que es lo que nos espera en el futuro. Todo estará mezclado”.

Omar dijo que hay una canción que era como en las historias que escuchabais cuando erais niños. ¿Qué historias eran ésas? ¿Qué te contaba tu madre de pequeño?

“La canción ‘The Widow’, en el vídeo que hicimos, hay una parte en la que el personaje principal está un poco inspirado en cosas que me contó mi mamá cuando yo era pequeño y ella me insistía en que debía ir a la iglesia y todo eso. Para mí el método más poderoso que tienen los católicos para que la gente ame a Dios es hacer que teman a Dios. Así que mi mamá solía contarme una historia sobre un vendedor de helados que venía a nuestro barrio. Ella le compró un helado, pero cuando le miró los pies vio que tenía patas de cuervo y se aterrorizó. Era una forma de decirme que debía prestar atención a Dios si no quería morir, porque ella había visto al diablo cuando era pequeña y el diablo intentó venderle aquel helado, pero ella se dio cuenta de que tenía garras en los pies. Después de eso no se le volvió a aparecer. Y cuando le cuentas algo así a un niño claramente le estás diciendo que debe ser temeroso de Dios, que debe tenerle miedo en vez de… Por ejemplo, mi madre nunca me dijo que Jesús o Dios me aceptarían fuese como fuese. Así que todo aquello que decía mi madre intentamos representarlo en el vídeo. Ese personaje es más o menos como el que mi madre describía, independientemente de que lo viera o no en realidad. La verdad es que yo no sé si lo vio. Incluso hoy en día sigo preguntándole, y ella sigue reiterándose en aquello”. (Risas)

¿Y crees en el concepto de “diablo”? De hecho en “Amputechture” hicisteis una canción sobre el tema, “Asilos Magdalena”.

“Bueno, para mí ‘Asilos Magdalena’, su temática, tiene más que ver con ese momento de la película ‘Amadeus’, cuando Salieri se está muriendo y levanta su mirada hacia Dios y le grita, de eso es de lo que trata la canción. Y el sitio donde lo grabamos era antiguamente un convento al que solían enviar a chicas cuyos padres repudiaban porque se quedaban embarazadas o tenían algún tipo de problema. Ese era el Asilo Magadalena, y de ahí sacamos el nombre de la canción. Sabes, siempre me ha gustado el pensamiento de que hay algo más allá de lugares como El Paso. Siempre me han gustado las personas que intentaron tener esa clase de experiencia de vacío. Cuando mueres de forma natural es cuando esa química sale de tu cerebro… Cuando mueres, tú empiezas un viaje, pero me gusta el hecho de que venga después de luchar, entonces tienes la noción de nunca haber visto eso”.

¿Qué opinas de LaVey y del Satanismo como una religión organizada?

“Creo que LaVey era un gran showman, pero me interesa más como músico. He encontrado algunos siete pulgadas en los que se le puede escuchar tocando el órgano, y es muy divertido. (Cedric canta con voz engolada imitando a LaVey) COME TO MEEE! (Risas). Es hilarante. Y luego ves fotos de Sammy Davis Jr. con el pentagrama, porque él era miembro de la Iglesia de Satán y todo eso. Es interesante. Era como un club, era como “no creemos en ese Dios, tenemos nuestro propio club”. Es mi forma de verlo”.

¿También consideras Aleister Crowley o Kenneth Anger iguales que LaVey?

“En mí opinión Kenneth Anger sí que ha intentado experimentar con las imágenes, lo suyo es como una especie de alquimia, hay algo mágico y poderoso en su trabajo. Y a él sí que suelo prestarle atención de verdad”.

Aparte de las historias que te contaban, qué recuerdas de tu infancia y adolescencia en El Paso.

“Pues teníamos muchas limitaciones, porque no es una gran ciudad como Nueva York o Los Angeles. En Texas tienes que pelear por todo, y en El Paso mucho más. Cuando había algún festival ibas allí, te colocabas junto a la mesa de mezclas, veías a las otras bandas, comprabas discos y tomabas nota de todo. Así que crecer allí me supuso muchas limitaciones. Y bueno, ahora mismo no me apetece volver, pero seguro que dentro de unos años querré regresar y establecerme allí, porque es un lugar tranquilo, allí van los artistas para pasar el resto de sus vidas. Los alquileres son muy baratos, es perfecto para un artista. Pero ya pasé bastante tiempo allí… Sigue siendo un lugar muy redneck, incluso aunque hablemos de gente que no es blanca, porque ahora también hay rednecks mexicanos. Hay quien te puede tratar como basura si no hablas español, por ser diferente. Parece que todos los latinos son morenos y con el pelo negro, pero si te paseas por Sudamérica verás gente con pecas y con el pelo naranja, pero la gente tiene ideas”…

Además la actual comunidad latina promovida por MTV es muy frívola y superficial. Es algo extensible a otros ámbitos, obviamente. En el Rap por ejemplo, todos quieren ser como Puff Daddy, con ese look de mafioso, en vez de ser reivindicativos, al estilo de Public Enemy.

“Sí, todo el mundo está metido en eso ahora mismo. Hubo una época en la que el Rap se consideraba el nuevo Punk, pero eso murió hace mucho tiempo. Ahora te firman un contrato si dices que te han disparado tres veces, y no me parece correcto estar promoviendo eso constantemente. Un tipo como Puff Daddy tal vez tuvo alguna conexión con el buen Rap en el pasado, pero luego está claro que se ha vuelto muy blando y desde luego ya no me interesa”.

También hay gente como Kid Rock, una mezcla de redneck y rapper; con lo peor de cada casa.

“Sí, pero si conoces la historia de Kid Rock, y hasta hace poco yo no lo sabía, pero si investigas un poco, verás que surgió en los días de gloria del Rap. Era un grandísimo Dj, y muy famoso. Incluso llevaba ese peinado cuadrado a lo afro, como los Kid’n’Play. Así que es un descendiente legítimo de la vieja escuela, pero la mayoría de la gente le ha conocido haciendo Rock, haciendo algo aburrido”.

¿Cómo se compagina el hecho de estar en una multinacional con seguir siendo fiel a uno mismo?

“No sé. (Risas) Pero creo que las multinacionales funcionan como funcionan porque quieren estar al tanto de lo que creen que es cool, quieren asociarse con la gente que ellos piensan que mola para que les ayuden a entender qué es lo que piensan los jóvenes. Ése es el quid de la cuestión. Y ha llegado un momento en que los A&R de las compañías son tipos muy jóvenes. Alguna gente de Redd Kross son A&R, aunque no sé exactamente de qué compañía”.

¿De Redd Kross?

“Sí, ellos empezaron con The Germs y compañía y luego se convirtieron en una especie de hippies, pero al final Steve McDonald ha acabado de A&R. Te pongo el ejemplo de Redd Kross para que veas cómo las grandes compañías siempre buscan a alguien con talento que crean que conecta con lo que está de moda”.

(Desgraciadamente el tiempo se termina y quedan muchas preguntas por responder) Para terminar, ¿Cuál es tu filosofía? ¿En qué crees?

“Pues no sé. Creo en el pez espada (Swordfish)”. (Risas)

¿En el pez espada?

(Risas) “Es de una canción de los Dead Milkmen”.

Gracias a Kike C. por su ayuda.

Entrevista publicada en marzo del 2007, Popular1 

comentarios
  1. jukamo.juan@gmail.com dice:

    Que gran tipo Cedric-Bixler Zavala!!!Recuerdo la gira de Bedlam como una experiencia magica y grotesca a la vez!!!Cedric estuvo poseido por el espiritu de Soothsayer todo el bolo(a mi me engancho el cuello dos veces con el cable del microfono y la ultima vez hasta se disculpo).No se si los viste,Ignacio:13 temas y 3 horas de concierto(y yo estuve con una migraña de caballo las 3 horas…imaginate!!!).Cuando el Popu publico la cronica,en la foto se puede apreciar mi careto en primera fila…En fin,espero con ansias repetir la experiencia en vivo(espero que esta vez sin dolor de olla)y escuchar el nuevo album que sale el 27 de Marzo(NOCTOURNIQUET!!).Que ganas!!

    • ignacioreyo dice:

      Hey Juan.
      ¡Siempre me alegran el día tus cometarios!
      Estuve a punto de ir a verlos en esa gira pero…al final no pudo ser. No recuerdo el por qué, pero vamos, que no fui. Buenísima tu anécdota con Cedric, jajaja.

      Ya tocaron el año pasado, en el BBL, varios temas del nuevo disco. Ya lo he escuchado, y suena bien. Es el disco que más predomino electrónico hay de TMV.
      Atento a marzo y rockzone😉

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