NEAL SMITH (ALICE COOPER GROUP)

Publicado: noviembre 25, 2010 en Alice Cooper, Música, Neal Smith

Alice Cooper, Glen Buxton, Michael Bruce, Dennis Dunaway y Neal Smith, crearon algo totalmente único en la historia del Rock. En menos de diez años, desde su primer disco, “Pretties For You”, hasta “Muscle Of Love”, lograron hipnotizar a América a través de su música y su grotesca, macabra puesta en escena. Es hora de rememorar la leyenda.

 

Como muchos otros mitos, Alice Cooper ha reescrito, a través de entrevistas, su propia vida artística. En la memoria colectiva siempre será un artista en solitario, acompañado de mercenarios que le dan una base musical a sus fantasmagóricos trucos de feria. La realidad es que antes de viajar en su propio vehículo, Alice formaba parte de un grupo de cinco personas con igualdad de condiciones, que crearon cinco de los mejores álbumes de los setenta, y, entre todos, traspasaron los límites del “buen gusto” y la presencia escénica. Alice Cooper Group. Un engranaje perfecto, a través de dos guitarristas (Glen Buxton y Michael Bruce), bajo (Dennis Dunaway), batería (Neal Smith) y la voz de Vincent Furnier. Ya conocemos la versión del cantante, así que es el momento idóneo para conocer la otra versión, que nos dará Neal Smith. El batería actualmente dedica su tiempo entre ser agente inmobiliario y la música, y no le importa recibir una llamada desde cualquier parte del mundo para rememorar su glorioso pasado con uno de los mejores grupos del Rock.

¿Cómo conociste a Alice, Dennis Dunaway, Michael Bruce y Glen Buxton?

“En Phoenix, Arizona, a mediados de los sesenta. Yo tocaba la batería en otra banda, pero ya sabía de ellos. Estábamos en el mismo instituto, así que nos conocíamos muy bien”.

Antes de ser Alice Cooper, el grupo tuvo varios nombres, y justo el anterior, ya contigo de batería, se llamaba The Nazz. ¿Cómo describirías la música que hacíais entonces?

“La inspiración básica de The Nazz  provenía de los comienzos de los Rolling Stones, e incluso de los Yardbirds. Realizábamos versiones suyas. Estábamos muy influenciados por la música británica que se hacía en aquel momento. Por alguna razón, en Phoenix, Arizona, se notaba mucho la presencia de la nueva música inglesa. Todos los grupos estábamos muy expuestas a lo que venía de allí. No solo de lo más popular al estilo de los Rollling Stones o The Beatles, sino también de The Zombies, Them, The Pretty Things, Yardbirds…todos eran muy famosos en Phoenix. Una de las razones por las que me gustaba tocar con Glen, Alice, Dennis y Michael era porque escribían sus propias canciones, igual que yo. También teníamos influencias de la costa suroeste, de San Francisco, de la música psicodélica. Toda esa mezcla nos inspiraba”.

Sabías ya de The Spiders.

“Sí, sí que los conocía. Los había visto en directo, porque todos teníamos constancia de lo que hacíamos desde el instituto. Tocaban versiones de los Rolling Stones y los Yardbirds”.

Después de cambiaros el nombre definitivamente, firmasteis por el sello de Frank Zappa.

“Cuando cambiamos el nombre de la banda yo ya llevaba seis meses en ella, desde a finales de 1967 al 16 de marzo 1968. En esa fecha cambiamos a Alice Cooper. Nos pusimos todos de acuerdo, nos parecía un nombre como The Who, un nombre que nunca había sido usado antes. Había miles de bandas en LA en esa época, y nuestro nombre se filtró de tal manera, que atrajo no solo a los fans de la música, sino gente del negocio. Frank Zappa era uno de los extraños hombres del negocio que se interesó por Alice Cooper, porque nuestra música significaba algo diferente a la de aquel tiempo.  La música de ‘Pretties for you’ es una muestra. El caso es que nos escuchó y nos contrató para su sello. Conocí a Zappa más como una persona de negocios que como músico. Nos sentimos muy felices por haber sido descubiertos por Frank, pero fue una experiencia muy corta”.

Leí que vuestro primer encuentro con él fue un poco chocante. Fuisteis a tocar a su casa muy temprano…

(Risas). “Se suponía que teníamos que ir por la noche, no por la mañana. Nos confundimos, porque nos dijeron que fuéramos a las siete, pero no sabíamos si era a las siete de la tarde o las siete de la mañana, y llegamos pronto… Empezamos a tocar y dijo ‘qué diablos hacéis en mi casa’. Le contestamos que estábamos tocando para él y para su sello, su nuevo sello, y nos comentó que eso era por la noche, no por la mañana. Fue muy agradable, un caballero. Se tomó una taza de café, y al final nos escuchó y fichó”.

¿Qué te parecía Frank Zappa a nivel personal?

“Bueno, como te he dicho antes, le conocimos como un hombre de negocios más que como un artista. Hay personas que saben separar su parte artística de lo que es el negocio, y este era uno de esos casos. Tenía buen trato, la comunicación era buena, aunque se le ocurrieron algunas ideas un poco locas que nosotros no estábamos por la labor de realizar. Por entonces teníamos a  Shep Gordon y Alive Enterpaises representándonos como managers, y Frank Zappa quería que utilizáramos sus propios managers, contrariamente a lo que nosotros deseábamos. Teníamos gente negociando por la banda y eso fue algo positivo”.

Vuestros dos primeros álbumes, “Pretties For You” e “Easy Action” suenan muy, muy diferentes a lo que haríais posteriormente.

“Esos dos álbumes que grabamos con Fran Zappa, los escribimos y grabamos sin ninguna interrupción de productores. Nos encargamos y arreglamos todo.  Lo hicimos con productores, pero sin ninguna influencia suya. La música de esos dos álbumes, en mi opinión, representaba más lo que era The Nazz. Alice Cooper, cambió, dio un giro, después de ‘Easy Action’. Solo fue una evolución en nuestra manera de escribir, no algo premeditado. Después de  ‘Pretties for you’ e ‘Easy action’ necesitábamos un productor que nos sacara adelante, y eso es lo que sucedió, nos fuimos a Canadá con Jack Richardson y Bob Ezrin”.

Estuvisteis en muchos festivales famosos, como el Cincinatti Pop Festival, donde también estaban los Stooges.

“Esa fue la primera vez que tocamos el tema “Black Juju”. Como muchos de nuestros temas lo acabábamos de escribir en la carretera, y lo tocamos en directo antes de meternos en el estudio a grabarlo. Dennis escribió esa canción. Tuvimos la loca idea de que en el primer festival que nos televisaran en una cadena importante, y a una buena hora, cogeríamos las sábanas del hotel y Alice nos cubriría con ella. Ese sería el final de nuestro show. El problema llegó cuando las sábanas estaban ya encima del batería, Michael, y Dennis, Glenn y yo  no nos podíamos ver para acabar el tema. (Risas) Siempre utilizamos algo impactante a nivel visual para acabar los temas, pero eso fue un desastre y algo embarazoso. Pero, sabes, se tomó como otra de las rarezas que hacia Alice Cooper, no nos vino tan mal. Como la tarta que le lanzaron a Alice en la cara. La gente solía lanzar de todo, desde fruta, latas de cerveza, botellas y nosotros lo esquivábamos, pero Alice no pudo con esa tarta”.

Siempre fuisteis un grupo inusual, pero, por aquel entonces, ¿os sentíais cercanos a algún grupo de la época?

“Creo que lo que nosotros hacíamos nadie lo había visto antes. Musicalmente, la única banda parecida eran The Doors. A nivel de letras, tenían ese lado oscuro con ‘Strange Days”. Muchos de sus temas son oscuros, pero nosotros lo llevamos a otro nivel más extremo, más violento, al nivel de la muerte. No creo que hubiese nadie que hiciese lo nuestro. Había bandas que tonteaban con una imagen extravagante, como The Crazy World of Arthur Brown, pero no despegaron hasta los setenta y por entonces nosotros ya estábamos consolidados”.

¿Conocías lo que hacía la Velvet Underground? Porque eran también bastante subversivos, si se puede decir así.

“La diferencia con Lou Reed en Velvet Underground es que no tuvieron grandes éxitos,  sufrieron el mismo problema que ‘Pretties for you’ e ‘Easy Action’.  Nos gustaban nuestros dos discos y lo que hacíamos, pero nunca llegamos a tener éxitos, y nosotros  queríamos hacer grandes conciertos, queríamos tocar para mucha gente. Para eso necesitas tener singles de éxito; por eso dimos un giro con Jack Richardson y Bob Ezrin en Canadá. Lo mismo que al grupo de Lou Reed les sucedió a bandas como los The Stooges o los MC5, bandas buenas haciendo música interesante, con fans,  pero que nunca llegaron a recibir un disco de oro como nosotros. Supe de Lou Reed en 1973,  cuando nosotros estábamos haciendo ‘Billion Dollar Babies’, y  el sacó como single ‘Walk on the Wild Side’. Se pasó  varios años con The Velvet Underground y nunca había odio hablar de él hasta 1973. Tampoco prestábamos demasiada atención a lo que pasaba a nuestro alrededor”.

Antes hemos comentado que erais únicos, y parte de vuestra originalidad radicaba en la imagen y en los elementos teatrales. ¿A quién se le ocurrió la idea de potenciar ese aspecto?

“Es algo que surgió porque siempre intentábamos captar la atención del público. Queríamos que nos recordaran. Teníamos reuniones continuamente para ver con qué íbamos a sorprenderles. Así es como surgió el final de ‘Black Juju’ que te he dicho antes. Era una lluvia de ideas común, de los cinco. Éramos muy igualitarios en todo lo que  hacíamos. Nos encantaba el teatro, y algo que nos ayudó, sin duda, fue la escasez de dinero. Creamos por ejemplo la silla eléctrica para el show de ‘Love it to death’.  Warner Brothers nos ayudaron con las horcas para colgar a Alice en la gira del álbum ‘Killer’. Una vez que empezamos a realizar estos actos teatrales, fue como abrir la caja de Pandora, continuamos en esa línea. Todos dábamos ideas. Con la música sucedía lo mismo, éramos un grupo de cinco personas”.

¿Cómo reaccionaba el público ante estos estímulos visuales?

“Depende. Antes de tener éxito, mucha  gente se iba de los conciertos, aunque parte del público se quedaba. Cuando tuvimos éxito, y las audiencias fueron creciendo, a les encantó a todos. No habían visto nada parecido, éramos únicos en el mundo. Y por eso todavía se recuerda como algo fascinante. Me encanta saber que los conciertos eran fantásticos, igual que la música”.

Posteriormente aparecería el Glam Rock. ¿Piensas que había puntos en cómun entre ese movimiento y vosotros?

“Bueno, mira ‘Pretties for you’. En 1968, Dennis y Alice llevaban chaquetas brillantes. El Glam Rock surgió después de nosotros. Lo que hacíamos era parte del espectáculo, queríamos llevar ropa que destacase y brillase en el escenario. No pensábamos en términos de crear algo nuevo, simplemente lo llevábamos. Queríamos que los focos se reflejaran en nuestra ropa, que la hicieran brillar,  en vez de llevar unos simples vaqueros. Ese era el concepto. Si alguien nos comentaba que empezamos el Glitter rock, que recuerde que Elvis ya llevaba en los cincuenta un traje dorado. No sé lo que es el Glitter Rock exactamente, pero en la época del Glam todos se maquillaban. Muchos movimientos musicales se generaron después de nuestra mejor época, no existían antes que nosotros, y sé que no es lo mismo pero, en cierta medid,  fuimos los primeros en el Shock, en el Glam, en el Heavy metal….aunque nunca he considerado Heavy Metal nuestra música”.

No, yo tampoco veo nada Heavy Metal. De todas maneras, ¿os gustaba Screamin’ Jay Hawkins?

“Sí, claro, tenía cosas teatrales, pero lo suyo era un rollo más de Blues o de Nueva Orleáns, más de Rock primigenio… que también era genial. Nosotros llegamos a ser más mainstream con nuestra música, conseguimos un gran éxito. Todas estas bandas no consiguieron jamás ni un disco de oro. Eso sí, su música era fantástica. Todavía creo que los sesenta y los setenta han sido las mejores décadas para la música”.

Sigamos con la historia. En la primera época del grupo, vivíais en Los Ángeles, y posteriormente os fuisteis a Detroit.¿Por qué? ¿Qué había en Detroit que no os ofreciera Los Ángeles?

“Supervivencia, básicamente supervivencia.. Dejamos L.A. en la primavera de 1968, después de que ‘Pretties For You’ saliera al mercado. Casi vivíamos en la carretera. Recuerdo que fuimos a Phoenix, Arizona, para visitar a nuestras familias, y no fue hasta 1969, después de un año en la carretera, cuando encontramos un sitio donde les gustaba nuestra música y podíamos pensar en un porvenir. Por eso cogimos una casa en Michigan, justo a las afueras de Detroit. Esa básicamente es la razón, encontramos una audiencia a la que gustábamos. En L.A. se puso difícil”.

¿Cómo fue trabajar co Bob Ezrin?

“Básicamente igual que todo lo demás. Era la primera vez para todos. Para nuestro manager, Shep Gordon, fuimos su primera banda, y también para Bob Ezrin. Llegamos a ser muy buenos amigos, y surgió algo muy fresco, sin ideas preconcebida. Bob tenía una visión musical que pegaba perfectamente con nosotros”.

También trabajasteis con Jack Richardson.

“Estuvo genial. Todavía quiero a Jack. Con Bob Ezrin, fue la primera persona que creyó en la banda y que hizo arreglos en nuestra música. Los dos formaban un buen equipo. Jack Richardson era bajista y, ya sabes,  para un batería la relación con el bajista es muy importante. Entendía perfectamente los arreglos y la parte rítmica. Bob Ezrin en cambio tenía en mente todos los conceptos de una banda. Se compenetraban muy bien y nos llevamos de maravilla. Jack es encantador, un gran  tipo, muy profesional, sabe mucho de música. Fue una suerte poder trabajar con ellos en esa época. Eran lo que necesitábamos para tener éxito”.

Llegamos a “Love It To Death”, vuestro primer gran clásico.

“Después de ‘Pretties for you’ e ‘Easy Action’, obviamente, buscábamos tener canciones de éxito. Michael escribió, ‘I’m Eighteen’, en la que posteriormente todos colaboramos. Cuando la escuchó Bob Ezrin era muy larga, duraba como seis o siete minutos en escena. Bob la dejó en tres minutos, y llegó a ser nuestro primer single de éxito. Ese era el trabajo de Bob, escuchar la música y hacer los arreglos necesarios. Estábamos acostumbrados a tocar las canciones en directo alargándolas. Cuando tocas en el estudio debes ser más precioso, más audible, no existe la atmósfera del directo, no te puedes dejar llevar. Toda nuestra manera de escribir estaba cambiando en ese momento. Yo tengo una canción llamada ‘Hallowed Be My Name’, Dennis tenía ‘Black Juju’,  Alice ‘Second Coming’… Y el lado oscuro y religioso surgió también con la música. Eso nunca se había hecho a un nivel de éxito como el nuestro. Lo más importante de  ‘Love It To Death’, aparte de cambiar nuestra forma de escribir, fue  encontrar los productores idóneos en el momento adecuado. Sabes,  podías ver que las cosas estaban cambiando, a todos los niveles. Incluso la audiencia. Acaban de finalizar los sesenta, estábamos en los setenta, habían pasado muchas cosas, y continuaban sucediendo, como lo de  Charles Manson, el hombre en la luna, la guerra de Vietnam asomándose, el presidente Nixon…. Eran tiempos extraños, perfectos para la promoción de una banda como la nuestra”.

En “Love It To Death” estaba el germen de un grupo legendario. Johnny Rotten cantó “I’m Eighteen” para entrar en los Sex Pistols.

“Me gustan los Sex Pistols. Me gusta su disco, pero no te puedo decir el título de ninguna de sus canciones. Mi experiencia con ellos ha sido más en directo”.  

“Killer”.

“Estamos hablando de nuestro cuarto álbum. Todavía teníamos la presión de ser más conocidos por el teatro que la música. ‘Love It To Death’ solo consiguió un millón de dólares, y la gente aún comentaba que nos apoyábamos demasiado en lo teatral, descuidando la música. Para nosotros supuso un reto ‘Killer’ deseábamos callar a quiénes creían que no éramos capaces de hacer buena música. Tenía mi batería desde los once años, y ya estaba entrando en mis veintitantos, llevaba tocando mucho tiempo, y no me gustaban ese tipo de habladurías. Escribimos ‘Halo Of Flies’,  una prueba palpable de que realmente éramos capaces de tocar buena música. Logró que cesaran los comentarios. Es una canción fantástica,  nos mostró de la manera que deseábamos. Tampoco tuvimos un single de un millón de dólares. ‘I’m eighteen’  tuvo éxito, pero no fue un single de oro. La banda estaba más orientada a lo que son los discos que a los singles, pero me gusta que sacáramos singles. ‘Under my wheels’ es una gran canción, Dennis y Michael la escribieron. Un buen tema, y aunque no llegó a los niveles de éxito de ‘I’m Eighteen’, el álbum vendió muchas más copias, más de un millón. Empezamos a meter más  instrumentación, aparte de los cuatro instrumentos que se empleaban en la banda, o cinco, porque yo tocaba la harmónica en ‘I’m Eighteen’. La forma de escribir fue bestialmente diferente a los dos primeros álbumes, estábamos continuando esa línea, inspirada básicamente por Michael Bruce”.

En la gira de ese disco, los conciertos empezaron a ser más salvajes, con la boa, los ahorcamientos…

“La boa constrictor era mi serpiente, Kachina, que también fue el nombre de mi sello discográfico en su honor.  Es la que aparece en la portada del disco ‘Killer’. Era el único animal, la única mascota que podía llevar en la carretera. La tuve conmigo bastante tiempo antes que empezáramos a utilizarla en el escenario. Glen le comentó al pobre Alice que la utilizara. En vez de dejar a la serpiente que se diera una vuelta sola, la hicimos trabajar. Se convirtió en otro aliciente para el show.  Las horcas nos la hicieron en un departamento de Warner Brothers, con los trece escalones que llevaban a ellas. El cincuenta por ciento sería perfecto para un plató de película, ocupaban bastante. Después de la canción ‘Dead Babies’, Glen le decía a Alice que subiera hacia la horca, Dennis le leía sus derechos, Michael llevaba una antorcha, y yo tocaba los pasos de la muerte con la batería. Cuando Bruce le ponía la cuerda sobre el cuello, salía sangre de la boca de Alice. Tras ser ahorcado y estar colgando, se oían truenos. Era algo muy teatral y que no se había visto antes. Lo más chocante de todo lo que se había hecho hasta entonces, colgar al cantante en el escenario”.

Tuvo que ser un shock en la época. Hay una leyenda que dice que perdisteis bastantes veces la boa por los hoteles.

“Sí, es cierto. Como compartíamos habitaciones se movía por ellas. Para una serpiente no hay ningún lugar al que ir en un hotel, pero siempre encontraba algún sitio escondido, cerca de la calefacción por ejemplo. Buscaba cualquier hueco para esconderse. Y siempre la encontraba, menos en la gira de ‘Billion Dollar Babies’, ahí la perdí”.

¿Cuáles eran tus baterías favoritos?

“Uno de mis favoritos de siempre es Keith Moon, porque amo a The Who y era un batería fabuloso. Mitch Mitchell, que hace poco nos ha dejado, era muy bueno. Ginger Baker, de Cream. Me gustaba su estilo. Pero también me gustan baterías americanos como Dennis Wilson de los Beach Boys, o Gene Kupra…y luego gente como  Cozy Powell, que tocó con Jeff Beck… esos son  algunos de los que me gustaba ver u oír por aquel entonces”.

Tú eras uno de los grandes de la época. ¿Te considerabas el mejor?.

“Es duro valorarme a mí mismo. Creo que tuve suerte de estar en una banda con la mente abierta, que me dejaba crear mis partes de batería, en la que podía decidir por mí mismo. Dennis y yo trabajábamos mucho los ritmos. Como he dicho, me dejaban crear por mí mismo. Un buen ejemplo es la canción de ‘Billion Dollar babies’, que está muy basada en la batería. En ‘Black Juju’ también,, o la canción ‘Killer’…y podría seguir enumerando canciones. Era muy efectivo, me encantaba lo que hacía, y formaba parte de los mejores baterías. Otro cualquiera hubiera tocado de diferente maneraa, dándole un sentimiento distinto a la música. Creo que hice mi trabajo muy, muy bien, y siempre tocaba de la forma idónea cualquier canción que se me daba. Todavía lo hago. Si eso es lo que se considera ser un buen batería, entonces sí, soy un gran batería”.

Se suele decir que hiciste el set de batería más grande del mundo para superar a Keith Moon. Alice mismamente ha declarado eso.

“Bueno, para empezar esa historia no es cierta. Alice lo ha contado muchas veces y yo te voy a contar la verdad. Sí que tenía el set de batería más grande en el mundo por aquel entonces, nadie lo tenía así. En ‘Love It To Death’ tenía  dieciocho baterías, también esas mismas en ‘Killer’, y en ‘Billion Dollar Babies’ llegué a veinte o veintidós. No tenía nada que ver con nadie, solo conmigo mismo. Quería tener un set de batería cada vez más grande, y tampoco sabía cómo era el de Keith, La primera persona que conocí de The Who fue Pete Townshend, no Keith Moon. Conocí a Keith, y fuimos de fiesta juntos, pero créeme, tenía más que ver con el alcohol que con la música. (Risas).  Eso es otra historia. Lo cierto es que Keith era un fenomenal batería. Fue una gran pérdida cuando murió, seguramente todavía seguiría haciendo grandes cosas de estar vivo”.

Con el disco “School’s Out” alcanzasteis ya por fin los primeros puestos de las listas.

“Habíamos tenido éxito en ‘Love It To Death’ con ‘I’m Eighteen’, y ‘Killer’ fue muy bien a pesar de no tener un single de éxito. Necesitábamos un single que tuviera repercusión a nivel masivo, porque aunque tocábamos en todas partes, no éramos muy famosos en Los Ángeles o en Nueva York. Si queríamos alcanzar el estrellato, debíamos entrar en esas dos ciudades. Es entonces cuando escribiendo nuevas canciones, Michael, que hizo mucho de la música, trajo de vuelta un par de ideas del  pasado, y de ahí salió ‘School’s Out’. Glen vino con la intro. Todos colaborábamos, y lo hacíamos así con las canciones, era un verdadero equipo de cinco personas, de principio a fin. El caso es que ‘School’s Out’  empezaba con Glen a la guitarra, con mucha fuerza, y eso la dio mucho gancho. Todos le apoyamos y continuamos el tema. Fue la primera vez que sentíamos que iba a ser un gran éxito. Y con el resto del álbum también sentimos lo mismo. Como éramos muy fans de ‘West Side Story’, podías notar su influencia. Fue una época fenomenal para nosotros grabar ese disco y conseguir tantos fans.  Glen estuvo muy consistente en el álbum, demostró sus habilidades como guitarrista”.

En el momento que los grupos consiguen un éxito tan grande, siempre surgen rencillas y problemas de ego que dificultan todo. ¿Sucedió algo así con vosotros?

“Bueno, el problema es el mismo que padecieron bandas como los Rolling Stones, The Beatles o The Doors. Siempre se tiende a conocer como líder al cantante. A nosotros los fans nos conocían a todos por igual, pero la prensa, igual que sucedía con Mick Jagger o Jim Morrison, escribía más de Alice. Es parte de del negocio de la música, y era su trabajo. Cada uno asumíamos lo que nos tocaba. Cuando la banda empezó a tener éxito nos era imposible ir a todas las entrevistas en las emisoras de radio, como sucedía en los comienzos. Solo estábamos un día en una ciudad, y era Alice el que iba a la radio mientras nosotros nos quedábamos para realizar la prueba de sonido, y todo estaba bien. Llegó un momento que en la publicidad había más fotografías de Alice que lo que realmente era la banda en su totalidad, y eso le benefició cuando siguió en solitario. Para el resto del grupo, que él hiciera las entrevistas no suponía ningún problema, nos quitaba presión. Tampoco nadie pensó en la posibilidad de la ruptura, estábamos muy unidos. En el día a día nuestras preocupaciones eran en lo que íbamos a recrear en el escenario, en el próximo álbum… Nunca pensamos en esa posibilidad, nunca la discutimos. Cuanto más grande se hacía la banda, cuanta más fama teníamos, más aumentaba el trabajo. No teníamos problemas de ego. Yo tenía bastante ego, pero era parte de mi imagen escénica, nada que ver con la realidad. Hay gente que se pregunta si tuvimos enfrentamientos, y jamás nos peleamos, incluso cuando discutíamos cuestiones creativas  lo hacíamos sin enfrentamientos. Llegamos a vivir un año bajo el mismo techo. Siempre estábamos unidos, y no fue hasta después del disco de ‘Billion Dollar Babies’ cuando la banda se empezó a distanciar, pero no por  problemas de ego”.

Kiss iniciaron su carrera unos años después de vosotros. ¿Sentisteis que habían imitado, en cierta medida, vuestro concepto?

“Cuando nosotros tuvimos más éxito, dimos oportunidades a muchas bandas. Kiss estaban empezando y algunos  fans nuestros empezaron a serlo de ellos también. No creo que copiaran exactamente nuestra imagen, sino que lo llevaron a otro estado. He llegado a ser muy amigo de Ace. La idea es que en nuestro grupo quien más se maquillaba era Alice, y ellos decidieron tener cuatro Alice Cooper en vez de uno. Pero era algo más de la imagen que de la música, lo he hablado con Ace Frehley muchas veces. De todas maneras, la mejor forma de decirlo no es que nos copiaron, simplemente se inspiraron en nosotros, nada más. Musicalmente hicimos cosas que Kiss jamás han compuesto”.

¿Cómo recuerdas la grabación de “Billion Dollar Babies”?

“Antes de la grabación, ya habíamos tenido canciones de éxito, había salido ‘School’s Out’ y el disco nos había puesto en el mapa, había logrado que la banda estuviera presente en Europa, en Reino Unido, en Estados Unidos, en Canadá o incluso en Sudamérica. Nuestros sueños ya se habían convertido en realidad. Luchamos muy duro y por fin dio su fruto. Escribimos un álbum sobre nosotros mismos. Todos son sobre lo que pensábamos, pero aquí llegamos a otro nivel. Me encanta ‘Love It To Death’ y todo lo que empezamos a escribir a partir de entonces, pero esto es diferente. Nunca habíamos gastado tanto dinero para un álbum como con ‘Billion Dollar Babies’, pero lo teníamos, así que lo utilizamos. La única parte negativa es que Glen no participó mucho en el álbum, fue el principio del fin de Glen como un elemento creativo en la banda. A pesar de eso, todo el mundo hizo un gran trabajo, teníamos electricidad, conexión. Y las canciones… estaba  ‘No More Mr. Nice Guy’, ‘Hello, Hooray’…muy buenas canciones, y al menos sacamos tres buenos singles del álbum. Generábamos millones de dólares al mes, generábamos más dinero que lo que han ganado muchos grupos en toda su historia. Recuerdo que llegó al número uno el uno de abril de 1973 en el Billboard. Aquello fue fantástico. Estaba histérico, entusiasmado. Me encontraba exactamente donde quería, preparado para continuar nuestra carrera durante muchos años”.

La gira correspondiente fue una de las más grandes e importantes del Rock de los setenta.

“Como te he dicho antes, hicimos muchísimo dinero. Fue un gran show, nadie había visto nada parecido, Por aquel entonces teníamos tres o cuatro camiones llevando nuestro escenario, no había ningún grupo con esa infraestructura. Eran específicamente para el show. Afortunada, o desafortunadamente, solo hay una película sobre la gira, ‘Good to See You Again, Alice Cooper’. Rodamos dos noches diferentes en Texas. Recuerdo que estaba eufórico porque habíamos superado todas las expectativas. Ya estábamos contentos con el hecho de que la gente conociera el nombre de Alice Cooper, era un sueño hecho realidad, pero ser la banda número uno del mundo… fue algo totalmente inesperado”.

Ya que la has citado, ¿te gusta la película “Good to See You Again, Alice Cooper”

“Me hubiera gustado que solo se hubiera mostrado lo que filmamos en el escenario. Nuestra parte es un poco tonta. Fue la primera vez que se hizo algo sin la aprobación de los cinco miembros de la banda, y no creo que quedase especial, más bien salió algo bastante estúpido. No éramos los Monkees, no éramos los Beatles, éramos Alice Cooper, con una identidad definida, y no deberíamos haber hecho algo tan ridículo. Imagino que para algunos fans es divertido de ver, pero para mí, simplemente es muy tonto. La parte del concierto es genial, y me alegro que exista ‘Good To See You Again, Alice Cooper’ solo por eso”.

¿De quién vino la idea de la guillotina?

“Nos juntamos para hablar, y como ya habíamos electrocutado a Alice, y lo habíamos ahorcado, necesitábamos otra manera de matarlo en escena. Llegamos a la idea de la guillotina, y quedó genial. Es una idea muy teatral y mágica. De hecho  necesitábamos de un mago para que lo desarrollase. Aún existe esa guillotina”.

Vuestro último álbum como grupo fue “Muscle Of Love”.

“Lo grabamos sin  Bob Ezrin. Mientras en los otros álbumes, como ‘Love It To Death’, ‘Killers’ o ‘Billion Dollar Babies’,  había una línea que seguía a la música, aquí  solamente plasmamos un grupo de canciones, no quisimos basarlo en ningún concepto. No ocurrió por ninguna razón en especial. Sabíamos que eran canciones muy buenas, y que iban a crear mucha expectación. Hicimos un tour a finales de 1973. Para crear el disco todos pusimos de nuestra parte, como siempre, y Alice escribió las letras. Vino a trabajar con nosotros Jack Douglas, que producía a Aerosmith. Un gran productor, y un buen amigo mío, me produjo mi disco en solitario.  Jack Douglas coprodujo el disco con Jack Richardson y  podías notar que había algo diferente, que faltaba la influencia de Bob Ezrin. Una de las canciones que más me han gustado de todas las que he hecho, tanto a nivel de batería como en general, es ‘Muscle Of Love’. Me parece un álbum infravalorado en comparación con el resto de nuestra discografía, aunque haya gente a la que le gusta. Tiene muy buen material”.

Desde luego. Teniendo en cuenta que estabais en la cresta de la ola, se os consideraba el mejor grupo de Estados Unidos, y desde “Love It To Death”, vuestros álbumes son obras maestras, ¿por que decidisteis separaros? La razón que siempre da Alice en las entrevistas es que él quería continuar en una línea aún más visual y teatral, y vosotros no queríais seguir con eso.

“Primero, y para empezar, eso no es verdad. Lo que hicimos fue ser buenos compañeros, nos íbamos a tomar un año sin hacer nada porque Michael Bruce quería grabar un disco en solitario. Había escrito muchas, muchas canciones, aparte de las que habíamos utilizado con la banda. Y Michael quería crear su propio álbum, y todos estábamos de acuerdo en hacerlo, Ten en cuenta que desde ‘Pretties For You’ hasta el final de gira de ‘Muscle Of Love’, desde 1968, hasta 1974, no tuvimos vacaciones. Estuvimos trabajando todo el tiempo, grabando o girando, durante siete años. Éramos jóvenes,  estábamos haciendo lo que nos gustaba, teníamos energía…así que decidimos tomarnos un año y así poder desarrollar nuestros proyectos en solitario, y al final de ese año, quedar en grabar otro álbum.  Michael, yo y Alice empezamos con nuestros discos en solitario. Alice sacó ‘Welcome To My Nightmare’, y cuando vio que tenía éxito, es cuando decidió no volver a la banda. Cómo puedes decir que nadie de la banda quería seguir con elementos teatrales, ¿quiénes no querían seguir con elementos teatrales? A todos en la banda nos encantaba el teatro, es algo que desarrollamos durante siete años. Fuimos la banda más grande a nivel visual. Traíamos ideas todos, todos…. Michael, Dennis, Glen, yo, Alice…estábamos unidos. Después de treinta años que se siga pensando que Alice sacó todas esas ideas… no es verdad. Y créeme, si ves las cosas que hace ahora, muchas que provienen de la banda original. ¿Estoy en lo cierto?”

Sí.

“Las ideas surgían del grupo. La cuestión es que no quería volver con la banda, por alguna razón encontró el éxito y decidió seguir en solitario. Fue una de las grandes pérdidas en el mundo de la música y el espectáculo, porque todos éramos el nombre de Alice Cooper. Yo estaba en contra de iniciar una guerra por el nombre, porque si entrábamos en batalles legales jamás volveríamos a ser amigos, e íbamos a conseguir no juntarnos nunca más para grabar, que es lo que finalmente pasó. Mira, yo era uno de los baterías más escandalosos del mundo en mi tiempo,  eso era muy teatral. Decir que no me gustaba el teatro es un insulto hacía mí y mi reputación. Todo eso es mierda. Forma todo parte de las historias que cuenta Alice, como lo de Keith Moon. Lo de que el grupo no quisiera seguir la línea  teatral…eso no fui yo,  ni fue Dennis, ni fue Glen, ni fue Michael, porque siempre habíamos gastado muchísimo dinero en teatro. Nos creamos a nosotros mismos”.

Alice Cooper era una banda, y como tal hacíais música y espectáculo, no como un grupo de acompañamiento de un solista.

“No me gusta que incluya nuestros éxitos en sus recopilatorios en solitario, porque no son suyos en exclusiva, son de la banda. Lo que hace es coger a músicos, les paga al mes o por semana, un salario y ya está. Todos fuimos Alice Cooper a partes iguales y todavía mantenemos el nombre. Teníamos química, en las canciones de Michael, en las aportaciones de Dennis, en mí, en Glen, en las letras de Alice…Sus letras siempre han sido muy buenas, y llegaban a un nivel superior cuando se apoyaban en la música que creábamos. Alice ejerció de periodista en los periódicos del colegio y el instituto,  sabe utilizar muy bien el idioma. Continuamente nos asombraba creando  historias que más grandes que la propia vida”. (Risas)

¿Qué sentiste cuando decidió seguir usando el nombre de Alice Cooper? Utilizó el nombre del grupo para seguir en solitario.

“Había acuerdos legales, y nadie se hubiese salido con la suya, porque Alice Cooper era una gran corporación, éramos propietarios a partes iguales. Y eso es un tema privado para los miembros de la banda, y así seguirá”.

He leído en algún sitio que Alice os tuvo que pagar para poder seguir utilizando el nombre del grupo sin vosotros.

“Como te he dicho, no te voy a revelar lo que hay.  Algo de esa magnitud no se alcanza sin tener acuerdos legales. Lo bueno es que seguimos siendo amigos. Con Dennis es con el que más relación tengo. Lo único que pasó es que Alice rompió su palabra de  hacer un álbum después de ‘Muscle Of Love’. Fue su propia decisión, no la del resto. No fui yo, ni Dennis, ni Glen ni Michael a los que no nos gustaba lo teatral, nos encantaba lo teatral Cómo pueden decir que no nos gustaba todo lo de la puesta en escena…por Dios, si lo amábamos. Es un insulto que haya gente que crea eso. Estábamos en lo alto de nuestra carrera y no dejamos de ser Alice Cooper para acabar veinte años después en un pequeño bar cortando la cabeza de Alice con un cuchillo de carnicero, tocando en frente de veinte personas, como Spinal Tap. Por la única razón por la que sigo hablando de aquello es porque estoy orgullo de lo que hicimos, llegamos a lo más alto, y me gusta celebrarlo”.  

¿Qué piensas de su disco “Welcome To My Nightmare”?

“Estaba en el estudio en Toronto, cuando lo grababa, y oí la canción ‘Only women Bleed’. El material no estaba mal, pero no me emocionó. La única canción que me tocó fue ‘Department Of Youth’, sonaba como una canción de la “banda” de Alice Cooper. El resto no estaba mal, pero era más flojo. Creó ese álbum con la ayuda de Bob Ezrin, con músicos de sesión, y eso es duro. Vi su espectáculo tres veces, en Nueva York,  no sé si en Detroit o en Chicago y en Los Ángeles. No hubo ningún instante en que deseara estar ahí arriba, en el escenario. Me encontraba allí por amistad, pero la música era aburrida, jodidamente aburrida,  como una pesadilla. Estaban matando nuestras canciones, y a los fans no les importaba. Eso fue un poco decepcionante. De todas maneras, también recibo muchos mails de muchas personas que después de ‘Welcome To My Nighmare’ no han escuchado más la música de Alice, dicen que no es lo mismo,  que van a los conciertos porque aman nuestras canciones. Pero bueno, está bien, tuvo éxito. Lo único, me hubiera gustado que el traajode Michael hubiese tenido éxito”.

¿En algún momento, a finales de los setenta o en los ochenta, se planteó la posibilidad de un retorno?

“En la carrera de Alice… en realidad lo más que hemos hablado de ello….bueno, Dennis y Alice se juntaron en los ochenta, hicimos la preproducción para su disco ‘Constrictor’, trabajamos dos semanas juntos. Yo siempre les he ofrecido mis servicios para cualquier cosa que les pudiera ayudar, tanto a Alice como a Michael Glen…cualquiera.. Siempre ofrecí mi estudio aquí en Nueva Inglaterra y Glen y Alice vinieron y trabajamos como un trío. Pero siempre han sido pequeñas ocasiones en las que nos juntábamos, y por supuesto, algo privado. Hace un par de años cuando Alice abrió su restaurante en Arizona Michael y él tocaron juntos en el escenario. En Boston hace unos años, tocamos los cuatro juntos. Además hace dos años tocamos juntos en Arizona en otra función de Alice. Hemos hecho algunas cosas pero no hemos decidido nada como un tour a lo grande u otro tipo de actos para los fans”.

Aparte del proyecto Billion Dollar Babies, grabaste tu  disco en solitario, “Platinum God”, en los setenta, pero lo grabaste en los setenta.  
“Bueno, como te dije, teníamos un año libre, en 1974, y Michael decidió hacer un álbum, Alice también…y yo tenía algunas canciones, y un concepto en la cabeza, así que decidí grabarlo, con Jack Douglas produciéndolo. También hablé con Pete Townshend para que lo produjera, y le gustó la idea pero estaba por aquel entonces ocupado con otro proyecto y no pudo. Jack es un gran productor. También Dennis me ayudó tocando los bajos del disco, y fue muy satisfactorio. Lo que sucedió es que perdí dos de las canciones, y al final de los noventa, muchos años después, las volví a encontrar, y decidí regrabar algunas cosas, con la ayuda a la guitarra de Richie Scarlett, que ha estado en Kiss alguna vez, y también en el grupo Mountain. Cuando terminamos, decidimos sacarlo en Halloween en 1999. Y es genial que la gente pueda tenerlo por fin, porque siempre se oyó de ese disco en los setenta y nadie sabía qué pasó. (Risas) Me gusta mucho, porque canto las canciones, las grabé…fue fantástico”.

Para terminar. ¿Estarías abierto a la posibilidad de un retorno con los cuatro miembros que quedáis?

“Bueno, si fuera algo correcto en el tiempo idóneo. Sé que aún está la magia ahí. Hace dos años estuve con Michael, escribimos algunas canciones, y seguía existiendo la magia. Empezamos a trabajar y, Dios mío, continúa siendo un gran compositor. Es una combinación, es una química que existe entre nosotros. Las letras de Alice todavía son mu8y buenas, y estaríamos abiertos a grabar, o hacer algunos conciertos especiales. Lo hablamos hace poco con Alice, en el último Halloween, y hablamos de hacer algo diferente. Esa sería una de las claves para volver, crear algo que nunca se haya hecho antes, y podría pasar”. (Risas)

Entrevista editada. Se publicó íntegra en enero del 2009, Popular1.

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