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Publicado: mayo 7, 2016 en Música, P.I.L., Uncategorized

 

p.i.l.

 

Superviviente del fenómeno más explosivo de 1977 en la música inglesa, que incluso llegó a extrapolar la industria, llegando a considerarse un asunto nacional, el entonces llamado Johnny Rotten, de nombre real John Lydon, supo reinventarse. Creó P.I.L., con los que acumula ya una considerable discografía, que difiere bastante sonoramente del grupo que le puso en el mapa. El tipo más elocuente y, quizá, inteligente del punk junto a su homólogo en Estados Unidos, Richard Hell. Habiendo entrevistado a ambos, puedo dar fe. Una lástima que en Nueva York no pudiera quedar con él por asistir a un concierto de AC/DC la tarde del encuentro. Paradojas de la vida, sí me encontré en Buenos Aires, en el backstage de The Mission al guitarrista actual de la banda que fundaron Tom Verlaine y Richard Hell, Television. Pero aquí estamos para informaros de lo nuevo de John Lydon. A saber, un nuevo disco, ‘What the World needs?’, con el que está realizando una gira en la que parará en nuestro país en cuatro ciudades: San Sebastián, Valencia, Santander y  Madrid . Un álbum contestatario, que te hace plantearte las cosas, cuña de identidad de su cantante y letrista desde aquellos lejanos estertores de los setenta. La persona que llegó a protagonizar un par de anuncios de mantequilla de una marca inglesa para financiar un disco de su grupo, el supuesto gruñón que siempre está a la defensiva. Llámese suerte, llámese determinismo, quien cogió el teléfono se comportó como una persona extremadamente agradable y divertida. Supongo que influenció bastante que le pidiera, se puede leer en la trascripción/traducción de la conversación, que tuviera piedad de mí. También hace un par de años publicó una nueva biografía, esta vez escrita por él mismo, y que se tradujo al español el pasado año. La primera se titulaba ‘No Irish, No Blacks, No Dogs’, inscripción que se ponía en los hoteles ingleses en su niñez. Esta ocasión, se ha traducido el título, ‘The anger is energy’ (‘La Ira es energía’). Las dos fueron editadas en editoriales humildes, y ambas aún están a la venta. Si queréis distinguirlas, en la última sale una foto del autor, mientras en la otra se utiliza un fondo amarillo y un fragmento en rosa, remitiendo a la famosa portada ‘Nevermind The Bollocks’s, here’s the Sex Pistols’, el álbum más importante de su año en Gran Bretaña.

 

Hola Johnny. ¿Qué tal estás?

JOHN LYDON: “Hola España. Estoy vivo. Qué tal estás tú”.

Un poco nervioso, como un adolescente.

“¿Por qué?”

¡Eres uno de mis héroes! (Risas) No estaba tan nervioso en una entrevista telefónica desde que hablé con David Lynch. Sé bueno conmigo, sólo soy un pobre chico. (Risas)

“De acuerdo”. (Risas)

¿Cuál es el concepto de ‘What the World needs?’. Una cuestión que me gusta de tus discos es que no tienes miedo a tomar riesgos creativos.

“Supongo que mi vida entera es un riesgo. Está muy calculado. No soy tonto, no tomo decisiones a la ligera. ¿Qué es lo que el mundo necesita ahora? Es una pregunta abierta. Todos tienen una respuesta diferente, y cuanto más hablemos y discutimos del tema mejor y más claro será el futuro. La gente se deja manipular por políticos populistas, da igual que sean de la derecha o la izquierda. El sentido común no prevalece. Me encuentro muy atento a las elecciones americanas ahora mismo. Están siendo muy extremas. Es muy decepcionante. (Risas) Y hay muchísimo racismo, en el siglo XXI. Donald Trump es la voz de los completos ignorantes. Él no es un ignorante. Es un manipulador, y eso lo convierte en veneno. Muy peligroso”.

Aparte de eso, una de las canciones es un tributo a Betty Page.

“Tengo heroínas femeninas igual que héroes masculinos. Era un modelo de conducta. La primera persona que hizo striptease humorísticos y humanistas. Escapó de la esclavitud del striptease. En un tiempo en que América estaba dominada por el fundamentalismo cristiano o la mafia. Navegó por aguas turbulentas y sobrevivió. ¡Así que viva!”

¿Por qué crees que el público todavía habla de Johnny Rotten y los Sex Pistols y no sobre John Lydon y P.I.L?

“Por eso he editado mi autobiografía ‘La ira es energía’ y publicado el disco ‘What the World needs?’, para quien esté interesado. Existía mucho antes de los Sex Pistols y existo mucho después de los Sex Pistols. Es un periodo muy breve de una vida muy larga”.

Sobre esta nueva biografía, por qué una nueva y no una segunda parte de la que ya escribiste.

“Nunca hablé de mi infancia en el otro libro. Hay muy poco. La enfermedad que tuve de niño casi me mata. Perdí la memoria durante unos cuatro años. Sobrevivir a esa enfermedad en mi infancia es lo que me hace sentirme más orgulloso en mi vida. Y sigo vivo, puedo probarlo. Es algo difícil para mí compartir esta parte de mi vida porque nunca he querido que nadie sintiera lástima por mí. No tengo autocompasión. No quería fama por lástima. Me veo como un hombre igual que los demás, no quiero utilizar artimañas. Pienso que en la actualidad es un buen momento para expresar ese sufrimiento. Las personas que están físicamente mejor que yo y se quejan de sus penas y problemas físicos me enfadan. (Risas)”

Honestamente, el único disco que no me gusta de tu discografía es el que sacaste en solitario, ‘Psycho Path’. ¡Qué estabas pensando mientras grababas ese album!

“Me encanta ese álbum. Es un disco muy extraño. Una diferente aproximación en cuanto a la creación musical. Es anti ritmo, y anti tono. Es la forma en que debes afrontarlo. Emborráchate una noche a ver qué opinas. No puedes escucharlo como un disco normal. Es incluso raro para mí. Me adentro en temáticas muy oscuras en ese álbum. La canción que lo da título, por ejemplo, está intentando meterse en la mente de un asesino en serie. Sobre uno de los peores, John Wayne Gacy”.

 

Sí, el asesino que se disfrazaba de payaso.

“Asesinó un sinfín de chicos jóvenes y se disfrazaba de payaso. (Risa breve) No es divertido, es horrible. Terrible componer una canción así porque debía tener algún tipo de empatía con un asesino en serie. Lo que descubrí era que tenemos dentro ese potencial. Algunos sabemos cómo controlar ese instinto, y otros no. En eso consiste la diferencia de un hombre y un monstruo. Te conoces un poco más a través de estudiar vidas ajenas”.

En el libro ‘Por favor mátame’, todos dicen que Malcom McLaren basó tu imagen y la de los Pistols de Richard Hell. ¿Te cae bien Richard Hell?

“Me cae muy bien. Le considero aún un amigo pero desde luego no he robado su imagen ni la de nadie (Risas). Salí muy distinto del hospital a los ocho años en cuanto a mi personalidad, una personalidad bien construida.

¿Recuerdas tu incidente en el festival español Azkena? Se hace en el País Vasco y dijiste “Viva España” un par de veces. Todos los nacionalistas vascos estaban enfadadísimos. Fue muy divertido. (Risas)”

“(Risas). Qué ignorante fui (Risas). Sí, es lo que me gusta hacer, dar un toque para ver si creo una reacción. Es para reírme de las cosas que son tan violentas y serias. Y de esa manera, quitas esos sentimientos. Lo mismo sucedía con los primeros punks, puedes decir Siouxie And the Banshees. Llevaban esvásticas para provocar. Desde luego no eran nazis. Lo opuesto. Es el emblema de los perdedores de la segunda guerra mundial. Hice una burla. Tengo raíces irlandeses, y en Irlanda del Norte, tanto protestantes como católicos siguen matándose entre sí por ninguna razón que yo vea. Al final todo es causado por los gobiernos, y sabemos perfectamente no nos podemos fiar de los políticos. Jamás iría a una guerra y mataría a una persona por órdenes de un político. Ese es mi mensaje, lo manipulados que estamos. Aprende la lección de Ghandi. Resistencia pasiva. Si invaden tu país, siéntate, no hagas nada y los invasores se irán a casa porque no pueden ganar más dinero de tu país”.

Yo no creo en ningún nacionalismo. Una persona te tiró un móvil.

“Tengo un problema con quienes van a los conciertos y llevan móviles. Es muy irritante. Estás perdiéndote la experiencia en vivo. Parece que una idiota pequeña máquina vale más que una experiencia en vivo. Qué extraño es. Que estén manipulados por productos. Pondría mi memoria muy por delante de cualquier grabación en un móvil”.

Estoy de acuerdo contigo. Vive el concierto, no grabes el concierto. (Risas)  ¿Consideras que tus letras en los Sex Pistols eran como las de Scott Heron? En el sentido de hacer pensar al mundo.

“Me encanta Scott Heron. No me pondría en su misma liga.  Para mí es un escritor increíble. Había otro colectivo de Estados Unidos que me gustó, por coincidencia eran negros. Un dato no relevante. The Last Poets (Grupo de músicos y escritores afroamericanos que surgieron de los sesenta, cuyos mensajes son de conciencia social. N.d.R.). Ese rollo…Me llamó la atención desde que yo era un jovencito. Era muy estiloso e inventivo introducir la poesía en la música”.

Debo confesarte que mi ídolo junto a David Lynch es Freddie Mercury. (Risas)

(Risas) “Solía ir a los conciertos de Queen, esto muchísimo antes que los Sex Pistols. Eran una de mis bandas favoritas en directo. Realmente geniales. Rock muy, muy duro. Me encantaban. Y el tipo llevaba los pantalones de un burro. Aparentemente le interesaban los burros. (Risa breve). Lo conocí un par de veces, fue agradable conmigo. También conocí al guitarrista y batería de Queen. Siempre fueron abiertos y amigables. No eran snobs, ni tenían una actitud mala o arrogante. Estoy muy, muy enamorado. (Risas) Siempre me impresiona conocer a gente famosa que no es arrogante. Es un privilegio estar en su compañía. Desafortunadamente la mayoría de bandas punk son muy arrogantes. (Otra risa breve). Me gustaba como persona y su música. Incluso cuando estábamos grabando en el estudio de al lado los Pistols, me invitó para cantar coros en uno de sus álbumes. Lo rechacé, no estaba preparado. La manera en que grababan, casi cada palabra separada, me intimidaba. Muy profesional, y muchísimo más allá de lo que yo conocía o fuera capaz entonces”.

Roger Taylor, el batería, le encantó vuestro disco. Me lo dijo en persona.

“Brillante. Ahí lo tienes. Se piensa con prejuicios que por haber estado en los Pistols no me gusta nada fuera del punk. El disco de Public Image demuestra que estoy muy abierto a todo tipo de experiencias vitales y todo tipo de músicas. Los mejores de la industria de la música son de mente abierta”.

Si te gusta la música, no debe importarte el estilo.

“Correcto. Es parte de la naturaleza”.

La semana pasada fue tu cumpleaños. Tu sesenta cumpleaños. ¿Qué sentiste?

“Eeh…la taza de té que tomo regularmente no sabía diferente, y eso es lo que pasó. (Risas) Otro día en la vida. Sí, es un logro, soy un joven de sesenta años. Muchas personas de mi entorno se están muriendo”.

¿Piensas sobre la muerte? Todavía eres joven pero parece que estos meses la muerte de la película de Bergman ‘El séptimo sello’ se esté llevando a todos los músicos. Cuando estas leyendas mueren y ves sus tributos, ¿piensas en lo que dirán sobre ti?

“He tenido dos experiencias así en mi vida, es una constante. Al morir formas parte del universo, de donde pertenecemos. Yo sólo me siento feliz con los átomos y moléculas que soy, a lo que llamo mi personalidad. Disfruto de ese punto de la vida. Soy ateo. También soy un poco científico. Desde luego no soy religioso. Doy gracias por la causa o la raíz de lo que haya creado la vida. Al partir de esta vida me esparciré en otras cosas, y esas partes de mí formaran vida, es muy emocionante y un premio. Alguien tiene que alimentar las lombrices. Me impresiona el funeral de Bowie, insistió en que fuera un funeral de un pobre, nada pomposo. Ninguna gran ceremonia. Un final muy digno. La ceremonia fue su vida en sí misma. Inteligente táctica. No es como el de Lemmy. El funeral de Malcom McLaren, lo que pasó es que sus familiares y amigos acabaron peleándose. Se convirtió en una pelea de gitanos. La única razón por la que lo sé es porque Bob Geldof fue y me lo contó. (Risas) Le pregunté, por qué fuiste si no lo conocías (Risas). Los dos somos irlandeses y nos entendimos. Es hilarante. Más que triste, fue ridículo. Parecido a cómo llevó su vida, un fiasco”.

 

Heath Ledger se dice que inspiró su Joker en ti.

“Recuerdo que dijo que basó el personaje de Joker en mí. Hice un excelente trabajo (Risas). Me encantan las películas de Batman, pero nunca me reconocería como yo. Ese es el punto. Cogió algo ajeno y lo hizo mejor y más loco”.

 

¿Qué te parecería ser Joker en una película?

“Si ves la portada del disco está relacionado. Es mi retrato. Me representa. Viene de una tradición de los indios nativo americanos. El payaso es el que destruye la pomposidad y lo ceremonial en las fiestas. Siempre es odiado, aunque sea el único que diga la verdad. Es un poco grandilocuente por mi parte. En ocasiones me he sentido en esa posición. Y no por mi voluntad”.

 

Si tuvieras una serie de televisión, cómo sería. Tipo ‘Breaking Bad’, ‘The Sopranos’, ‘Twin Peaks’…

“Sin guión y caótica. Me gusta… no recuerdo su nombre.  Era una producción en que los actores viven dos o tres meses seguidos para formar y entender sus personajes. Y creo que aprendes mucho más de eso en las obras de Harold Pinter por ejemplo. Muy inglés también. Sus obras tenían un acto y sin final (Risa breve). No había conclusión, solo había una situación sin resolver. Es muy interesante. Aprendo más de eso que en una obra con tres actos con un final feliz. Oscar Wilde me interesaba su manera de escribir, porque sabía cómo satirizar la sociedad británica esnob. Y lo hizo tan indirectamente, tan inteligente y encantador. Lo que funciona muy bien en la película ‘La importancia de ser Ernesto’, una comedia del trato social”.

 

¿Te gusta ‘Twin Peaks’? O la obra de Lynch.

“No. Muy larga y demasiado auto indulgente. Si el estilo prevalece sobre la historia me molesta. Prefiero a Don Quijote, lo entiendo mejor (Risas) Puedo empatizar con él”.

 

Hay un par de excepciones. La primera es ‘El hombre elefante’.

“Sí. Es horrorosa. Demasiada pena y se revuelve en su propia tristeza. Creo que el actor sobreactuó”.

 

Cantaste ‘I’m eighteen’ del Alice Cooper Group para entrar en los Sex Pistols. ¿Qué importancia tiene Alice Cooper en tu persona?

“Me encanta Alice Cooper (habla del grupo y la persona. N.del R.). Gran diversión en sus conciertos. Pantomima y buena música. Siempre me gustó eso. Era hard rock con pantomima. Y en ciertas medidas, lo encuentro operático. Me gusta”.

 

Qué escuchas

“Cualquier cosa. Como siempre. No tengo prejuicios. Algunos estilos no los aguanto. El jazz tradicional de Nueva Orleáns siempre ha sonado como un atasco de tráfico (Risa breve). No es para mí. No está mi corazón ni mi alma esa música. Aparte de eso estoy abierto para todo”.

 

Recuerdo que soltaste que Paul Weller copia a Traffic. ¿Piensas lo mismo?

“Oh sí. Siempre lo note. Hay mucho en Steve Windood en su imagen (Risas). El problema es emular el periodo de la música sesentas tardía. No necesitas eso, necesitas ser tú mismo”.

 

En una entrevista breve en Bilbao, me criticó a Nirvana por copiar a otros grupos…

“Me llevo bien con Paul. Nos echamos unas risas si nos encontramos. Me gusta. Si me preguntan sobre su música, tengo que ser honesto, y no espero que a los demás les guste lo que yo hago tampoco. Muchos de mis amigos en música no les gusta nada de lo que hago yo. (Risas) Y eso está bien. Es lo que nos hace humanos”.

 

¿Apreciaste el grunge? Nirvana…

“Nirvana, ‘Smell like a teen spirit’ es uno de los grandes canciones de rock jamás grabadas. No importa que los demás sean basura o sean repetitivas o no hubieran grabado nada más, ésa es un diamante. Para mí brillará para siempre. Es una pena que el rock y el suicidio estén tan unidos en ciertos individuos. Y normalmente tratándose de la droga”.

 

Trágico. Parecido, salvando las distancias y dado que Cobain se suicidó, a lo que pasó con Amy Winehouse. Muertes muy prematuras, veintisiete años.

“Para mí la vida es la respuesta, no la muerte”.

 

En una actuación tocó contigo el guitarrista de The Cult, Billy Duffy. ¿Te dice algo el post punk y el rock gótico?

“Sí, bastante. No especialmente grupos como The Mission. Eran parte del mismo molde del fantástico mundo que yo llamo entretenimiento. Si su mensaje es honesto y creen en lo que hacen, tengo el corazón abierto hacia ellos. Me has comentado que el último disco de The Mission es de raíces americanas. Eso es bueno, evolucionar. Lo escucharé”.

 

Última pregunta. ¿Todavía te gusta la mantequilla británica? (Intento imitar, fallidamente, su estilo de voz).

(Risas) “Es la única explicación de por qué he ganado tanto peso, hacer ese anuncio. (Risas) Debes comer el producto. Ha sido una conversación muy interesante y extraña. No tengas miedo de venir a mis conciertos (Risas). Public Image es lo que la música debería ser, y en realidad es más que música. Disfrutamos la celebración de la vida, dejas tus problemas y odios en la calle”.

 

Que tengas un buen día y disfrutes de Los Ángeles.

“No Lo Haré”. (Risas. Matiza cada primera palabra N. del R.)

 

Versión extendida de la entrevista publicada en RZ abril.

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