JOY DIVISION-CÓMO SE HIZO UNKNOWN PLEASURES

Publicado: febrero 15, 2011 en Unknown Pleasures

Peter Hook, Bernard Sumner, Ian Curtis y Stephen Morris, o lo que es lo mismo, Joy Division, crearon un legado imprescindible para entender muchas de las deformaciones y evoluciones que ha sufrido el Rock en los últimos treinta años. Con Unknown Pleasures, su primera referencia en largo, crearían la mitad del mito. Peter Hook y Joie Iacono, entre otros artistas, dan forma al corazón de las tinieblas.

Unknown pleasures es casi como un fin de raza en sí mismo. Un objeto que preludia la despedida del punk y, por esa misma razón, asume su condición de tránsito hacia otros mundos hasta entonces imposibles de trazar. No sólo estableció las bases de un nuevo movimiento sonoro, sino que ideó un imaginario tan propio de Manchester como atemporal. La urbe cual pesadilla moderna, con tentáculos alienantes. Alex Gavaghan, guitarrista del combo de Liverpool The Cubical, así lo acepta: “No es fácil de escuchar. Suena al norte de Inglaterra, entre finales de los setenta y principios de los ochenta: lúgubre, oscuro y depresivo. Me gusta que sea austero, con esas guitarras y bajos supuestamente tan simples. Es uno de sus aciertos. Consiguieron algo interesante porque no sabían qué cojones hacían. Ian Curtis suena como un Jim Morrison de ciencia ficción, pero el acento norteño es imposible de disociar en líneas como ‘Lights are flashing cars are crashing’ en Disorder’. Brillante”. Esa mezcolanza entre lo externo y lo interno, en un mundo tan globalizado y todavía deudor de la revolución industrial, crea el factor ambiguo que establece la unión trasgeneracional. Había casos previos como el de Throbbing Gristle, pero teniendo en cuenta que los de Genesis P-Orridge –amigo de Ian Curtis-, no establecían ningún conato de estructura punk, el enlace es más apropiado en la carrera de Joy Division. Según Peter Hook “Throbbing Gristle fueron algo increíble, totalmente rompedor. No dejaban prisioneros, eran muy extremos. Nos inspiraron en cierta medida. Pero no sólo en la música, sino en la actitud. (…) Desde luego, el entorno fue clave en nuestro proceso de composición. Manchester en aquella época era una ciudad muy industrial. Además, escribimos Unknown pleasures en una época muy pesimista y negativa dentro de la historia de Inglaterra. Suena actual, pero lo puedes ver también como un viaje en el tiempo a ese momento concreto de la ciudad. A todo eso debes sumarle nuestras influencias de Kraftwerk, y también de Iggy en solitario, o con los Stooges. (…) Más allá de etiquetas, conseguimos algo único. Cuando escuchas Joy Division, sabes que somos nosotros”. Aunque se suela asociar el grupo con un sentido solemne de la muerte, y las circunstancias inherentes a su tiempo no fueran las mejores, en la creación de Unknown Pleasures había más bien rabia y ganas de enviar un mensaje, no un prólogo al suicidio: “Esa imagen se debe a Closer, un disco muy de Ian. El ambiente que se respiraba en el estudio era completamente diferente. Teníamos un ánimo distinto. Cuando te enfrentes a las letras de Ian en Closer (Hook se queda en silencio unos segundos)… son muy introspectivas, denotan inseguridad, depresión en una palabra. En los textos de Unknown pleasures hay agresividad, fuerza. Por eso disfruto más interpretando esos temas que los de Closer”.

 Las sesiones de grabación también se presupone que fueron más placenteras. “Trabajamos muy duro en su creación, estábamos muy centrados, pero disfrutamos de momentos divertidos. La unión que había era increíble. Ian estaba bastante mejor de salud que en la época de Closer. Las canciones surgieron muy deprisa, no teníamos mucho dinero y no podíamos malgastar el tiempo. Todo se conjuntaba en seguida. Ian nos escuchaba tocar en primera instancia, y nos comentaba qué era lo que más le gustaba. Entonces, escribía las letras por lo que le sugería esa música. Mi sonido de bajo surgía espontáneamente, por la manera en que tocaba”. Un bajo que vertebra el álbum y parece el instrumento clave de la generación post punk, del primer gótico. Músicos como David J. de Bauhaus, o Youth de Killing Joke, le dieron un enfoque casi inédito, restaurando el poder del ritmo. Esas cercanías es por lo que se los aglutinó a todos en el rock gótico. “Fue un gran periodo en lo referente a la música. A pesar de formar parte de esa generación, nunca fui gótico, me sentía más un punk que empezó como rocker. Me da igual qué etiqueta se asocie a nuestra música, siempre que se nos escuche. Me gustaban esas bandas. Éramos muy amigos de Killing Joke, enemigos de The Cure, y Bauhaus estaban entremedias. Fueron mis contemporáneos”. Sorprende la enemistad con Robert Smith y compañía: “No les gustábamos como New Order (Risas)”

Otro factor importante, que les separa de la mayoría de bandas coetáneas o de sus discípulos, es la producción de Martin ‘Zero’ Hannet. Antes de trabajar con él, Joy Division tenían un marcado carácter Punk, como se aprecia en el álbum fantasma Warsaw, adquirible en bootleg, y que iba a ser en principio su debut, abortándose por no quedar contentos con el resultado. Para Antonio Arias, de Lagartija Nick, es uno de los alicientes del grupo: “Me encanta esa producción tan gélida, tan fría…yo no sé lo que hicieron, pero aquello suena a mármol por todas partes. Ese escalofrío no lo tienen los grupos de hoy día”. Hook lo define de genio extravagante: “Era problemático, pero genial. Muy creativo y exagerado al mismo tiempo. Tenía todas las cualidades para ser un gran productor, con todo lo bueno y lo malo que eso acarrea”. El bajo de Hook, igual que la batería de Stephen Morris, se beneficiaría del heterodoxo tratamiento que les dio Hannet, destripando el concepto original, dando lugar a una rítmica mutante y extraña. Era un espacio idóneo, de apocalíptica densidad, que unido a las líneas de guitarra de Sumner y la voz de tenor tóxico de Curtis, creaba una banda sonora ficticia a los libros de escritores como J.G. Ballard o William S. Burroughs.

 Unknown Pleasures fue el primer álbum que lanzaría Factory Records, la seminal discográfica de Manchester, propiedad del inefable Tony Wilson. Lo único similar en dos películas tan distantes en fondo y forma como 24 hours party people y Control, es la caracterización de un vividor y entrañable Wilson. No estaba capacitado para formar un imperio como Richard Branson, pero su predisposición al riesgo hizo de sí mismo, su discográfica y sus bandas, una leyenda que parece difícil de repetir en estos tiempos de redes sociales.

Cuando salió a la venta Unknown Pleasures, pocos fueron los que se dieron cuenta del impactante poder de agujero negro que el álbum poseía. Phil Selway de Radiohead da una posible explicación: “No es un álbum fácil de escuchar, debes estar predispuesto a enfrentarte a algo difícil, tener el momento adecuado para descubrir su grandeza”. Desde la portada de Peter Saville -mostrando los cien pulsos sucesivos del primer pulsar-, su ausencia premeditada de créditos, los atmosféricos teclados, el ruidismo reenfocado en taciturna melodía, hasta el exabrupto declinar con ‘I remember nothing’; todos los factores nos sumergen en una experiencia iniciática, un ejercicio para vislumbrar el significado de las sombras (mentales y físicas) en el nuevo orden vital. Ian Curtis ya sabía, antes de convertirse en un guía de mártires, que todos los placeres anuncian una despedida. “I’ve been waiting for a guide to come and take me by the hand”…

“Las artes musicales y visuales han estado siempre tan cerca unas de otras para mí que me es difícil separarlas. Cuando crecía en el vacío estético de los suburbios eran las únicas cosas que sabía reales. Me pasaba tardes enteras rebuscando en cajas de discos con la firme esperanza de encontrar en ellos algún reflejo de mi juventud ninguneada. Pocos discos encontré que pudieran igualar la silenciosa elocuencia, el misterio, la intriga que transmitían las portadas de Joy Division diseñadas por Peter Saville. “Unknown Pleasures” es la oeuvre por excelencia de JD, su gran declaración de principios. Tanto contenido como continente son una obra de arte; las misteriosas líneas blancas, ese suntuoso negro del negativo o la ausencia del nombre de la banda o del título del álbum invitan al oyente a un bautismo sensual y abstracto, a introducirse en ese universo cada vez más oscuro y claustrofóbico que el disco representa. Siempre he encontrado mucha inspiración en la sensibilidad mitad romántica, mitad teutona, de los diseños de Saville para Joy Division, New Order o Factory Records; me recuerdan a la ingenuidad y la sencillez de los tiempos de la escuela de arte. Cuando he trabajado en el diseño de discos para gente como Burial Hex o Antony and the Johnsons siempre he tratado de tener presente la relación simbiótica que hay entre esos discos y la manera en que te conducen a explorar su contenido, ya sea desde el punto de vista visual, auditivo o incluso por el mero tacto”. Joie Iacono, artista.

 “Me hice con Unknown Pleasures en cuanto salió, y también con Closer. Les vi en directo una vez, en un concierto al que asistió bastante poco público. Eran grandiosos, mágicos. Mi canción favorita es ‘Decades’, de Closer. Recuerdo cuando leí el obituario que el NME le dedicó a Ian, con esa frase tan absurda: “Ian Curtis: he died for you”. Me reí bastante. Compré Unknown Pleasures estando en Newcastle y casi al mismo tiempo también un disco de música religiosa, un réquiem. Aún sigo conectando mentalmente Unknown Pleasures con la música de réquiem. Es bastante lógico, supongo. Ian Curtis no andaba sobre la misma acera que los demás, pero su caminar era honesto. La paz sea con él”. David Tibet (Current 93)

Artículo publicado en diciembre 2010, Rockzone.

comentarios
  1. z0sKia dice:

    Es increíble, llevo años de escuchar ese disco, puedo escuchar muchos, cansarme y olvidarlos. Pero ese siempre me obliga a volver a él, aver qué es lo que me queda por descubrir, y lo escucho con la misma intencidad de siempre… Ese disco tiene algo sobrenatural, inintencional. Muchos han intentado cosas más pretenciosas con muchos más medios a su alcance sin lograr lo que lograron estos jóvenes que simplemente querían grabar su primer disco…

  2. Watanuki dice:

    Ian era un ser tan especial…era la perfecta mezcla de inocencia y violencia. Este album es increible. En mas de una ocasion NEW DAWN FADES me ha hecho llorar:la pasion y el desgarro q transmite Curtis es emocionante. Una obra maestra…junto con Closer. Pocas veces una discografia d 2 albumes dijo tanto y marco tanto a fuego al rock.apart es atemporal y al dia de hoy se ve como sigue influenciando. increible. En mas de una ocasion NEW DAWN FADES me ha hecho llorar:la pasion y el desgarro q transmite Curtis es emocionante. Una obra maestra…junto con Closer. Pocas veces una discografia d 2 albumes dijo tanto y marco tanto a fuego al rock.apart es atemporal y al dia de hoy se ve como sigue influenciando.

  3. denice hernàndez lopez dice:

    me encanta

  4. Berzas berz dice:

    Vaya. cuantas cosas frescas y nuevas aportais todos. yo , yo y yo mismo.

  5. ignacioreyo dice:

    ¿??¿???

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