HANK III

Publicado: noviembre 18, 2012 en Hank III

LA LEYENDA DEL INDOMABLE.

Sólo Hank Williams III sería capaz de editar, en un breve periodo de tiempo, tres discos tan diferentes entre sí como Ghost to a Ghost/Gutter Town, 3 Bar Ranch Cattle Callin’ y Attention Deficit Domination. Country, doom y metal. Es parte de su mitología e idiosincrasia; abarcar diferentes clases de música que intentan aunar un mismo y heterogéneo público. Para algunos, pierde el tiempo realizando tantos experimentos, cuando, piensan, debería dedicarse a su herencia genética, el country, la música que mejores resultados artísticos le ha reputado y por la que es una figura a tener en cuenta en el nuevo milenio. Para otros, ese carácter de pionero que desea moverse por tantos terrenos es parte de la magia de Hank III. Sin esa diversidad, atendiendo solamente a lo que mayores réditos le da, no sería él. De lo que no hay duda es que Hank III es uno de los pocos indomables que quedan en la carretera y en este extraño negocio. Alguien marcado por duras experiencias, alguien que ha sobrevivido gracias a su determinación por crear un camino propio. Discos como Risin’ Outlaw o Straight to Hell demuestran que Hank III es algo más que el nieto de una leyenda.

Cuando le llamo contesta con esa voz nasal tan característica, y ese tono tan serio. Es alguien que no elude las preguntas comprometidas, que en sus palabras transmite su posición en el mundo. Una anomalía en estos tiempos de hombres de barro, un ser que encarna valores de una era que, quizá, nunca existió más allá de nuestra imaginación.

¿Cómo fue la grabación de Ghost to a Ghost/ Gutter Town? La composición y la diferenciación entre ambos títulos.

Hank III: “Básicamente empecé escribiendo el material. Tardé alrededor de un mes en juntar todas las ideas y establecer la base de la mayor parte del disco. Durante el día estaba más sumergido y concentrado en el Ghost to a Ghost,  y por la noche me divertía un poco más con Gutter Town, experimentaba con todos los sonidos haciendo que éstos fueran menos previsibles, diferentes”.

En ambas partes colabora Tom Waits. En Ghost to a Ghost en el tema que lo da título, y en Gutter Town en ‘Fadin’ Moon’.

“Es un honor trabajar con un músico de tal calibre. Nos ha ayudado a todos los que nos dedicamos a esto a atravesar diferentes estilos de música con sus discos. Estos años hemos hablado por teléfono, y ha entendido por lo que he tenido que pasar, ha visto mi evolución. Es un buen amigo y un gran artista en el que mirarse. Que colabore en un disco mío de country alguien tan legendario como Tom Waits es uno de los grandes hitos de mi carrera. Cuando empezaba no me podía ni imaginar que alguien como él pudiera participar en uno de mis discos. Hablado de su participación, se sintió muy cómodo en ambas canciones. Debo darle las gracias a él y su familia por su ayuda”.

¿Cuál es el significado del título Ghost to a Ghost? Es muy cinematográfico, oscuro, como gótico americano.

“Cierto. Es por las comparaciones de lo  mucho que me parezco a mi abuelo Hank Williams en cuanto a imagen y sonido. Para mí es en cierto modo lo que representa Ghost to a Ghost. Ser un fantasma buscado y encontrado. Es algo así como escapar de esta generación y cómo me comparan a un fantasma. Ése es el significado”.

¿Por qué crees que el sur de Estados Unidos mantiene su misticismo en torno a la oscuridad y la rebeldía? Por ejemplo, tu abuelo sigue vivo en la música, es un artista aún vigente, los temas que trató permanecen todavía vivos en América.

“Siempre ha habido algo en el sur que atraviesa el sonido de la música. No importa si es música country o heavy metal. En el resto de América se identifican con muchas bandas del sur. Hay un montón de blues que viene de Alabama, Louisiana… toda esa música es eterna y mucha gente tiende a comprender la simplicidad de las letras, les ayuda a atravesar un tiempo difícil en sus vidas. Creo que de ahí viene esa oscuridad en la interpretación, y de la soledad y cosas por el estilo”.

En tu caso representas uno de los últimos fuera de la ley o rebeldes en la música.  Compones canciones para ti mismo, sin contaminarte por lo que otros quieran dictarte,  que es algo muy honesto. ¿Qué es para ti ser un rebelde en este nuevo siglo?

“Ir a tu propio ritmo y ser tú mismo tanto como sea posible, estar involucrado al cien por cien. Ése es mi estilo. La mayoría de los músicos hoy en día tienen productores que les dicen qué hacer, qué tipo de sonido conseguir, cosas así y ésa nunca ha sido mi manera de ver las cosas, ni siquiera en la escuela a la que fui, la Frankin High School en Tennesse. Nosotros éramos los Frankin Rebels y nuestro maestro la bandera confederada, una clase de vida. Siempre he tomado el camino difícil antes que el fácil. Se ha podido percibir a lo largo de los años, porque mi música nunca ha sido comercial, no he sido un artista de un solo éxito buscando ganar dinero de una simple canción. Creo que mis fans y amigos cercanos saben que todos estos años he intentado trabajar lo máximo en mis directos y mis discos”.

¿Cómo describirías la relación con tu audiencia? ¿Has tenido alguna experiencia desagradable? Imagino que tienes buenos fans pero también algunos que sean problemáticos. Tus canciones son muy intenses y habrá personas que las entiendan de una manera radicalmente diferente a tu propia concepción original.

“Estoy en una posición que permite a cualquiera que venga a mi concierto saludarme al final del mismo. Es el modo de hacerlo en el country. Tocas tu show y saludas. Hacerlo de esta forma me ha ayudado a construir una fuerte relación, una señal de lo que significa ser un Hank Williams. Aún así hay tanto buenas reacciones como malas. No todo el mundo va a entenderlo. Hay momentos en que tienes que tratar con gente muy drogada al final de la noche, y las reacciones no son precisamente “hey man you rock?”. Pero no importa si soy yo, mi padre o fue mi abuelo, porque en nuestra familia tocamos para fans rebeldes y enérgicos. Sé que soy uno de los pocos músicos en el country que realiza conciertos de country y luego, cuando cambia el sonido, da la posibilidad de hacer crowd surfing en la parte más dura de la actuación. Tienes que contentar a los metalheads, a los fans del country, a los trabajadores, a los perdedores…Encuentras gente muy diferente en la misma sala. Dan mucha energía. Y te sorprende que todos terminen solos al final de la noche”.

Estos últimos días hemos visto cómo tu país se revuelve. Muchos de tus conciudadanos no se sientes respaldados por la clase política y están realizando manifestaciones en Wall Street, en contra del nuevo orden mundial.

“Siempre va a haber problemas de revueltas, conspiraciones, esa clase de asuntos…Intento hacer mi música lo mejor posible para no defraudar a mis fans. Ellos ya tienen muchos problemas en el día a día, sobreviviendo a este mundo tan duro…Y con mi música intento no pisar demasiado ese camino. Tal vez algo más con mi faceta doom rock, pero en general, lo que quiero es que la gente se olvide de su vida diaria cuando escuchan mis discos, que les ayuden y les inspiren. El nuevo orden mundial…quién sabe. Tenemos que disfrutar todo lo que podamos, esa es la mejor manera de vivir en mi opinión”.

En ocasiones, a músicos que hacen una música diferente los he preguntado si ésta les llega a dominar, si sienten que hay algo más, que es como una catarsis. ¿Qué sientes cuando cantas letras tan profundas?

“Todo depende de mi voz. Normalmente intento concentrarme en tener una voz clara que se pueda entender. En otras ocasiones prefiero sentir la energía de la sala, no concentrarme tanto en cantar y establecer una conexión con la audiencia. Cuando hago el rollo stoner o doom, algo más agresivo sí que se nota el miedo en la sala. No sabes cómo va a reaccionar la audiencia, si van a subir al escenario, romper una botella…Lo que sea. Como hago tantos diferentes estilos en un mismo concierto, varía. Intento poner la energía positiva en el set de country y la energía negativa en el set doom. En este último es como si me estrujara la cabeza para sacar la máxima energía. Cuando estoy en el escenario atravieso varios cambios emocionales. A veces es bueno, a veces es malo, y en ocasiones te sobrepasa. Más de cincuenta veces he sentido como si sufriera un ataque cardíaco y lo que hago es continuar con la siguiente canción. La energía puede ser demasiado intensa”…

¿Qué estado mental adquieres en las giras? Porque cada noche es una ciudad diferente, otra audiencia, otra habitación de hotel…

“Cuando estoy en la carretera lo que más me preocupa es mantener mi voz y el nivel. Lo difícil es mantener el ánimo y hacerlo cada noche tratando de conservar tu energía para el concierto. Por eso no puedo hablar apenas en el día y sólo pienso en el concierto, sin hacer nada, concentrándome. En cada gira pierdo la voz, pero a la audiencia le digo que aunque no tenga la mejor voz,  sí está presente mi energía, mi cuerpo y mi espíritu para luchar y hacérselo pasar bien. Mis fans lo entienden y lo respetan. Ya te digo, lo duro es el ánimo y la voz.

Hay un sector del country que no te entiende porque tocas metal, punk rock…Porqué has sido ecléctico. Piensan que el country sólo debe ser de una forma. ¿Cuál es tu mensaje?

“Hago distintas cosas porque así me sale, e intento llegar a gente con la mente abierta, no necesariamente que les guste un estilo determinado. Toco para una audiencia muy diversa que envuelve diferentes cosas. Tengo que relacionarme con outsiders y con gente normal. Es lo bueno del asunto. No todo el mundo va a entender lo que hago, pero es parte de su belleza. Es lo que me mantiene vivo. Una cosa es segura, las personas saben que llevo haciendo esto durante veinte años a pesar de la adversidad, y lo hago porque me encanta tocar música y es mi trabajo”.

¿Qué consideras que hay en común entre el metal y el country? ¿Qué es lo que para ti aglutina ambos géneros y te permite componer canciones para uno u otro?

La depresión, la soledad, lo que mueve a los outsiders. Ser independiente y hacer las cosas por uno mismo sin contar con lo permito, eso es lo que más en común hay. Al final del día Hank Williams hacía la misma melodía y el mismo ritmo que luego sería ‘Rock around the clock’ (tararea la canción y la canta. N. del R.). Es la misma idea. Hank Williams tocaba rock and roll antes de que fuera aceptable para la sociedad. Y años después encuentras a Waylon Jennings, a Lynyrd Skynyrd, Dave Allan Coe y Pantera…Es una mezcla de gente que sentía un mismo tipo de vibraciones. Al final la buena música es buena música y el público lo capta. Los muros se han roto un poco más gracias a ciertas mentes abiertas y los diferentes estilos de estas últimas décadas”.

Has sacado recientemente 3 Bar Ranch Cattle Callin’ y Attention Deficit Domination, que tienen el metal como seña unitaria.

“Attention Deficit Domination es mi idea del doom, siempre he sido fan de grupos como Melvins, bandas orientadas a un metal más lento. Está dedicado a Layne Staley, que es algo que quería hacer desde hace tiempo. El estilo vocal de Layne Staley siempre me ha impactado. Quería cantar con tanta fuerza y tanto registro como él. Era un cantante muy inspirador, muy intenso. Es una pena que lo perdiéramos tan pronto en su carrera. Sí, ha sido una influencia masiva en mi forma de cantar, una inspiración clara estos años. En cuanto a 3 Bar Ranch Cattle Callin’ es como un nuevo estilo de heavy metal para mí, un tipo de metal muy rápido y enérgico. Es muy divertido. Está bien tocarlo en directo y ver qué reacciones muestra la audiencia. Algunas personas lo captan, otros no les gusta nada. Es un disco muy raro”.

Imagino que para ti fue muy importante compartir banda con Phil Anselmo en Superjoint Ritual.

“Phil es un gran compañero que nos ayudó a desarrollar otros estilos, y en directo siempre es muy gratificante tenerlo al lado. Da el ciento diez por ciento. Fue una suerte tocar con uno de mis héroes, estar en una gira con algunos de los grandes nombres del heavy y el metal fue un gran honor para mí. Es extraño tocar con uno de tus ídolos”.

Volviendo a tu carrera, en mayo de este año se publicó finalmente tu disco Hillbilly Joker, que Curb Records rechazó en su momento sacar… ¿Qué pasó exactamente?

“Básicamente ese disco fue grabado hace casi  diez años, y cuando intente que se publicara lo rechazaron por sus letras. Curb Records es un sello demasiado estricto, propio del cinturón bíblico. Pasado el tiempo Curb Records volvieron a mí para sacar el álbum, demostrando que son unos pésimos hombres de negocios. El country ha cambiado demasiado, el mundo que vivimos también ha cambiado un montón,  e incluso la zona del cinturón bíblico lo ha hecho… y supongo que se dieron cuenta que debían salir con el mensaje que supone el disco. Nunca me respetaron como artista. Eso es por lo que esperaron tanto”.

Sacar tantos discos en tan breve periodo de tiempo supongo que te habrá dado problemas con la industria, ahora que Internet ha dinamitado todo.

“Es tiempo de dar, de transformar las cosas. Internet ofrece un montón de posibilidades a los músicos para tener un mayor control de su obra y que no se aprovechen los abogados y la maquinaria que hay detrás de esta industria. Y eso es bueno”.

Ya que has mencionado antes el famoso cinturón bíblico, me gustaría saber qué percepción tienes del cristianismo en el sur de Estados Unidos.

“Es una batalla que existe desde el día uno. La luz contra la oscuridad, la oscuridad contra la luz. No creo que sea sólo en el sur, sino en todas partes. Hay personas que pasan dificultades y se refugian en la religión, y otras que no. Siempre he tenido que lidiar en esa pelea, y mi abuelo sufrió mi mismo problema. Él decidió cantar a la luz, y yo decidí cantar a la oscuridad. E intento alcanzar un nivel alto en lo se refiere a los sentimientos. No intento unirme claramente a un lado u a otro, sino tener una mente más abierta, observar ambos aspectos. Pero aquí en el cinturón bíblico es un tema muy serio, hay muchos tipos de cristianismo, diferentes iglesias. Es un gran reto, y no todo el mundo me acepta. Hay personas que se sienten ofendidas por mi visión del asunto. Es una batalla constante que debo librar viviendo aquí, y más dedicándome a la música”.

¿Crees que hay vida después de la muerte?

Es difícil de decir…Si te fijas en mi hermanastra Hillary, sobrevivió a un duro accidente de coche, murió y volvió, tuvo una experiencia. Mi primo también tuvo una experiencia parecida. En cambio, alguien como Philip Anselmo, murió y dice que no hay absolutamente nada. No se sabe qué hay después. Está la perspectiva de los creyentes y la de los no creyentes. Lo suyo es disfrutar la vida aquí y ahora. Quién sabe qué hay en el otro lado, qué encontraremos”.

Un tema polémico es el que se refiere a la unión que se presupone que hay entre la música del sur de Estados Unidos y el racismo. Obviamente, hay mucha desinformación, pero también músicos en los que se da esa coyuntura.

“El tema del racismo…Bueno, si alguien es muy racista y le gusta Hank Williams, bien, Hank Williams aprendió a tocar música de una persona negra, de ahí viene casi todo su don. Mucha gente no entiende lo importante que ha sido la comunidad negra en la música. No importa que sea Hank Williams, Jerry Lee Lewis o Elvis Presley. A ninguno de ellos les preocupó la raza. El sur está cambiando bastante, y creo que mucha gente no se da cuenta que en sitios como Georgia, Alabama, Missisipi, hay más artistas negros encima de los escenarios que blancos. El racismo ha atravesado un largo camino, y con la situación económica que vivimos estamos más pendientes de cobrar el cheque que del racismo. No hay tiempo. Debemos luchar por nuestros dólares…En cambio, es cierto en los barrios más marginales, la violencia, las drogas, sigue en auge”.

Me gustaría hablar ahora de otros músicos. Para alguien como tú, que creció con el punk, qué piensa cuando vuelven los Sex Pistols o multitud de bandas que en sus inicios creían en algo, y que ahora sólo están en escena por dinero. Que eran verdaderos punk rockers y ahora no.

“Es una pregunta dura de responder. Mucha de la gente que vuelve es para hacerse cargo de su estado de salud, mantener a sus familias mejor. La mayoría de los músicos no son buenos con los negocios, viven el día a día sin pensar en el mañana. Y por eso vuelven para intentar sacar algo de dinero, pero es un arma de doble filo. Es difícil responder…Afortunadamente algunos de estos directos hacen que merezca la pena el dinero que te gastes. Pero también hay gente que se mantiene en sus trece y siguen tocando, como los Melvins y Reverend Horton Heat. Estas son las bandas realmente inspiradoras que hacen lo que deben”.

¿Y qué me dices de Kid Rock? Porque últimamente aboga por el rock tradicional, pero no parece que alguien como él sea creíble para los que estáis en la brecha.

“Kid Rock es una especie de máquina corporativa, actúa como un mánager. No me siento muy identificado con ese tipo de música, prefiero a otros artistas ahí fuera que hacen una música que sale realmente desde su corazón. Todo lo que puedo decir es que es extraño para mí que esté metido en los country music awards, aunque intente romper barreras mezclando diferentes estilos. No le veo real. Por ejemplo, me pareció muy irrespetuoso que cuando tocó con Jerry Lee Lewis, se subiera al piano a bailar. Nunca entenderé esa forma de mostrar respeto a tus héroes”.

En el otro lado se encuentra G.G. Allin, que se movía por otros impulsos.

“G.G. fue diferente, muy extremo, muy punk rock. Jamás habrá nadie que haga lo que él hizo. Fue la primera y única persona en llevar las cosas a tal nivel de dureza en escena. Pero por otra parte entendía lo que significaba el country, amaba el estilo. Al final del día era un poco como Jimi Hendrix, en el sentido de dar espectáculo. Pero llegar al punto de golpear a alguien…no sé, el aspecto impresionable ganó a la música, y es una lástima. Creo que si lo comparas con Sid Vicious son como el día y la noche por la música que GG creó. Esa música merecía la pena. Mucha gente no lo entendió o se sintió defraudada, pero era su forma de expresarse. Se fue demasiado rápido, eso seguro”.

Social Distortion han publicado un nuevo álbum este pasado mes de enero, después de mucho tiempo. Hard Times and Nursery Rhymes. Incluyen una versión de uno de los mejores temas de tu abuelo, ‘Alone and Forsaken’

“Mike Ness es toda una inspiración como escritor, alguien que da esperanza ahí fuera, alguien a quien respetar. Es un honor que una banda así haga una versión de ‘Alone and Forsaken’”.

Para terminar quería hacerte dos preguntas. Una, que me digas qué es el country. Esta revista la leen muchos jóvenes que jamás se han acercado al country y que quizá tengan una idea preconcebida sobre lo que es.

“El country se supone que va sobre sentimientos, de lo más hondo que encuentres en tu interior. Es un sonido profundo, una historia profunda, que intenta ayudar a la gente en tiempos duros, que es mejor que cualquier psiquiatra de ahí fuera. Hay un montón de diferentes estilos de country. El country puro, de antaño, es muy real. Los jóvenes deben experimentarlo por sí mismos”.

¿Cómo ves tu futuro?

“Ahora mismo sólo pienso en la carretera, en dar buenos conciertos. Y cuando vea que no puedo dar buenos conciertos, lo dejaré y disfrutaré viendo crecer la hierba en Tennessee”.

Publicada en RockZone, diciembre 2011

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