CHRISTOPHER LEE

Publicado: noviembre 22, 2010 en Christopher Lee, cine, Música

Icono del cine de terror y uno de los pocos mitos vivientes de una forma de entender las películas ya extinta, Mr. Lee continua estando en activo de la mejor forma posible, actuando regularmente en films y editando, este mismo año, un álbum de metal sinfónico, “Charlemagne: By the Sword and the Cross”.

A diferencia de otras leyendas del género de terror, Sir Christopher Lee está viviendo una senectud magnánima y activa, acumulando nuevos rostros ya incrustados en el subconsciente colectivo cultural. Participando como Saruman en la trilogía más importante del milenio, trabajando, de la misma forma que Vincent Price, con Tim Burton, o dando prestancia a una voz grave en proyectos musicales. El último, “Charlemagne: By the Sword and the Cross”, un álbum conceptual en torno a la figura del llamado emperador de Occidente, familia del actor, y excusa para esta entrevista. A pesar de su indisociable relación con la productora británica Hammer, e indudable cultura sobre vampirismo, Mr. Lee, razonablemente, no se siente cómodo siendo cuestionado por sus experiencias pretéritas y prefiere centrarse en sus proyectos más inmediatos.

Acaba de ser presentado su nuevo disco, “Charlemagne: By the Sword and the Cross”. ¿Cómo ha sido la grabación y el desarrollo de este proyecto?

“Sí, ‘Charlemagne: By the Sword and the Cross’ se presentó el quince de marzo. Casi no puedo creerme que haya llevado dos años y medio completarlo. El tiempo ha pasado demasiado rápido, pero es una buena señal. He disfrutado mucho trabajando con Manowar y Rhapsody of Fire. Me encantaría haber trabajado incluso más con ellos, porque sentí que conectamos muy bien. Antes no sabía nada de música Metal, pero cuando empecé a escuchar canciones, descubrí enseguida que había un cierto paralelismo entre mi  forma de actuar y esta música, así que cuando mis productores llegaron con la idea de trabajar con Manowar y Rhapsody of Fire, acepté encantado. El concepto de este álbum parte de un guión que tenía escrito en mi mente. Hice sugerencias a los productores de cómo quería interpretar el personaje central del disco, qué partes de su vida eran importantes para presentar al personaje como un hijo, un hermano, un marido y un padre. En otras palabras, hacer la presentación de un hombre. Hemos tenido éxito, se desarrollan de forma perfecta las diferentes emociones que se suceden a través de su vida”.

¿Cómo integró la vida de Charlemagne en el concepto del álbum, canción a canción?

“Primero las canciones fueron escritas y luego el compositor acopló la música, haciendo que el guión se mezclara con la música de forma análoga a como sucede en una película. Este álbum es como ver una película sin imágenes, lo que permite al oyente hacer uso de su imaginación, o que la imaginación del oyente actúe. Esta es la idea principal del álbum, ese punto de fantasía e interacción. El oyente es transportado al corazón de la historia, pudiendo vivir las mismas emociones que viven los protagonistas. El Metal le da un gran poder.  Charlemagne era un rey guerrero, valeroso, incluso temerario, algo que le llevó a tomar decisiones muy controvertidas. Hay una cierta oscuridad tanto en su personalidad como en la historia. Era un alguien muy impulsivo y algunas de sus acciones no terminaron bien. Estuvo involucrado en guerras de la Europa occidental casi de manera permanente. Esto se refleja maravillosamente en la música, se fusiona a la perfección con su vida. Presento los personajes, construyo una trama, me encargo de representar las diferentes emociones con diferentes instrumentos, y luego introducimos los elementos característicos del metal, que dan el poder y la animación. La palabra adecuada para definir este disco sería ‘épico’, añadiendo que la música en sí misma es muy dinámica. Estoy muy contento porque he tenido a mi entera disposición algunos de los artistas más innovadores del mundo del Metal. Marco Sabiu, sin ninguna duda, es uno de los mejores compositores contemporáneos. Ha creado una obra maestra. Nunca había trabajado en una superproducción musical de esta magnitud. Cuando escuché el álbum por primera vez, sentí que todos los cantantes representaban a la perfección a cada uno de los personajes que encarnaban…todos eran parte de la leyenda”.

¿Le gustaría hacer una gira interpretando las canciones de este disco frente a una audiencia?

“Charlemagne se hizo con la idea de convertirse en un musical, pero creo que no va a estar listo hasta el 2011. No te puedo dar mucha información, solo decirte ya estoy trabajando con los productores, que son los que harán los anuncios oportunos. Hasta entonces, este tema es confidencial”.

Ha definido el disco como Metal épico, y no es la primera vez que coquetea con este estilo, ya ha hecho cameos en obras de grupos heavies. ¿Qué es lo que le gusta tanto del Heavy Metal?

“George C. Scott me dijo una vez que había tres cosas fundamentales para ser un actor de verdad. La primera es que debes disfrutar de tu trabajo y hacer que la audiencia vea que estás disfrutando. Segundo; poder… y tercero; ¡pólvora!… La principal característica del Metal es la tremenda fuerza que expresa. Ese poder se diseña para inyectar al oyente vitalidad, es un poder rejuvenecedor. El Metal es el género musical contemporáneo más épico, y complementa mi estilo como actor. Pero no solo me gusta la música,  también considero que el metal es un estilo de vida, y aunque la edad nos separa, comparto los mismos valores con los jóvenes seguidores de Metal. Disfruto viendo a los fans disfrutando la música… Yo también soy un fan”.

¿Qué otros estilos musicales le interesan?

“Me gustan todo tipo de músicas. A través de los años he colaborado en muchos discos.  Rock, Pop, Country, en musicales, Clásica e incluso Flamenco. Uno necesita experimentar y probar cosas nuevas. Pero el Metal es la música que más me gusta, la más flexible y la que más me pega, por lo tanto es la que más disfruto”.

Teniendo en cuenta algunos de sus trabajos como actor en el pasado, podría conectar bien con algún grupo gótico.

“Todos los meses recibo tres o cuatro ofertas para colaborar con otras bandas, principalmente de Metal. Me encantaría colaborar con todos, pero el problema es el tiempo. Sí sé que es algo que vaya a disfrutar mucho y que realmente me gusta, intento encontrar tiempo libre. Necesito ofertas que supongan un desafío. Charlemagne representaba todo esto que te estoy contando. Grupos como The Cure y Bauhaus no entran en mis planes, porque es algo que ya he hecho durante más de cuarenta años. Como te digo, necesito cosas que me supongan un desafío para sentirme motivado”.

He leído que es descendiente de Charlemagne.

“Sólo te puedo contar lo que dicen los libros de historia. Y sí, de acuerdo al Colegio heráldico de Roma, soy descendiente directo de Charlemagne. Mi familia, los Carandinis, proviene del Imperio Romano. Eran ya conocidos en tiempos del emperador Frederick Barbarossa”.

A pesar de sucederse océanos de tiempo, nuestras sociedades siguen arrastrando muchas lacras. Estamos viviendo una crisis económica mundial, la gente es escéptica… Afortunadamente sigue habiendo gente que cree en la fantasía, en las leyendas… en la misma forma que usted hace. Quizá estemos asistiendo al momento de la historia donde los mitos sean más necesarios.

“Estoy totalmente de acuerdo. La realidad hoy es muy destructiva, y la fantasía es una buena forma de escapar, aunque sea por un momento”.

Una de las características más reconocidas y reconocibles en usted, son sus maneras británicas, su flema británica. En cierto sentido es algo aristocrático. ¿Cómo definiría la esencia de la personalidad británica?

“Pertenezco a una generación que luchó en la guerra y que fue enseñada bajo los valores de la disciplina, de no tomar nada a la ligera, formados para ser personas serias. No sé si eso es la flema británica”….

¿Y la esencia del hombre conocido como Christopher Lee?

“Soy sólo un hombre que ha conseguido ser actor y cantante. Mi principal ambición, sobre todo, es entretener a la audiencia. Si el público disfruta con lo que hago, no hay ninguna recompensa mayor”.

Antes ha mencionado la participación de su generación en la segunda guerra mundial. Imagino que no se es la misma persona después de algo así…

“Sobreviví. Era muy joven y tuve que crecer muy rápido. Serví en el ejército británico como oficial de inteligencia, después forme parte de los grupos especiales. La vida de mucha gente dependía de mí, no había espacio para los errores. Ese hecho me hizo mucho más fuerte como persona, y seguramente es la razón por la que he podido sobrevivir en este negocio durante más de sesenta años”.

¿Qué opina acerca de la confrontación entre Occidente y cierta parte de Oriente medio que se está dando en este nuevo siglo?

“No soy político. Todas las guerras me parecen espantosas y horribles”.

¿Cree en la magia blanca y negra y en su poder sobre la gente?

“Sí, claro que creo. El satanismo existe, solo hace falta mirar el mundo y ver hacia dónde se dirige. También existe un mundo sobrenatural y oculto”.

Hablemos de cine. Una vez que la oferta económica sea buena, o interesante, ¿qué es lo que hace que se decante por un proyecto o por otro?

“Pues me suelo decantar por los desafíos, algo que no haya hecho nunca antes y que en parte sea una ayuda para desarrollar mi personalidad. Todo empieza con un buen guión, el director, el casting… es un cúmulo de circunstancias”.

Ha trabajado con Tim Burton, no sólo actuando, sino también cantando. Es uno de los directores actuales que más cuida el trato con los actores, y respeta las leyendas de terror.

 “Trabajar con él siempre es una experiencia increíble. Es un hombre con una creatividad y una visión ilimitadas. No hace falta decir que es una persona encantadora con la que da gusto trabajar. Me gusta mucho su universo. Mi película favorita suya es ‘Alice in wonderland’, aunque me gusta toda su filmografía. Me siento privilegiado por el hecho de que me haya ofrecido participar en sus proyectos regularmente”.

¿Cómo fue su primer encuentro con Burton?

“Como encontrarte con cualquier otro director. Nunca sabes lo que te puedes esperar. Hasta que no empecé a trabajar con él no me di cuenta de que es un hombre de una visión creativa tremenda, Tiene un estilo único rodando”.

En la última década, aparte de participar en la nueva trilogía de “Star Wars”, puso rostro a Saruman en “El señor de los anillos”. ¿Cuál es su opinión como espectador, no como partícipe, de la trilogía?

 “Leí los libros cuando aparecieron. Desde entonces, los he leído cada año, al menos una vez. Como actor, siempre soñé con que hicieran alguna película basada en ellos, y también soñaba con interpretar a Gandalf. Para cuando la tecnología permitió que se hicieran las películas, yo ya era demasiado mayor para ser Gandalf. De todas maneras, tampoco está mal haber interpretado a Saruman. Como espectador, me parece que las películas soportaran el paso del tiempo y que seguirán siendo tan impactantes como lo son en la actualidad. Tuve la suerte de conocer a Tolkien. Me fascina ese hombre, capaz de crear nuevos mundos, nuevas lenguas… Mi parte favorita en las películas es la batalla del abismo de Helm. Durante el rodaje charlamos mucho sobre los libros y los personajes. Además, todos pasamos un tiempo fantástico rodando aquellas películas. Aquel equipo era excepcional, y todos, absolutamente todos, hicieron un gran trabajo”.

¿En qué últimas películas ha trabajado?

“‘Alice in Wonderland’, ‘Boogie Woogie’, ‘The Heavy’, ‘Triage’, ‘Monstermania’, ‘Glorious 39’ y ‘Season of the Witch’. Actualmente estoy trabajando con John Landis”.

Últimamente el vampirismo vuelve a estar de moda, con películas como las de la saga “Crepúsculo” o series de televisión como “True Blood”. ¿Le gustan estas nuevas adaptaciones u opina que son puro marketing?

“No las he visto, así que no puedo opinar”.

Cuando se habla de vampiros y de ese mundo, siempre se piensa en usted, es toda una eminencia. ¿Cuál es, para usted, el mayor atractivo del vampirismo?

“Soy un actor que interpreta papeles. He interpretado cientos de ellos, y eso no me hace una eminencia. No tengo ni idea del por qué de ese atractivo que obviamente existe ¿Quizá la lujuria?”.

¿Qué sintió la primera vez que interpretó a Drácula?

“Pues recuerdo que esperaba que la película se desarrollase fiel al libro de Stoker, pero no fue así. La única persona que ha hecho una versión de Drácula fidedigna ha sido Jess Franco, pero desgraciadamente apenas tenía presupuesto”.

Es obvio que Drácula es el personaje más representativo de su filmografía. Si pensamos en Drácula es la imagen de Christopher Lee la que aparece en nuestras mentes, aparte de Lugosi. ¿Ha llegado a odiar ese personaje alguna vez, en el sentido de ser una sombra eterna?

“Tengo fans de muchas generaciones que disfrutan de muchas películas diferentes. Vivo cerca de un colegio, y muchos niños se acercan a mí, arrastrando a sus madres, para preguntarme gritando: ‘Hey ¿no eres el Conde Drácula?’ o ‘¿eres Saruman?’ o ‘¿eres Scaramanga’? Si hablamos de surafricanos, ellos me recuerdan como ‘Shaka Zulu’, los pakistaníes como ‘Jinnah’, y los escandinavos como Mio Min Mio… y podría seguir dándote ejemplos. Creo que Drácula no es mi rol más representativo, es solamente entre los fans del cine de terror, e incluso para ellos represento ‘The Wicker Man’ casi tanto o más que el Conde Drácula. Y no, no he llegado nunca a odiarlo. He interpretado cientos de personajes, algunos fueron más exitosos que otros pero tengo una vida alejada de mis películas. Nunca he sentido que alguno de mis personajes se apoderara de mí”.

Se lo preguntaba porque, aunque usted ha hecho muchos otros papeles, alguien como Bela Lugosi se vio perjudicado por ese rol. Jamás le dieron la más mínima oportunidad para demostrar su capacidad para actuar bajo otros registros.

 “Nunca conocí a Lugosi. De todas maneras, Bela ya era un actor de teatro distinguido en su país cuando llegó a Hollywood. Cualquier actor necesita que le den papeles para desarrollar su carrera y continuar aprendiendo”…

¿Qué siente cuando recuerda al personaje del Conde Drácula?

“No pienso en ello. Cuando te han preguntado durante tantos años siempre la misma pregunta, llega un momento en el que no hay nada más que decir. No suelo hablar del tema”.

Muchas de sus películas más recordadas fueron bajo el mandato de los estudios Hammer.  Jess Franco comentó en estas mismas páginas, que usted dijo que la Hammer era sólo un negocio, sin intereses artísticos. ¿Qué tipo de ambiente había?

“Te puedes imaginar que siendo un estudio pequeños, nos conocíamos casi como hermanos, éramos una gran familia.  Todos los negocios exitosos son manejados por hombres de negocios inteligentes. No hubieran durado tanto tiempo si no hubieran sido así. Debo decir que nunca he encontrado un actor o director con el que haya tenido problemas trabajando”.

Su pareja cinematográfica más recordada fue el gran Peter Cushing.

“Era un gran actor y un mejor amigo. Le echo mucho de menos”…

Hace poco nos dejó Paul Naschy,  una leyenda entre los fans del cine de terror, aunque nunca fue muy respetado ni excesivamente conocido en su propio país. ¿Qué recuerdos tiene de él?

“A muchos artistas no se les reconoce en vida. Sólo cuando ya no están la gente empieza a comprender el tremendo vacío que han dejado. Además de Banderas y Bardem, ¿qué otros actores españoles han sido estrellas internacionales?  El primero de ellos fue Paul Naschy. Recuerdo con nostalgia nuestras conversaciones telefónicas, discutiendo sobre qué personaje iba a interpretar en alguna de sus películas. El no hablaba inglés, así que hablábamos en español… y no es que mi español sea perfecto, pero incluso así nos entendíamos maravillosamente”.

¿Todavía le queda algún reto en el ámbito de la interpretación?

“Pues hay un personaje que no he interpretado, pero que sí que me gustaría hacer. Además estoy en la edad adecuada, y mentalmente preparado. Psíquicamente parece muy duro, me exigiría bastante, estoy seguro. Me encanta la historia y creo que la gente a cierta edad se puede convertir en él. Te estoy hablando de Don Quijote. No creo que sea una historia de ficción. Estoy casi seguro de que está basado en un hombre al que Cervantes conoció de verdad”.

Orson Welles nunca acabó su versión de “Don Quijote”. Sin embargo, hemos visto parte de aquella película, editada por Jess Franco.

“No la he visto, así que no puedo comentar”.

¿Cómo se trabaja con Jess Franco?

“Jess es un encanto. Trabajar con él es un auténtico placer, además de muy divertido. Hemos mantenido nuestra amistad después de tantos años. Jesús tiene un gran sentido del humor,  además es un hombre muy inteligente y mucho mejor director de lo que la gente cree, y por supuesto, una de las principales figuras del cine español. Es una pena que nunca haya trabajado con grandes presupuestos”.

Para finalizar, teniendo en cuenta que usted ha rodado en multitud de países, me gustaría saber cuál es su país favorito, y en dónde se ha sentido peor.

“Todos los países, sin excepción, tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Mi lugar favorito es Finlandia. También me encanta España, Nueva Zelanda… y muchos otros países. Todos tienen algo, no soy capaz de decirte un sitio que no me guste”.

Editada en mayo del 2010, Popular1.

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