¿RUTERO O POPUHEAD?

Publicado: enero 24, 2011 en Blog

Una directora española comentaba recientemente en una entrevista que le gustaba que los actores se involucraran en sus proyectos, se sintieran parte fundamental de los mismos, no simples mercenarios. Es en los asuntos en los que te crees vital, donde más das de ti. Pura lógica que podemos traspasar al mercado, ente que maneja todo.  Tras siete años y varios meses manchando tinta, comenzando en la crisis de los veinte, he padecido o jugado ese rol de sentirme importante en varias publicaciones. Algo que, conforme pasa el tiempo y surgen las decepciones o el sano egoísmo, vas quitándote, como un chaleco que ya no te representa sino de forma ridícula.

Desde hace tiempo, no me siento de ningún emblema sino de mí mismo. Comprendo que el sentido grupal, el nosotros contra el mundo, pueda servir de necesario revulsivo vital, de revalorización de la confianza en lo social, pero a mí ya no me funciona. Menos aún en píldoras de cultura de las que no puedo vivir, sólo pagarme algunos pequeños vicios, en el caso de que éstos tengan la categoría de vicios. Y quizá haya llegado a este pensamiento descreído porque fui popuhead, y fui rutero, y fui heterodoxo creyéndome algo especial en mi estulticia universitaria. Hablo desde la perspectiva de decenas de números de Popular1 gestionando entrevistas, fichando redactores, dirimiendo posibles portadas con el redactor jefe. ¿Y todo para qué? No voy a decir para nada, no voy a ser tan desagradecido. Quizá de forma involuntaria, pero de cierta forma, Popular1 ha supuesto una especie de máster en el periodismo, una escuela donde mejorar  tu escritura porque sólo vas a tener como críticos a ti mismo y a los colegas que te descuartizarán (algunos por verdadera amistad, a través de la crítica constructiva; otros por vacíos egos e imbéciles competiciones). El caso es que si lo miramos desde el pragmatismo puro y duro de esa temporada concreta, para dar de ganar dinero a terceros lo suficientemente inteligentes como para hacerte pensar que eres importante. Y lo eres, sin ti y un puñado de tipos como tú no comen cada día en restaurantes. No es su culpa, es un acuerdo tácito. En realidad, eres tú el responsable de la situación, el amante que pierde sueño y vigilia en hacer prosperar un logo añejo. Quedémonos en que, a pesar de la pérdida de plata, el aprendizaje fue válido, y la oportunidad de poder realizar entrevistas sin límite de espacio, o entrevistar a algunos iconos de la cultura Pop del siglo XX, importantes. Y que ahí, como en todos sitios, había buenas firmas. Desde su polémico redactor jefe, pasando por otros tipos fiables, analíticos, como Sergio Martos o J.L. Fernández. Que muchas veces eso se perdiera en una marabunta de textos nefastos y diseño incongruente, es otra cosa.

Lo que siempre me dio alergia de Popular1 era el sentimiento de secta por parte de algunos redactores, y de muchos lectores. De que sólo hay un mundo posible, y ese está encerrado en sus páginas. Que lo demás es basura, fuera de un integrismo rockero tan impactante en la adolescencia como inane posteriormente.

Pero ya no estoy en Popular1, y me siento libre de ese yugo. Ahora pongo mi firma a disposición de Ruta66 y Rockzone, por placer, por dinero, por higiene mental. Estoy donde mejor me tratan. A pesar de todo, también observo en Ruta66 algo que se veía desde la lejanía de lector, y es ese mismo rollo de grupúsculo, donde los epígonos de ciertas firmas importantes hacen de lo característico broma. No es algo que ya me preocupe, ni que me incomode. Allá cada cual con sus religiones. Aquí hay un director ecuánime, dentro de lo ecuánime que se puede ser ostentando ese rango, y con él, y con los pocos que tengo trato, me siento lo suficientemente motivado para seguir escribiendo, por mi satisfacción, por mi crecimiento, por mis escasos vicios. Ya he aprendido la lección en la revista rival, y si un día en un programa de Radio3 me autoproclamé Figo, fue con más sustancia de la anécdota trivial. Soy de donde me traten bien, tanto en lo humano como en lo económico. Que haya ciertas pautas ridículas que se repitan en cada revista con sentimiento de agujero negro, no es algo que me incumba. De hecho, es en Rockzone, donde menos lazos por cuestión de afinidad musical tengo, en donde hallo la mayor libertad. No la siento mía, pero la utilizo para mí. No soy rutero ni popuhead ni rockero, soy una persona que se adhiere a diferentes cambios para evolucionar.

comentarios
  1. j dice:

    ¿Insinúas que la prensa musical es como la vida real, como cualquier otro trabajo? ¡¡¡Mierda, mierda, mierda!!! En fin… hablando en serio, yo creo que, desde fuera, se percibe perfectamente todo eso que comentas haber vivido desde dentro. De todas formas, dejas claro (y creo que es de lo que se trata), que el camino también cuenta, no sólo el final. Como en una peli de Lynch, subido a bordo de tu viejo procesador de textos, por carreteras extrañas llenas de personajes que parecen personas.

  2. Mia Palau dice:

    Gran texto y gran reflexión. Un saludo.

  3. Luzbell dice:

    ¡¡Menos quejas y más producir!!

    ¡¡Chas!!

  4. Mishka dice:

    Ya te ha costado darte cuenta, ¿no? …y lo que te queda todavía por aprender, pequeño Padawan

  5. ignacioreyo dice:

    Hasta la muerte para aprender…parece mucho, pero no es nada.

  6. Silvia dice:

    Suscribo tus impresiones, Ignacio. Te lo dice una ex-Popu y (ahora ya) ex-Rutera… Las razones de ser ex-rutera, además de que me siento muy fuera del exclusivista gueto rutero (y no va con mala leche pero soy demasiado popi para el Ruta), el trabajo alimenticio no me deja tiempo para escribir. Una lástima, la verdad, porque me permitía seguir muy metida en la movida musical que me apasiona. Tendré que conformarme con los conciertos… pero ya no en la zona de prensa ni en el backstage!
    Ánimo y saludos a la familia rutera!

    • Al Bundy dice:

      Hey, periquito! Como ya te he dicho personalmente muchas veces, aunque quizas sea desafortunadamente (el negocio es como es y solo da dinero a la SGAE), el escribir de musica ha de tomarse como un divertido hobby… ya sea en un blog, en una revista o simplemente redactando un correo a un amigo… si no es asi, puede afectar a tu salud mental de muchas maneras… en cuanto a los sectarismos, todas las revistas son iguales, existen popuhead, ruteros, rockdeluxeros y rockdesounderos, y siempre existe un grupo que es radical, exactamente que en tu querido equipo de futbol donde estan los hooligans de turno… tomarse una revista, un disco o una pelicula como algo mas que diversion y entretenimiento es absurdo para un servidor… bastante jodida es la vida ya como para matarse por algo tan efimero…

  7. israelmaster dice:

    Interesante texto, Ignacio.
    Yo soy lector habitual de Popular1, y bueno…efectivamente, si sólo lees esta revista, te acabas empapando de tal modo de lo que en ella se cuenta, que acabarás sintiéndote culpable si no veneras a John Mellencamp, a Tom Petty (aunque ambos artistas, efectivamente te gusten hasta cierto punto, como es mi caso), si sólo te gustan ALGUNOS discos de Kiss, y justamente tus favoritos son los de los 80 y no los de los 70; si no te gustan especialmente Thin Lizzy (aunque me merezca todo el respeto su obra, y en especial el carisma de Phil Lynott); si los discos de los Stooges no han sido claves en tu vida (¡ojo!, hablo de los discos de estudio, no de sus atómicos directos)…
    Yo soy lector desde 1994, y hace tiempo que me dí cuenta de que, efectivamente, “hay otro mundo posible ahí fuera del Popu”, como tú indicas.
    Así, reconozco que me encantan los Beatles, tanto como Ozzy en solitario o Dio; que no tengo problemas en admitir que me gustan algunos discos de Elvis Costello (¡¡oh, pecado!!), aunque prefiero a Elvis PRESLEY… y tantas otras cosas.
    Me he dado cuenta hace tiempo de todo eso, aunque Popular1, en general, me sigue gustando.
    No comparto todo lo que en ella se defiende, ni critico a los artistas non-gratos para César. Pero trato de tener esto en cuenta cuando la leo. Y sigo mi propio criterio a la hora de poner un disco en mi equipo de música.
    No voy a dejar de escuchar lo que me guste porque lo haya puesto verde Cesar.
    Yo no me crié entre músicos, como suele contar él, pero llevo desde niño (tengo ahora 37 años) comprando y escuchando discos, y yendo a conciertos, y me siento con derecho a discrepar, aunque sin acritud alguna.
    Te deseo mucha suerte en lo sucesivo, Ignacio. Siempre he leído con mucho interés tus cuidados artículos, y creo que mereces estar allí donde te sientas cómodo.
    En esto de la música, nunca me han gustado los “bandos”, ni que haya revistas “rivales”.
    Creo que la música está ahí para disfrutarla y, por más que tengas mayor afinidad con una revista que con otra, eso no debería ser obstáculo para tomar aquéllo que realmente te guste de esa supuesta revista “rival”. Estarías autolimitándote.
    Lo dicho, amigo, desde mi humilde lugar en esto de los blogs de internet, te deseo el mayor de los éxitos.

    israelmaster

    • Evil Elvis dice:

      Como buen lector del Popu, yo también pasé por la fase de no salirme de los grupos bandera de la revista y más concretamente de los que César daba su veredicto, pero esto es algo que no es culpa ni de CM ni de la revista, aunque desde luego tiene su lado divertido ver a acólitos difundir la palabra, sin ir más lejos recuerdo que con la primera visita de Mark Lanegan con Ben Shepard a España y el aluvión de cartas que generó, había un tipo que hizo un improvisada entrevista al ex-Soundgarden y le preguntó cosas como “que opinas del video porno de Pamela Anderson y Tommy Lee”, “cual es tu década favorita del porno”, … que me imagino que dejarian perplejo a Big Ben.

  8. Mari dice:

    Joven Jedi, me alegra ver que se toma las cosas con tan sana relatividad.Un abrazo.

  9. Gran reflexión. Lo único que te pido es que no acabes haciéndote pajas mentales escribiendo artículos para RDlx.

  10. Evil Elvis dice:

    Aunque llevo comprando el Popu en torno a 16 años, hace un tiempo tuve una pequeña crisis y estuve un par de meses comprando Ruta 66, pero la verdad es que no gustó nada la manera de escribir de los redactores de entonces ni muchos de los contenidos (de hecho me encontré que en un número tenían a Yo La Tengo como disco del mes, por lo que salí huyendo) y volví a mi revista madre.
    El rollo sectario es algo que tampoco va mucho conmigo, la verdad es que yo no me definiría como “popuhead” y “rockero” para después arremeter contra infieles hordas de poperos adictos al RDL, supongo que con 20 y tantos caí en algo así, pero hoy en día me defino con el nombre que viene en mi DNI y nada más, el rollo de la militancia terminó para mí, me limito a disfrutar con los discos que recomienda Popular 1 y también otros que descubro por ahí, no sigo ningún código de ética rockero y la verdad es que diría que inluso se disfruta más de la vida así.
    Y con respecto a la rivalidad entre ambas revistas, no creo recordar ningún desprecio ni aprecio por parte de Popular 1 hacía Ruta, más bien al contrario, como las perlas que de vez en cuando soltaba cierto colega de Carlos Herrera en su ya, creo que extinto, programa de radio.

    • israelmaster dice:

      Básicamente, veo estas cosas de un modo parecido a tí. Acabo de releer una carta tuya publicada en el número de abril del Popu (portada HANK III), y los argumentos que expones en ella para explicar el sinsentido que supuso en su momento el enfrentar la “novedad” de lo que venía de Seattle al típico arquetipo party all night long guardan un paralelismo con lo que comentas aquí. La perspectiva del tiempo ayuda mucho a valorar en su justa medida ciertas cosas.

  11. ignacioreyo dice:

    Voy a responder sobre todo a Silvia, Evil Elvis y a Israel, que son las personas con las que no trato a diario.
    Entiendo perfectamente lo que comentas Silvia. Hay ciertas parcelas de la música, más Pop, que estas revistas por prejuicio ignoran. En mi caso, una bendición con el tontipop, pero también un atraso con grupos realmente valiosos.

    Israel, entiendo todo lo que dices. Cada uno tiene su criterio y no dejarse llevar por ciertos comentarios lapidarios. En el fondo, esto va de disfrutar.

    Y Evil Elvis, riffero querido😉. Yo creo que todos, o casi todos los que hemos leído Popu o Ruta hemos pasado por la tontería de popuhead o blablabla, y meternos contra el rockdelux (una revista que a veces tiene cosas interesantes, aunque sea un nido de tendencias, a veces aciertan). Creo que como dices, es más sano y se disfruta más no yendo de rockero ni nada por el estilo.
    En cuanto a lo que comentas, hay cierta razón…De hecho, hace no mucho tuve una discusión con varios ruteros de base defendiendo el Popu, no en su plenitud, sino en que ahí había grandes artículos o entrevistas, más allá de a qué tiren o no. El Popu es muy criticable, pero también ha tenido muchas cosas buenas. Mismamente, para mí César Martín fue el mejor periodista musical en los noventa, el que mejor supo transmitir casi toda la magia de esa década (digo casi porque para mí tuvo despites increíbles, como Radiohead), pero no nos vamos a tomar en serio un personaje de veintitantos años con ganas de polémica e integrismo, porque…era su función, entretenimiento.

    • J.Chico dice:

      Hola,

      Aunque suene como una reunión de Alcohólicos Anónimos, yo fui lector COMPULSIVO del Popu. Si ese mes no tenía el nuevo número en mis manos, me desesperaba. Vale que me sirvió para conocer mucha buena música, y la adicción fuerte me pilló en los 90, con todos aquellos grupos fantásticos. Y descubrir vieja música no tenía precio. Pero también me daba cuenta, hablando con otros lectores, que se generalizaba una idea muy sectaria, lo que ya habéis comentado. Si empezabas a escuchar The Cure, Joy Division, The Smiths… uf, mejor te callabas, porque lo que molaba era ponerse todos los días Fishbone y Blind Melon, grupos que respeto pero que nunca me han llegado a cautivar del todo. Por un lado escuchaba Jane´s Addiction, Zeppelin, Marilyn Manson, Tool, NIN… pero si abrías un poco la mente a otras cosas ni veías reflejo en el Popu ni tus “colegas” te encajaban bien. Al pasar los años, alguno que otro que me miraba mal, ha llegado a escuchar toda esa “otra música” y le ha acabado gustando, por lo tanto me carcajeo. Sobre todo hacerse de ideas fijas es malo, y respeto y me gusta el Popu, de vez en cuando lo sigo comprando y sigo enviando cartas a César, porque me gusta una parte de la revista, y le tengo cariño con todos estos años que he pasado leyéndola, pero guardo las distancias, y si algo que ensalzan no me gusta, pues no me gusta, y si critican algo y a mí me gusta, pues no pasa nada y sigo con mi rollo. Toda esa idea de radicalismo en los gustos, cabrearte porque hablen mal de tu grupo del alma… hay que madurar. Eso me tocó con 20 años. Ahora casi doblo esa edad. Un saludo para todos

  12. Pöpujedi dice:

    Con sangre la letra entra, o, hablando en plata, a base de hostias también se aprende, ¿no? Supongo que ha sido un camino más largo de lo que debería haber sido, pero, tal como sucede con algunas relaciones amorosas destructivas, los lazos de dependencia son muy fuertes. Bien, te felicito por haberte deshecho de todos esos chupópteros y hayas podido rodearte, si no de amigos, sí de compañeros que te respetan. ¡Ya está bien de que algunos caraduras coman a dos carrillos gracias a los esfuerzos de los demás! Y sí, es un acuerdo tácito, pero no puedo evitar comparar esa desigual relación con la seducción de una inocente adolescente a manos de un experimentado madurito: ella acabará acostándose con el cuarentón de forma voluntaria, pero en esa situación sólo llego a distinguir a un único beneficiado…

    En cuanto al sentimiento de unidad que profesan unas y otras publicaciones, como individualista que soy, nunca he abrazado ciegamente sus dogmas. EL sentimiento gregario no va conmigo, por lo que jamás me he sentido cómodo formando parte de un grupo humano, mucho menos de las opiniones de terceros. Dejarme influenciar, en cambio, sí lo he aceptado voluntariamente; aunque con reservas. Por muy popu-head que haya podido ser, a día de hoy sigo sin conectar con decenas de bandas y artistas que se veneran en la revista (y tengo la conciencia muy tranquila, créeme). Es más, hace un mes que compré el número de enero y todavía no me he leído ni una décima parte de los contenidos… ¿Será este el fin de Pöopujedi???

  13. ignacioreyo dice:

    J. Chico, teniendo en cuenta que Joy Division es de mis bandas favoritas, no tengo nada más que decir😉

    Y Popujedi, el final de tu página…¡sería como el fin de Wikileaks en el mundo donde la gente no se pega por la discografía de un grupo!

  14. J.Chico dice:

    El tema Joy Division nunca lo he pillado del todo: un gran número de bandas clave en la historia del Popu adoran al grupo de Ian Curtis. Sin embargo César siempre les ha ridiculizado. Parece que lo que salga de Van Halen y Diamond Dave pegando saltos y gritando sin venir a cuento… ¡qué depresivo! Lo dicho, nunca he entendido esa postura de polos opuestos. Muchas canciones de JD son jodidamente magnéticas, te dejan enganchado. No son mi grupo del alma, pero desde luego son muy buenos.

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