VEINTE AÑOS DE CINE y MÚSICA

Publicado: enero 19, 2014 en cine, Música
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This magic moment- Barry Gifford surigió varios temas.

Con Tarantino en la línea de salida, damos un sucinto repaso a algunas de las mejores y más importantes bandas sonoras de los últimos veinte años. No todas representaron grandes películas, pero sí que se puede decir que, hasta en el peor de los casos, las mejoraron. Disculpad las ausencias, pero si tiráis muchas palomitas a la pantalla, tal vez, como en Trainspotting, editemos una segunda parte.

RESERVOIR DOGS – 1992

(RCA)

Reservoir+Dogs+SoundtrackQuizá haya trascendido más en el tiempo la banda sonora de Pulp Fiction, pero fue Reservoir Dogs, la ópera prima de Tarantino, la que impuso una nueva forma de abordar el asunto. Utilizando canciones que parecían únicamente recordadas por melómanos; piezas como ‘Little Green Bag’ de los tulipanes The George Baker Selection o ‘Hooked on a Feeling’ de Blue Swede, revivieron el éxito pretérito y, dando un salto en el tiempo de varias décadas, se incrustaron en el subconsciente colectivo de los noventa. Entre éstas, se cuelan diálogos de la película que darían lugar a slogans de camisetas, pósters y demás parafernalia, tal era su poder de seducción. Baste mencionar el speech sobre el verdadero, falocéntrico significado de ‘Like a Virgin’. El último y definitivo punto de que establece la marca Tarantino, es la yuxtaposición de escenas con temas que no subrayan lo que se narra, sino que sirven como contrapunto u oxímoron. El uso de ‘Stuck in the middle of you’ en una tortura, o esos títulos de crédito con ‘Coconut’, ejemplifican a la perfección el efecto de contrariedad. Pulp Fiction sería la continuación lógica a un estilo de banda sonora que Tarantino ha prolongado en cada película que lleva su sello. Para su desgracia (y la nuestra), aunque todas resultaron ser grandes compilaciones, no conseguiría repetir el éxito de popularidad de la dupla Reservoir Dogs/Pulp Fiction.

THE CROW -1994

(Atlantic)

The_Crow_soundtrack_album_coverEl triste y accidental fallecimiento de Brandon Lee en su rodaje, terminó de moldear el aura mitológica de una película donde las formas, el llamado continente, superaban al fondo. Entre los máximos alicientes de esta adaptación del cómic de James O’Barr, se encuentran las canciones que acompañan a tan tétrica estampa de un Detroit diseñado para góticos. Como toda buena peli de acción, exhibe musculatura a través de Helmet, Rage Against The Machine, o las versiones de Poison Idea y Suicide que realizan, respectivamente, Pantera y la Rollins Band. Tampoco falta el toque industrial propio de la época: Machines of Love Grace, My Life with The Thrill Kill y un Trent Reznor menos electrónico de lo habitual, que borda el ‘Dead Souls’ de Joy Division bajo la patente NIN. Para que el alternativo de los noventa encontrara todo más heterodoxo y disfrutable, se incluían también artistas o bandas tan diferentes entre sí como Medicine, Not love Lisa, Violent Femmes, STP, Jesus & Mary Chain y Jane Siberry. De plato fuerte, The Cure con ‘Burn’, un sobresaliente tema que, según la rumorología de la época, sustituyó a ‘Under The Gun’ de The Sisters of Mercy, dada la negativa de Eldritch por la muerte del icónico Brandon Lee. Cierto o no, la escena donde suena ‘Burn’ resultó ser, ironías del destino, una de las mejores de esta cinta de muerte, venganza y redención.

LOST HIGHWAY – 1997

(Interscope)

Lost_Highway_soundtrackDespués de producir la banda sonora del video clip de dos horas que se marcó Oliver Stone en Natural Born Killers, Reznor encontró un guante de seda forjado en hierro en la producción musical de esta fuga psicogénica de David Lynch. Eterno retorno. Como en la película, Reznor asume el viaje cerrando el círculo con la envolvente ‘I’m Derangered’ del Bowie más inspirado. Entre medias: el sospechoso habitual de Lynch Angelo Badalamenti, dos perlas lounge de Barry Adamson, los hasta entonces desconocidos Rammstein, Reznor bajo su nombre y el de NIN-‘The Perfect Drug’, single pro absenta que contó con un clip de raigambre romántica y que no parece guardar mucha relación con la cinta-, Smashing preludiando Adore con la superlativa ‘Eye’, el genio de Jobim y unas cuantas versiones que merecen frases propias. Marilyn Manson, amén de un tema inédito, ofrecen una relectura cuanto menos impactante del clásico de Screamin’ Jay Hawkins ‘I Put a Spell on You’, y Lou Reed deslumbra haciendo suya la composición de Doc Pomus ‘This Magic Moment’. No olvidemos la etérea ‘Song for a Siren’ de Tim Buckley, recreada por This Mortal Coil y que no se incluyó en el cd. Tan buen resultado afianzó aún más el binomio entre canciones pop y espacios de sonido en la filmografía de Lynch que, excepto en El hombre Elefante y Una historia verdadera (sus películas más clasicistas), ha sido siempre una de sus características.

TRAINSPOTTING – 1996

(Capitol)

TrainspottingsoundtrackCuando tus objetivos de vida son pincharte caballo y observar trenes, es que estás definitivamente fuera de juego. ¿La única manera de ir a la prórroga con garantirías de victoria? Dar el golpe de tu vida, mandar todo a la mierda y de paso, traicionar a tus “colegas”. En este viaje iniciático por un Edimburgo lleno de politoxicomanía, con parada en Londres, Boyle mezcló algunos referentes musicales de la novela de Irvine Welsh con la música coetánea al estreno del film. Imposible disociar ya el inicio lleno de adrenalina de ‘Lust For Life’, de un Iggy que rehusó participar en la película que más hizo para asegurarle una plácida jubilación. Los temas deudores de la novela de Welsh giran en torno a Bowie: los temas de Iggy co escritos y producidos por el Duque Blanco, la sombría oda drogata de Lou Reed ‘Perfect Day’ –también producida por el camaleón- o una pieza ambiental de Brian Eno, intermitente colaborador del padre de Ziggy. El resto es una mezcolanza del zeitgeist británico 90’s. Desde la cultura de club (arqueología con New Order, la reconversión en Primal Scream, o la hímnica remezcla del ‘Born Slippy’ de Underworld) hasta algunos popes del brit pop, como Blur, Elastica, Pulp y los merecidamente olvidados Sleeper. Debido a su éxito, se editó una segunda banda sonora que incluía temas que de una manera u otra, estaban relacionados con el film, ya sea por sonar en el mismo o ser mencionados en la novela.

THE MILLION DOLLAR HOTEL-2000

(Island)

million-dollar-hotel-soundtrackResulta complicado elegir una banda sonara de Wim Wenders, un director que ya en su primer largometraje, del año 70, incluyó temas de The Kinks o Gene Vincent. Por no hablar de las bandas sonoras de finales de los ochenta, principios de los noventa, recopilando los artistas más experimentales del mainstream de entonces, o su binomio con Ry Cooder. Quizá ésta no sea la mejor, pero sí la más singular. Bajo tres pivotes, y recuperando la esencia del proyecto Passengers, U2 y colaboradores varios se hacen cargo de la música. Los irlandeses no sólo aportan canciones inéditas y algún clásico pasado (‘The Ground Beneath Her Feet’ con letra de Salman Rushdie, o ‘The First Time’), sino que colaboran individualmente con el grupo montado exclusivamente para el film, un grupo que alberga entre sus miembros a Daniel Lanois y Brian Eno. Así, escuchamos ‘Satellite of Love’ con la voz solista de Milla Jovovich, a Tito ‘puto amo’ Larriba berreando los Sex Pistols –única píldora de rabia entre tanto rock-pop electrónico envolvente- y otras canciones originales. El tercer y último ángulo, lo aportan las piezas jazzísticas de Jon Hassell y Brad Mehldau. ‘Amsterdam Blue’ de Hassell, comisionada por Bono, es un tributo a Chet Baker y suena reiteradamente en la película. Dada la decadencia posterior de U2, grabando mediocres álbumes de estudio, esta banda sonora bien podría considerarse, para el seguidor con criterio, su canto del cisne en el terreno creativo.

SINGLES (1992)

Epic

Singles bsoPasemos por alto el bobalicón retrato que hace Cameron Crowe de la generación x (Reality Bites al menos contaba con Janeane Garofalo en su culmen) y los insustanciales cameos de de los músicos (sólo se salvan Alice In Chains en conjunto porque es una actuación), y vayamos directo a lo que nos interesa. Crowe, niño prodigio de la Rolling Stone, realizó la mejor compilación del rollo alternativo en su año más decisivo. Alice In Chains, Heart, Pearl Jam, el ex Replacement Paul Westerberg, Mudhoney, Screaming Trees, los seminales Mother Love Bone, Soundgarden, también Cornell en su primer esfuerzo en solitario e incluso guiños al pasado de Seattle con Hendrix. Smashing cerraban el listado. Casi todos aportaban canciones exclusivas, en una era, preinternet masivo, en que escuchar caras b de tus grupos favoritos te hacía sentir como Indy al beber del Santo Grial. El disco podía haber sido perfectamente doble; en la película sonaron más canciones, en general relacionadas con la escena de Seattle de manera directa o indirecta. The Cult, Pixies, Truly, R.E.M, Tad, Jane’s Addiction…junto a clásicos afroamericanos del calibre de John Coltrane, Muddy Waters y Sly and the Family Stone. Lo mejor de cada casa. Curiosamente, Nirvana, máximos exponentes del movimiento, fueron los grandes ausentes. Crowe quiso incluirlos. El éxito de Nevermind le imposibilitó poder pagar los derechos de ‘Smell Like a Teen Spirit’.

BACKBEAT (1994)

EMI

backbeatPreviamente a la nueva fiebre Beatles gracias al proyecto Anthology, se filmó esta película sobre los años salvajes de los mismos en Hamburgo, Alemania, cuando contaban en sus filas con Pete Best y el malogrado Stuart Sutcliffe. Dado que por entonces el grupo que cambiaría la historia del Pop tocaban versiones, se decidió montar un súper grupo con algunos de los músicos más interesantes de esos años para recrear los clásicos de Rock que habitualmente entonaban Lennon y Cía. Bajo la supervisión y producción del curtido Don Was, Dave Grohl (batería), Mike Mills (bajista), Don Flemming (guitarra) y Thurston Moore (también guitarra) ponían la mordiente instrumental, mientras Greg Dulli y Dave Pirner se encargaban de las voces (excepto en una pieza cantada por Mills). Ya sea por despertar el fervor de los teutones, o por la influencia de las anfetas, las interpretaciones de los Beatles en la Alemania occidental eran pura adrenalina protopunk, aumentando de revoluciones temas nacidos para carburar corazones adolescentes. ‘Long Tall Sally’, ‘Twist and Shout’ o ‘Carol’. Un muestrario perfecto. El ficticio grupo llegó a tocar en una ceremonia de premios de la MTV,  a editar un single con material no incluido en el álbum, y ganar un Bafta, el equivalente británico de los Oscars. Que la película no fuera más que anecdótica, no ensombrece nada lo conseguido por The Backbeat Band, a pesar de las quejas de Macca.

THE SOCIAL NETWORK (2010)

THE NULL CORPORATION

tsnCon NIN en stand by tras unos discos bastante discretos -siendo generosos-, Reznor se alía con su viejo colaborador Atticus Ross y pone música a la supuestamente aséptica, fría tragedia del ascenso de Mark Zuckerberg, resentido creador y dueño de Facebook. ¿Tragedia y ascenso? Sí, para triunfar un ente otros deben caer por el rellano. Ganadora de un Oscar y un Globo de oro, The Social Network se basa en los interludios instrumentales que Reznor  incluyó en The Fragile o The Downward Spiral, y expuso, sin ningún filtro, a través del doble álbum Ghosts I-IV, que se anunciaba en su pegatina como “soundtracks for daydreams”. Todo se retrotrae a una misma idea, la de aquella ficticia banda sonora para aeropuertos que Brian Eno firmó tras superar Roxy Music y el glam. No es un ejercicio de mimetismo, sino que Reznor y Atticus le imprimen su particular estilo y lo adaptan a los tiempos presentes, con sonidos inimaginables en los setenta u ochenta. Añadid el acierto de interpretar en clave electrónica ‘In the hall of the mountain King’, clásica pieza de Grieg que tantos paralelismos establece entre ciertos noruegos del siglo XIX y los protagonistas de la red social. Teniendo en cuenta el notable resultado, la dupla Reznor-Atticus volvió a hacer equipo con David Fincher en su siguiente película, la adaptación yanqui de Los hombres que no amaban a las mujeres. No olvidemos tampoco la sobresaliente alianza de Fincher con The Dust Brothers en El club de lucha.

JUDGEMENT NIGHT (1993)

EPIC

Judgement_Night_fronLa música de este thriller validó a ojos de Hollywood la hibridación entre rock/metal/pop y hip hop, aceptando los presupuestos que pusieron sobre la mesa años antes Aerosmith & Run D.M.C o Public Enemy & Anthrax. Ya se habían dado bandas sonoras que aglutinaran ambos géneros, pero sin mezclarse de forma masiva. Aquí, funcionan tanto los músicos que ya habían cohabitado ambos mundos (Faith No More, Ice T, Living Colour…) como grupos que a priori parecían no encajar en un experimento de estas características. Es el caso de Teenage Funclub, que junto a De La Soul, firman una elegante ‘Fallin’’, sampler incluido de Tom Petty. Que sean piezas originales entre unos y otros, le da más valor al proyecto. Quizá, con la perspectiva que da el tiempo, la banda sonora ya no provoque tan impactantes espasmos como en su año de publicación, algo que se vio refrendado por el éxito de los singles que se editaron de la misma, amén de su propia vida en las listas de ventas (mientras el film languidecía sin remedio, recordándose como pretexto para la música). Eso no es lo importante, sino su punto de interés histórico, de referencia de un maridaje que contaba con antecedentes y que, posteriormente, ha terminado diluyéndose en el más mediocre de los estados, aquel aceptado por el status quo y que hace que lo que en sus inicios fuera excitante, devenga en hastiado ritual de lo habitual.

HEDWIG AND THE ANGRY INCH (2001)

ATLANTIC

Hedwig++the+Angry+Inch+Soundtrack+HedwigAndtheAngryInchhedwig_anUn género cinematográfico tan hortera, y a la vez tan estimulante, como el del musical, siempre ha sido un buen refugio para aceptar heterodoxos estilos de vida que, con la música como señuelo, pueden aceptar casi todos los públicos. En este caso, Hedgwig and the angry inch supone a la generación digital lo que The Rocky Horror Picture Show significó para la analógica: la aceptación del transgénero cual vía totalmente válida y natural en este continuum que es la existencia humana. John Cameron Mitchell adapta su propio musical en la pantalla grande, e, inspirándose en antagonistas más o menos obvios (Jayne County y David Bowie, Marilyn Manson y Psychotica en menor medida), interpreta junto al compositor de las canciones, Stephen Track, y un grupo de apoyo, una obra conceptual que aúna el injusto olvido de los pioneros con el éxito de quienes supieron codificar de manera menos abrupta los hallazgos de éstos, todo ello bajo el lazo del amor universal. Porque Hedwig es, ante todo, una oda sonora al amor; amor al glam, amor a las necesarias diferencias, amor al showbiz, amor al amor en definitiva. Por eso mismo, por sus intenciones y su finalidad, sea ésta posiblemente la mejor banda sonora de los últimos veinte años, revalidada en un álbum tributo benéfico, Wig in a Box. Ya lo cantaron los Beatles vía satélite, “All you need is love, love is all you need”…

pulp_fiction_uma_thurman. En esta banda sonora contribuyó la mágica Laura Lovelace

Publicado en mayo de 2012, RockZone.

comentarios
  1. Singles y Jugment Night, dos de mis bandas sonoras predilecas que machaqué en la época y que sigo disfrutando muchísimo. En cuanto a Tarantino y sus selecciones…RESPECT!

  2. ignacioreyo dice:

    Y las ayudas que recibe de gente que colabora con él😉
    Grandes bandas sonoras ambas.

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