Social Distortion

Publicado: junio 21, 2011 en Música, Social Distortion

Hard Times and Nursery Rhymes

(Epitaph)

Si el Punk, en principio, era una explosión frente a los ampulosos dinosaurios de los setenta, un intento de recuperar la crudeza y la inmediatez del rock, de derribar los muros para conformar otro nuevo orden musical, a su manera debía pensar en el futuro.  Y ese futuro, el segundo emplazamiento del género, consistía en construir una base en la recién conquistada zona cero,  recrearse en otros sonidos. El punk para sobrevivir necesita(ba) expandirse, reafirmarse en la ruptura de fronterasLo hicieron The Clash a través del multiétnico puzle de London Calling, Damned oscureciendo su propuesta, Refused incorporando electrónica; también el protagonista del disco del mes, Mike Ness, ya sea capitaneando el ente Social D. o en solitario.  

Ya desde Prison Bound, con temas como ‘Like an Outlaw (For You)’ o su versión de los Stones, Ness dejó claro que veía su propia evolución del concepto punk en ciertos sonidos añejos del país de las oportunidades. Han pasado veintitrés años desde aquél álbum, y el nuevo disco, Hard Times and Nursery Rhymes incide más que cualquier otra referencia anterior de Social D. en esa tesitura. Hay ciertos paralelismos entre este trabajo y el movimiento del nuevo rock americano, aquella generación de grupos  de los ochenta que depuraron las raíces de la música gringa y la regurgitaron dándole su propia pátina. E incluso, en un paso más allá, un tema como “California (Hustle and Flow)” con coros femeninos, podrían haberlo firmado los Black Crowes de The Southern Harmony and Musical Companion, aquellos que destilaban el legado Stone del Exile on Main Street. Por lo comentado anteriormente, no debería sorprender a nadie este enfoque y relectura del concepto Social Distortion. Ni siquiera que surja el nombre de Bruce Springsteen al escucharlo. Ness, en su debut en solitario, aparte de contar con el de New Jersey en ‘Misery Loves Company’, contaba con sonoridades cercanas ala E StreetBand, desde el uso del saxo a un cierto tipo muy concreto de canciones rockeras aceleradas y a la vez fieles a la tradición. Lo mismo puede decirse de Hard Times and Nursery Rhymes, en el que de nuevo se incluye una fantástica relectura de Hank Williams, esta vez ‘Alone and Forsaken’.

Los que únicamente validan a Social D. en su cara más punk, la más agresiva de Mommy’s Little Monster, o la madura y accesible en White Light, White Trash, White Heat, se sentirán decepcionados en un álbum que bien podría situarse entre Somewhere Between Heaven and Hell y Cheating at Solitairy.

Pero más allá de la ubicación entre álbumes, o sonoridades concretas, lo importante siempre es la canción, no a qué etiqueta se escora. Da igual que un grupo sea fiel a su estilo, evolucione correctamente o caiga en la última moda, si consigue un notable estado compositivo. 

Y en eso, en Hard Times and Nursery Rhymes no hay queja. Mantiene el nivel de un grupo que desde el noventa y seis se toma con demasiada calma la publicación de nuevas obras. Desde el primer tema, el instrumental ‘Road Zombie’-que se antoja perfecto como inicio para sus nuevos conciertos-, pasando por el single ‘Machine Gun Blues’-la canción que mejor unifica el nexo entre el pretérito punk de Social D. y el presente sonido-, hasta llegar al final con ‘Still Alive’, el sentimiento es de crecimiento, de un álbum que mejora lo ya subrayado al principio, que se engrandece con las escuchas y en su segundo tramo. Justo en el ecuador encontramos ‘Bakersfield’, un corte de base country blues en el que, durante seis minutos, Ness saca el mejor narrador que lleva dentro, haciendo que se proyecte en tu cabeza como una mini película con tonalidades sepia. Se habrá tomado su tiempo, pero quizá porque temas como ‘Diamond In The Rough’, ‘Writing On The Wall’ o ‘Can’t Take It Wit You’ hay que vivirlos antes de poder escribirlos. Estamos ante un álbum que se prologa en su misma portada y título, tan significativos ambos para enfrentarse al interior. Un álbum que supone una reválida en la confianza del público español ante el grupo, cuyos últimos conciertos por estos lares fueron problemáticos. En ese sentido, si los Dictators se preguntaban quién salvaría el rock & Roll, aquí podemos cuestionarnos lo mismo con Social D. en su doble lectura. El primer asalto, en forma de álbum de estudio, lo ha vuelto a salvar notablemente Ness, dando un paso más allá en la evolución del punk gringo.

Disco del mes RockZone n67, febrero 2011

comentarios
  1. Evil Elvis dice:

    Es un gran disco, desde luego Mike Ness no baja la guardia y va camino de los muy grandes. No me parece el tipo más interesante a la hora de hacer una entrevista, en las que suele agobiar con la pose de punk rocker inamovible en sus posturas y poseedor de la verdad absoluta, pero carisma y talento los tiene a raudales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s