PAUL WELLER

Publicado: marzo 2, 2011 en Paul Weller

PENÚLTIMO EJEMPLAR DE LA ARISTOCRACIA POP

 

Poliédrico y extenso en su minutaje, el nuevo álbum del Modfather, Wake Up The Nation, es otro excitante tratado de Pop con breves arrebatos psicodélicos y algunas pizcas de Soul. Como todos sus trabajos en solitario, alcanza posiciones altas en las listas británicas, mientras en el resto del mundo se diluye su impacto, entre la fiel parroquia del revival mod.El pasado mes de julio lo presentó en el festival Bilbao Live Festival. Como una especie de peregrinaje para ver a la realeza, subo al infausto monte de Kobeta para entrevistar en persona a Weller. Previamente, después de los trámites habituales, espero a que termine otra entrevista, mientras me distraigo en la zona de artistas viendo cómo Eddie Vedder y varios miembros de Alice In Chains se saludan efusivamente. En el concierto de Pearl Jam, el que fuera trabajador de gasolinera se dedica a alabar el concierto de Mr.Weller, frente a un público acomodaticio y peripatético que solo quiere revivir su juventud cantando otra vez más «Alive». En persona, Weller se muestra cordial, dentro de los límites de cordialidad que pueda albergar en su forma de presentarse al público un inglés. Sólo tenemos quince minutos, y la idea es hacer un sucinto recorrido por los últimos treinta y tres años en la historia del Pop, el Rock, o como queráis llamarlo.

Wake Up The Nation, como todos tus álbumes, es muy ecléctico y variado. ¿Experimentar es la única forma de crecer dentro del ámbito musical?

Sólo puedo hablarte por mí mismo, pero me parece esencial experimentar. Siempre que es posible intento traspasar las fronteras que he creado previamente. Me siento muy orgulloso de poder continuar haciéndolo, encontrando nuevas ideas y aprovechando todas las posibilidades que me ofrece la música. Sí, creo que la experimentación en general es buena, siempre que se tenga la oportunidad debe hacerse, abriendo caminos diferentes. Es necesario que las nuevas bandas aporten cosas diferentes, que no se queden estancadas, deben dar algo distinto para sonar originales y conseguir éxito a nivel personal. Debo reconocer que yo tengo suerte, soy un privilegiado, no me debo preocupar mucho sobre si estoy en las listas de éxito o no, así que soy libre de experimentar una y otra vez, sin preocuparme mucho de seguir los cánones comerciales. Si echas la vista a atrás, a The Jam, en los setenta y los ochenta… publicamos seis discos que tuvieron mucho éxito y eso me hizo estar en una situación muy segura, con el apoyo de la discográfica.  Siempre es bueno conseguir ese apoyo de tu compañía, y lo sigo manteniendo en la actualidad, así que nunca he tenido problemas a la hora de probar otras fórmulas.

¿Cómo fue el proceso de grabación?

Muy espontáneo. Simon Dine produjo el disco y plasmó perfectamente las ideas que teníamos de las canciones. Todo se hizo muy rápido, sin una preparación previa, en sólo un par de  meses. Creo que espontáneo es la palabra que mejor define la creación del disco.

Aparte de Kevin Shield o Bev Bevan, la colaboración que más ha dado que hablar es la de Bruce Foxton. Llevabais desde la época de  The Jam sin trabajar en un estudio de grabación

Nos lo pasamos muy bien, fue estupendo. No tuvimos ningún tipo de presión y disfrutamos mucho trabajando de nuevo.

También me ha sorprendido el texto que ha escrito Irvine Welsh sobre el álbum.

Fue la compañía la que le propuso escribir. Lo conozco muy poco, pero me parece un tipo muy agradable.

Siempre has sido un músico con algo que decir en sus letras. Me gusta especialmente una parte de la canción que da título al disco, cuando cantas “Get ya face out the Facebook and turn off your phone”. A veces, Internet tiene una especie de efecto placebo sobre la gente.

Sí, es como la televisión. Ambos ayudan a la gente a evadirse de la realidad, a olvidarse de todas las mentiras que nos rodean, de las cosas en las que deberíamos pensar. Internet puede llegar a ser beneficioso, dependiendo de su utilidad. El caso es que no lo veo como un apoyo filosófico, más bien como una forma de distracción.

No te da miedo salpicarte, ya sea bajo un enfoque social u otro más político. En cambio, parece que apenas quedan ya grupos con cierta coherencia en lo que dicen. No se plantean, como antaño, su situación en el mundo, o la de sus congéneres. Y no hablo de que sean solidarios con lo de lejos, sino que sean críticos con lo que les rodea. 

Creo que tiene que ver con lo que te comentaba antes. Las nuevas bandas necesitan afianzarse con sus compañías. Además, la situación social no es la misma que en los setenta o los ochenta. Hablo de Inglaterra que es lo que mejor conozco. Es difícil que ahora haya gente que esté obsesionada o enfadada, incluso contenta con la política de Tony Blair, o con la de Gordon Brown, porque  simplemente sus caras o los personajes que representan, están demasiado salvaguardados. Todo se hace de una forma mucho más blanda, es todo bastante más corporativo.

¿Eres optimista con tu país?

Gran Bretaña ha evolucionado mucho en los últimos quince años, pero la gente que nos gobierna sigue anclada en la edad media. Creo que es hora de que cambiemos de gobernantes. Hay mucho talento, creatividad y buenas aptitudes, pero no se ven representados en nuestros gobernantes.

Normalmente en Inglaterra al músico se le trata bastante mal. Parece que los cotilleos son deporte nacional.

Es una corriente general en la prensa británica, tanto la diaria como las revistas especializadas. Hay mucha obsesión con esta cultura de la caza de la celebridad, y los músicos la sufren. La gente, como siempre, acaba sucumbiendo al poder de los medios de comunicación. No entiendo toda esa mierda de programas como Gran hermano y demás…

Si hablamos del Pop, o el Rock allí, el público se inclina siempre por los jóvenes valores, aunque tú eres un superviviente de la vieja escuela… ¿Qué explicación le das a esa la obsesión de la industria por la juventud?

El Rock and Roll siempre ha sido una música que ha conectado con los jóvenes desde sus inicios. Es normal que un adolescente se sienta atraído. Cuando eres joven hay varios estilos muy opuestos, no hay nada a medio camino de los unos y los otros. Muchos, en nuestra juventud,  elegimos el Rock,  y a no ser que mueras muy joven, esos adolescentes nos hemos convertido en adultos, y seguimos enganchados al estilo. Yo sigo haciendo música porque la amo demasiado, así que no creo que el Rock and Roll sea propiedad de la gente joven. Que sigan sintiéndose atraído por ese mundo me agrada aunque ahora sea una distracción más. Cuando era un chaval y estaba creciendo, teníamos la música y el futbol, nada más. En aquellos días no había dvd’s, ni Internet… o te metías a futbolista o te hacías músico, y esos pasatiempos acababan siendo estilos de vida. Pero ahora la gente joven tiene muchas formas de entretenimiento. Nunca he pensado que el Rock sea más relevante para la gente joven que para los adultos, pero tampoco estoy seguro de que no lo sea.

Echemos la vista atrás, a tus años con The Jam.

No tengo ningún problema con toda la música que he compuesto. Creo que siempre hice lo correcto en los momentos adecuados. A la gente le sigue gustando aquel material y no ha perdido nada de relevancia, continua siendo vigente. Cada sonido tiene su instante, y al ser de joven tan fan de la música Pop, eso es lo que salió. Me siento muy orgulloso de esa etapa.

¿Y acerca de The Style Council?

En esa época yo era muy joven, tenía veintitrés o veinticuatro años, estaba creciendo como persona. Lo único que puedo hacer es sonreír cuando me acuerdo de aquellos días.

¿Qué sientes cuando una parte de tu público sólo quiere escuchar tus trabajos antiguos y no presta atención a tu carrera en solitario?

La verdad es que no tengo esa sensación. En cada lugar es diferente. España, Alemania, Inglaterra, en algunos sitios me piden mi antiguo material y en otros el más actual. Esta noche voy a tocar todo tipo de canciones, antiguas y del último disco.

Creo que tu obra con Style Council, y es una opinión muy personal, sufre por la producción tan típicamente de la época, de los ochenta.

Sí, eran unas producciones bastante peculiares. Todo el mundo sonaba igual, incluyendo a The Smiths. No era una cuestión de sonido analógico tecnológicamente hablando, aunque está claro que todos grababan con los mismos aparatos, lo que sucedía es que las ideas de producción estaban estancadas.

Te has mostrado muy entusiasta con lo que se hizo en el Reino Unido en los noventa, pero no por las corrientes americanas, como el grunge. ¿Qué problema tienes con Nirvana?

Nunca entendí lo de Nirvana. Parecía como si el público norteamericano hubiera descubierto el punk rock veinte años después.

Bueno, allí surgió el punk en los setenta con los New York Dolls, Ramones…

Sí, pero ninguna de esas bandas tuvo tanto éxito como Nirvana. Nirvana nunca me parecieron tan buenos, no me decían nada nuevo.

¿Qué opinas, a nivel musical, de la última década que hemos vivido?

Los últimos cinco años están siendo duros, pero creo que es como en todas las décadas anteriores. Siempre va a ver buena música, buenas bandas, y cosas positivas, y estas son las cosas en las que pienso.

En Inglaterra eres como un héroe nacional, recibes tratamiento de leyenda viva. Supongo que es mucha responsabilidad.

(Risas) No me siento una leyenda, soy una persona normal, otro músico, pero también padre. Trato de hacer mi trabajo lo mejor posible y no me importa mucho lo que la gente piense de mí.

Cumpliste hace un mes y medio cincuenta y dos años. ¿Aprecias más la vida ahora?

Me encanta mi actual vida, pero también me gusta la que llevaba hace veinte años o hace cinco. Siempre que echo la vista hacia atrás miro las cosas buenas del pasado.

¿Planes de futuro?

Pues estoy trabajando en material nuevo que seguramente publicaré en enero del año próximo. Esos son mis planes de futuro, hasta entonces seguiré tocando en directo.

+INFO

A los amigos ausentes, esa es la dedicatoria de Wake Up The Nation. En primer lugar de los tres nombres citados, John Weller, padre del Modfather, y durante trece años, áspero mánager que salvaguardó el dinero y el respeto de su hijo. Falleció de una neumonía a los setenta y siete años. RIP

Entrevista publicada en el número 25 aniversario de Ruta66, noviembre 2010.

comentarios
  1. israelmaster dice:

    Pues tengo un cierto cargo de conciencia al leer esta entrevista, puesto que conozco bastante bien la obra de The Jam, pero la de The Style Council muy poco, y la de Weller en solitario no digamos. No sabría dar una razón de peso. Simplemente, nunca me he puesto a ello.
    La verdad, Ignacio, es que me has hecho sentir curiosidad por lo que ha hecho este hombre fuera de The Jam, que no es poco, precisamente.
    Prometo ponerme a ello.
    Buen trabajo, amigo.
    Saludos.

  2. ignacioreyo dice:

    ¡Hey!
    Style Council han quedado un pelín desfasados por el tipo de producción, la verdad.
    Me suenan mejor sus temas tocados en directo ahora por Weller, que en disco. Y en cuanto a Weller en solitario, todos sus discos son recomendables. Si te gustan Traffic, te gustará Weller en solitario.
    ¡Saludos!

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